Blancamelia 的个人资料Bienvenidos a Mis Memori...照片日志列表更多 ![]() | 帮助 |
|
|
6月27日 Vigo, 1968 Nos echan de clase...Tan contentas como estábamos Marga y yo..., y va Don Fernando Jadraque, y nos echa de clase..., y nos dice que salgamos fuera...
Nos entró la risa..., ¡no nos lo podíamos creer!, pero salimos..., 23 años, y nos echan de clase..., Dos mujeronas éramos ya...
¡Total!, acabábamos de dar la "Apologética" en el colegio...
Nos acordamos de nuestra salida de Oviedo...
El 15 de agosto de 1968, Encarnita Ortega, nos acompañó a Marga y a mí a la estación de tren. Dirección Vigo. Oviedo-Vigo.
Ya subidas, nos gritó desde el andén:
-¡Qué dejeis bien alto el pabellón! 6月26日 El 26 de junio de 1975..., también cayó en juevesEl 26 de junio de 1975...
También cayó en jueves...
Yo vivía en Madrid.
Me parecía imposible que fuera de mi alma todo siguiera su curso, y su vida.
A mí se me había parado el reloj del corazón.
Todo el amor de una hija queridísima que se queda sin el padre que eligió.
Y sí.
Aquel 26 de junio de 1975, nuestro Padre se fue al cielo.
Falleció "el Padre".
Josemaría Escrivá de Balaguer, y lo viví incrédulamente.
Intensamente.
Dolorosamente.
Yo estaba en casa de puro churro; me lo había "impuesto" Juany Turón, -la directora-, "por lo menos un día a la semana te quedas en casa, decansando del Roca".
Y, estaba.
Cogí el teléfono; serían sobre las 5 de la tarde...
-"Que están diciendo en la radio que se ha muerto el Padre"...
En ese momento llegaban de la delegación Juany, Sisi, y Any Tor..., y me lo confirmaron con la cabeza.
Sí..., sí.
No quería don Álvaro que nos enteráramos por la calle, a mí, se me edelantaron.
Nos reunimos en el oratorio las que estábamos.
Salió el sacerdote, -don Juan Carlos Beascoechea (q. en p. d.) del confesionario-, y rezó un responso.
Lourdes Bandeira continuó con una fortaleza que era de Dios, el rosario.
Luego, cada una se puso a lo que tenía que hacer, porque ese hubiera sido el deseo de nuestro fundador.
Me ofrecí a lo que hiciera falta.
Pero, -al menos yo-, con la cabeza en el Padre.
No me lo podía creer...
¡No puede ser!
Nunca lo había pensado..., ¿El Padre muerto?
Nunca lo había pensado...
Atendí a Antonieta Gómez, vocación del año 42, -la más mayor-, a la que mandaron a la cama con una tila.
Desde allí, ella, -muy tranquila-, me daba instrucciones para que pusiera los ornamentos de la misa para el día siguiente:
-"Pon los negros que nos acaban de regalar las señoras, hechos en el taller de Los Rosales, los estrenamos"...
Y mientras los ponía estaba rezando, y recordando lo que nos decía el Padre:
-"Pensad que estáis haciendo un ministerio de Ángeles"...
No será porque no nos lo dijo todo, por lo que nos equivoquemos...
Guardo en mi memoria todo.
Todo lo que nos dijo:
-"Las que vengan detrás, os mirarán como reliquias, porque habéis convivido con el fundador.
¡Sois cofundadoras!"
Vivíamos en Menéndez Pelayo, da a la parte premiada del Retiro.
Solamente había una señora que no era de Casa, la cuñada de los Sánchez Bella, que había quedado conmigo para comentarme unos informes del colegio. De su hija.
Rezó y sintió con nosotras.
Aún me dió tiempo de coger un taxi y acercarme al Roca.
Al Roca, -en el colonia de El Viso-, se tardaba una hora en llegar en autobús.
Allí todas eran muy jóvenes.
No reunimos en dirección, y les conté lo poco que sabía del momento, y lo que recordaba, -ya era un recuerdo, qué pena, ¡ya un era un recuerdo!-, de nuestro Padre.
Nuestro Padre, se había ido al cielo.
Nuestro Padre...
Y, ¡que Padre!
***
Y así lo vivió don Julian Herránz.
Bueno, el Cardenal Herranz...
El 26 de junio regresé a Villa Tevere desde el Vaticano a la hora habitual: poco antes de la una y media del mediodía. Nada más llegar me avisaron desde la Secretaría general:
-Suba enseguida. El Padre está muriéndose. Me dio un vuelco el corazón y, rezando, subí rápidamente. Cuando llegué al segundo piso de la Villa Vecchia, don Álvaro, que en ese momento se hallaba en el dintel de la puerta de su cuarto de trabajo, donde yacía el Padre, me dijo: —Ven, ven, porque tú también eres médico. Entré inmediatamente y encontré al Padre en sotana, tendido en el suelo, con el rostro sereno, aunque sin respiración. José Luis Soria, sacerdote y médico, estaba efectuándole la respiración artificial desde un rato antes. Fuimos alternándonos: unos segundos él y otros yo. Continuamos practicándole también el masaje cardíaco. Yo no sabía lo que había sucedido, aunque supuse, como luego me informaron, que el Padre había sufrido un shock cardíaco. Acepté la Voluntad de Dios, pero le pedía que no se lo llevase tan pronto. De rodillas como estaba, le pedí con toda mi alma al Señor que aceptase un cambio: mi vida por la suya. La mía vale poco, le dije. La suya nos es necesaria a todos: a sus hijos, a la Iglesia, a la humanidad. Y así estuvimos José Luis y yo, durante largo rato: una vez y otra, y otra... en silencio, con lágrimas en los ojos, hasta que nos dimos cuenta de que era inútil seguir. Todos los signos clínicos eran de muerte. Don Álvaro y Javier Echevarría, que en todo momento habían acompañado y atendido amorosamente al Padre, comunicaron formalmente la tristísima noticia a los miembros del Consejo General que estaban reunidos en una habitación contigua. También, por teléfono, a las mujeres de la Asesoría Central. En ambos casos, dándoles a la vez los oportunos consejos de piedad filial y de gobierno. *** Trasladamos enseguida el cuerpo del Padre al oratorio de Santa María de la Paz. Horas después, mientras rezaba ante su cadáver, revestido con ornamentos sacerdotales, vino a mi mente, entre otros muchos entrañables recuerdos, la confidencia que el Padre nos hizo un lejano día de Navidad de 1953, junto al fuego de la chimenea de la sala de estar. Nos dijo que quería escribir un libro sobre el borrico, ese animal bíblico con el que tanto le gustaba identificarse, porque había dado calor a Jesús en Belén y lo había llevado en triunfo a Jerusalén. Un animal que los hombres no suelen estimar pero que el Padre nos ponía como ejemplo: de humildad, de reciedumbre en el trabajo y de fidelidad en esa guerra de paz y de amor que sus hijos del Opus Dei y todos los cristianos están llamados a propagar en el mundo. Si llegaba a tener tiempo para escribir ese libro —nos dijo— lo titularía Vida y ventura de un borrico de noria. Dios se lo llevó antes de que pudiera completarlo. Pero se conservan pasajes recogidos de sus conversaciones, de los que algunos, corregidos de su puño y letra, glosan las misericordias del oratorio de Pentecostés que él quiso ornamentar con escenas de borricos. Esos textos –recogidos en Crónica, una revista interna- son un símbolo de su vida. Entre otras maravillas de la “teología del borrico”, se lee: «Al borrico le hubiese gustado llegar a la Navidad; calentar otra vez, con su aliento, al Niño. Pero estuvo de algún modo presente, en la blanca alegría de aquella noche, porque vinieron los ángeles e hicieron de su piel panderos y zambombas. »La historia del borrico termina bien; muere trabajando. Y que lo destrocen después, que lo despellejen y hagan tambores para la guerra y zambombas para cantar al Niño Dios». Así murió el Padre. A los dos días, recibimos una carta de familia larga, -larga..., de más de 50 páginas-, de don Álvaro. Se había pasado dos noches sin dormir, porque pensaba que todos querríamos saber y pronto, "todos" los detalles de aquel día.
Algunas la leyó de rodillas, -yo lo ví-, porque la historia de la Obra, -me dijo-,... es la historia de "Las Misericordias de Dios".
6月25日 La plaza del diamante y la evangelización de los ricos Vigo, 1968-69
Mercè Rodoreda
Se cumplen cien años del nacimiento de Mercè Rodoreda (1908-1983), considerada por ser la mejor escritora catalana del siglo XX. Para conmemorar este aniversario, Edhasa reedita en un volumen dos de sus mejores obras, La plaza del Diamante, que la autora publicó en catalán en 1962, y La calle de las Camelias, de 1966.
Antes de la Guerra Civil había iniciado su carrera literaria con la publicación de algunos relatos, género que dominó con maestría, como se puede apreciar en Cuentos, edición de todos sus relatos publicada en Edhasa. En 1937, escribió Aloma –que luego rescribiría en 1969–, obra que anticipa sus grandes cualidades narrativas. Desde 1954 vivió exiliada en Ginebra. Regresó a Cataluña en 1979. Otros libros suyos son Jardín frente al mar (1967), Espejo roto (1974), Cuánta, cuánta guerra (1982)...
Después de su muerte se publicaron La muerte y la primavera (1986) e Isabel y María (1993). En 1981 le fue concedido el Premi d’Honor de les Lletres Catalanes. En su literatura destaca la variada presencia de figuras femeninas.
Con un estilo impresionista y coloquial, Rodoreda retrata con gran calidad literaria la intimidad de una mujer alejada de la política y de los grandes discursos y acontecimientos, que sufre en su vida el desvarío de la Guerra Civil. El análisis psicológico que realiza Rodoreda está lleno de sugerencias y de menudas peripecias cotidianas.
La plaza del Diamante es una de las mejores novelas sobre la Guerra Civil española. Tiene como protagonista a Colometa, una sencilla mujer que relata con voz propia una parte de su vida, desde los años 20 hasta la inmediata posguerra. Comienza la novela cuando Colometa conoce a su futuro marido Quimet en un baile celebrado en la plaza del Diamante. Luego viene la parte más intensa: el drama de la Guerra Civil, que destroza la vida de Colometa. La parte final es la reconstrucción íntima y familiar de una vida hecha añicos por unos acontecimientos que la desbordan. En total, se cuentan treinta años de la vida de una mujer barcelonesa, que explica la realidad desde su peculiar punto de vista: coloquial, lírico, insignificante, doméstico, ingenuo, dramático y lleno de muchos detalles aparentemente intrascendentes.
*** Vigo 1968-69
Y retomo aquí para escribir lo que yo quería hoy. Leí esta novela, y Aloma, en 1968, cuando en Vigo, vivía en "Aloya" y trabajaba en "Las Acacias". Tal vez, la tomé sin darme cuenta como modelo para escribir como ella, de forma:
"Coloquial, lírico, insignificante, doméstico, ingenuo, dramático y lleno de muchos detalles aparentemente intrascendentes". Lo que yo quería escribir hoy, era sobre la “evangelización”, -vamos a decirlo así-, de los ricos. (Que también tienen derecho, pues les “es más difícil entrar en el cielo, que pasar un camello por el ojo de una aguja”). Me dí cuenta, cuando un día fui, (con una numeraria, María Piñeiro Escrivá de Romaní, sobrina sí, de la Reina Fabiola de Bélgica, -hija de los Marqueses de Beudaña-), a un hospicio, para comprar una formas sin consagrar, que hacían las monjas. Había un olor a pis… Y yo, con unos meses de vocación recién estrenada, pensé… “Si me hubiera hecho monja de hospicio”, ¡cómo me valorarían todos! Pero, no era así. Y tuve muchas contradicciones, -digamos-. Lo mío era otra cosa. Era santificarme con mi trabajo y hacer apostolado donde estaba.
Y, trabajaba en un colegio de niñas “bien”, -vamos a decirlo así-. Y, vivía en una Escuela para niñas “superbién”, que “me miraban por encima del hombro”, -vamos a decirlo así-.
Vivía en Aloya. Aloya era entonces una Escuela de secretarias de Dirección, de alto Standing. María Rosa, actualmente en Canadá-, era la directora. Alicia, la imponente Jefe de estudios. Y luego estaban, -que yo conociera-, las no menos imponentes profesoras, de Inglés, Arte, Estenotipia, -Lourdes Martínez Echevarria, Pilar-...
Yo era profesora de 4º de Primaria en Las Acacias.
Vivíamos pegadas a la Escuela, en un chalet precioso, con torreón, jardín, con mini-lago, nenúfares..., en un alto frente al mar, al lado del Monte El Castro. En aquel curso, 68-69, vivimos de todo...
Pero vamos por partes:
Si Aloya era bonita, Las Acacias, en la llamada finca de "El cable inglés", deslumbraba. No lo encuentro en Internet para mostraros las imágenes... ¡En fin!, lo cuento.
Las Acacias se situaba a cinco minutos de Aloya bajando por la amplia acera izquierda del Monte El Castro. Era un jardín: Rododendros, dalias, camelias..., crecían con aquel suave clima gallego; lo invadían todo, y en el centro, mirando al mar desde lo alto: El colegio.
Siempre pensé que bien podría haber sido un internado para señoritas inglesas de la época victoriana, con su internado, sus clases de equitación y tenis, estilo “ El jardín de los Finzi Contini"...
La directora era Chuca Pereda. La mejor maestra de maestras que he conocido, aunque primordialmente se dedicaba a los padres.
Cuanto sé de didáctica, se lo debo a ella. Chuca era una mujer fea, con una personalidad extraordinariamente arrolladora. Y lo sabía. Y muy buena.
La subdirectora era entonces Blanca Montoya, una ¡señora!, segoviana, gran amiga mía. Allí en Vigo sigue después de que se murió Chuca montó un centro de Educación especial. Estará a punto de jubilarse. Y la secretaria. Algo muy raro que se llamaba C., -vamos a decir-, y, Pitusa, Mª Jesús,… y muchas más…, éramos las profesoras.
Allí conocí a Carmen, -la periodista que cubre las noticias de la familia real-, cuando tenía unos 14 años. Su hermana Jacqueline, estaba en 4º de Primaria.
Allí viví lo de Rousseau
Vaya por delante que en el colegio nos saltamos a este autor con el porque sí de sor Ines. Pero, era importante. Yo de Rousseau no sabía nada; había visto sí la película de Truffaut "Le petit sauvage", historia de un niño que crece solo en la naturaleza..., y una tarde aquel ser que teníamos por secretaria, nos dió toda una sesión a las profesoras alabando sus..., "virtudes".
A la mañana siguiente mellamó Chuca al despacho, eran épocas de ideologías sumergidas, anticristianas en todos los campos... -¿Tú estuviste ayer en la sesión de formación de profesoras? -Sí -Y..., ¿no dijiste nada? -No... -Pues una numeraria tiene que saber de todo... Y pensé... ¡Dame tiempo!, llevaba en la Obra seis meses, tenía 22 años... Y un pasado culto, pero superficial...
Rousseau está confundido en la idea del hombre. Cree que el hombre es bueno por naturaleza. Cree que es la sociedad lo que le corrompe.
Y no es así el mal lo llevamos dentro.
Después sí. Después ya supe de su vida, del por qué de sus equivocadas ideas. Porque el hombre fue bueno por naturaleza en el paraíso terrenal, después del "sereis como dioses", conocedores del bien y del mal, del pecado original quedó herido en su naturaleza, e inclinado al mal.
Y no se puede educar a ninguna persona si estó se tergiversa.
Aquel "ser", me preguntó una tarde tomando unos vinos con todo el grupo en el puerto: -Blancamelia, ¿Tú no sientes vacía la almohada a tú lado cuando te acuestas? -No
Entonces dije que no, con esa cara de tonta que se me pone cuando..., ¡Es increíble lo que me preguntan! ¡O lo que me explican!
Fue una..., por lo menos "susia", que dirían en "Venesuela"... ¡Eso no se le dice a una vocación al celibato por el Reino de los cielos que acaba de decidirse! Que con 22 años, sabe de qué va la vida...
Y ella acabó mal. Se fue al final de curso, pero arrastrando consigo a otra..., ¡tanto naturalismo!
Allí viví lo de las flores
El caso es que como experimento educativo de "libertad", tuvimos que incluir en el horario escolar: "La hora libre".
En ese tiempo podán cultivar un pequeño parterre, ó coleccionar cajas de cerllas, o pintar, o..., no sé. Han pasado muchos años y de tal bobada no me acuerdo. Pero...
Un domingo por la tarde, Chuca me llamó, y bajé hasta el colegio.
Blanca Montoya, se había encontrado en el suelo del jardín, un pequeño cuaderno de una niña de mi clase...
¡Nos quedamos de piedra con lo que leímos!
Ésta es la historia:
Yo venía notando cosas raras: -Los abrigos tirados -Los grifos de los baños abiertos -Abiertas también las puertas de los percheros... Cosas de orden en las que insistíamos diariamente, porque el ser cuidadoso, denota una mente odenada.
Todo aquello estaba escrito como objetivos en aquel cuadernito "secreto", que se titulaba:
"El club de las destructoras"
Y había más objetivos...
Para destruÍr el jardín: -Cortar las flores, y después colocarlas otra vez en su planta como si no hubiera pasado nada.
Por último "Numerus Clausus". Sus nombres, y una especie de norma:
-Nadie más, podía pertenecer a ese club.
Diez años tenían los angelitos, diez.
Allí nos cogió el terremoto de enero del 69.
No tiene nada de particular, pero en enero de 1969, viví un terremoto. Nunca más se repitió.
Aquella tarde llegó a casa Petrita Angulo, una de las primeras numerarias que empezó en Chile. En la tertulia de la noche, nos estuvo contando cosas de allá. También de los terremotos, que ellos llaman temblores. De la frecuencia con que podías encontrarte con gente que necesitaba un exorcismo. Incluso en una ocasión, en nuestra propia casa, una de las empleadas de la calle, se pusó muy mal, como con un ataque de epilepsia... Al no saber qué hacer, llamaron al sacerdote, que ,conocedor del percal de la tierra, pasó con acetre e hisopo y aspergió la habitación con abundante agua bendita.
Decía Petrita, que la chica se calmó. Pero inundó la estancia un olor a azufre...
Con éstas, nos fuímos a la cama.
Yo dormía en la habitación de tres, con Margot, -que vive hace muchos años en Alemania-, y Lourdes Martínez Echevarría. A eso de la media noche nos despertamos. Un ruído raro... La puertas del armario se abrieron solas, y sobre todo el farol que teníamos por lámpara se movía como un péndulo..
Yo pensé con tranquilidad en que no me importaría morirme en ese momento. Hacía dos horas que había hecho el examen de conciencia y ¿Qué me diria Jesús?
-"Ven, sierva buena y fiel, entra en el gozo de tu Señor"... O algo asi...
Margot se echó agua bendita, -que tenía en un perfumador cutre, de esos de plástico de colores-, en la mesilla, y siguió durmiendo.
Lourdes y yo nos asomamos al mirador.
¡Qué impotencia!
El estanque, como que se nos venía encima. Se ondulaba la tierra...
Mª Rosa salíó con sus rulos y avisaba que el mejor sitio era el dintel de la puerta...
Allí nos colocamos, pero el terremoto pasó enseguida. Para celebrarlo sacamos unas copitas de vino de sobras. De sobras de la misa, que lo guardábamos en botella aparte.
Petrita, que dormía en invitados, ni se enteró.
6月24日 ¡Qué grande tiene que ser el valor del dolor cuando Dios pudiéndonoslo quitar no nos lo quita!
“¡Qué grande tiene que ser el valor del dolor cuando Dios pudiéndonoslo quitar no nos lo quita!”
El dolor fue, fundamentalmente, la Pasión. De aquel hombre que era Dios
Pasión, acción de padecer. Fundamentalmente la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Pasión es una palabra que viene del latín y significa sufrir. Pasión pasivo, lo que se recibe. Pasivo es el sujeto que recibe la acción del agente, sin cooperar con ella. En este sentido Cristo recibió la Pasión. La buscaba, la quería, la recibió.
Pasión es cualquier perturbación. Si después de los cuarenta años te levantas de la cama y no te duele nada..., es que te has muerto. ¿Por qué sufrimos? El dolor existe porque quiere decirnos algo.
El dolor es un afecto desordenado del ánimo.
Pasión es inclinación o preferencia muy viva de una persona a otra.
Pasión es apetito o afición vehemente a algo. Es padecimiento, sufrimiento, vehemencia, afección, -que nos afecta-, ardor, entusiasmo. No existió la palabra sentimiento hasta mucho después, que la que la palabra pasión. Sentimiento es algo pasajero que nos afecta el alma.
Lo explica bien Machado. “En el corazón tenía, La espina de una pasión. Logré arrancármela un día, Ya no siento el corazón”.
“Hay quien pudiera, Sentir, aquella espina, Clavada, De dentro del corazón”.
Hay una pasión arrolladora, y una razón apasionada. Añado el entusiasmo, la palabra más bella que hay en castellano.
Acaba de poseerme un dios: Inspiración. Una fuerza que no acabo reconocer como mía que me lleva en volandas.
Cuando la pasión me excede, se agota. “Pasión e ímpetu”. Cansa. La pasión amorosa tiene fecha de caducidad. El amor, no se agota; se agota el infiernillo pasional.
...“ésto es amor quien lo probó lo sabe”. ¡Ésto es el timo de la estampita!
Al final la enfermedad son los síntomas.
Hay una pasión inteligente, y una pasión cerril. Pasión sufrimiento.
Las pasiones influyen sobre nuestro carácter, incluso sobre nuestro destino. Seguirlas nos da energía. Apasionada, enganchada.
Las pasiones son esclavizadoras. Las pasiones limitan la libertad, son ímpetu..., son ¡vehemencia! Furia. El afán de poder es una de las pasiones más fuertes.
Los sentimientos son afectos y su denominación -se dice-, es moderna. Sentimiento es un tipo de afecto..., es un grado de pasión; hay grados en la pasión.
La emoción no es tan turbadora como la pasión.
La pasión es la vivencia, el sufrir es vivir. Occidente ha machacado a la pasión. Pero más se la ha machacado en Oriente: El Budismo, el Confucionismo.
La pasión nos invade. Te quiero apasionadamente desesperadamente.
Lo podemos decir así, de modo contradictorio..., porque nos sobran palabras porque tenemos demasiadas; aunque las palabras nunca sobran. La palabra pasión es una de las más importantes. Pasión inteligente, no cerril.
Juan Antonio Marina, prefiere hablar de entusiasmo.
Ángel Gabilondo de: “Lo que no me apasiona, no me entusiasma”.
En este mundo las alegrías están mezcladas con penas y vamos a la felicidad a través del sufrimiento. Como las rosas frescas tienen espinas. Como un cuadro en el que las sombras son tan importantes como las luces.
“Se puede ofrecer el dolor y llevarlo con serenidad, no voy a decir que el dolor se puede llevar con alegría, pero sí con serenidad.”
No fue desde el Tabor desde donde Jesús subió a la gloria, sino desde el calvario.
Por eso el dolor es la piedra de toque del amor.
Mientras dure la historia, la respuesta de Dios al sufrimiento del mundo es: Su Cruz.
En la cruz de Cristo están recogidos todos los sufrimientos de los hombres. Todos acompañan a Cristo en el misterio de la cruz. Por eso, -digo-, que: Hay un amor que es dolorido.
El dolor es un sentimiento de pena. Es pesar. Es arrepentimiento. Y el arrepentimiento tiene mucho de amor. Duele haber causado dolor al amor. Dolor de amor es mucho más amor.
Sufrir, sentir un daño, o un dolor. Sufrir, es recibir con resignación un mal; ya sea físico, ya sea moral. Sufrir es soportar. Sufrir es sostener. Sufrir es resistir. Resistir es tolerar, es aguantarse. Es combatir, es bregar. Sufrir es consentir. Sufrir es permitir. Es someterse. Es conformarse.
El dolor no es gozar; y se puede encontrar en él, ¡el gozo!
Morir de dolor. Morir de amor. Sin miedo ante el dolor, sin miedo. No tengas miedo al dolor, el dolor te hace estar vivo. Sin dar la lata. Sin sufrimientos añadidos, el enfermo sufre o lo parece... El sufrimiento es para los que le aman. No pueden calibrar lo que sufre, y sufrimos mucho por los que amamos.
Un enfermo es... ¡una cosa! Un florero que no protesta, que agradece que le cuiden, que le pongan flores, que le cambien el agua..., ya no puede hacer su voluntad..., pero puede hacer fácil que le atiendan, y seguir haciendo la vida muy agradable, y dar muy buen ejemplo, -como antes-. Se puede amar el dolor. Se puede agradecer. Se puede sonreír. Se puede hacer todo fácil. Se puede seguir siendo un encanto, -dolorido-. Hoy...
Sé que el valor de la enfermedad es infinito. Hoy sé que el precio fue toda la sangre de aquel crucificado que era Dios. No me costó nada este tesoro, fue un regalo amabilísimo por el que quiero morir agradeciendo. Agradeciendo, agradeciendo...
Por eso, por todo esto te pido, que cuando sufras..., te acuerdes que somos muchos..., los que te queremos, y también muchos los que sentimos como tú..., y vamos tirando.
A mí, cuando me preguntan:
¿Cómo estás?
Digo:
Ahora...
Ahora, me divierte jugar al escondite con mi madre, buscando la fruta y los sobaos, “que nos los comen, -dice-”, por toda la casa. Aún la tengo. Símbolo del inquebrantable espíritu humano de lucha, esperanza y libertad. Vivimos -como una pareja de hecho-, como Morgan Friedman y miss Daissy, como dos amigas-, como madre e hija; e hija y madre, a veces confundidas, y otras no. Así seguimos viviendo. ¿Mayor? ¿Enferma? ¿Joven? ¿Sana? Hija y madre..., madre e hija..., así seguimos viviendo agradecidas.
Por eso, por todo esto te pido, que cuando sufras te acuerdes que somos muchos..., los que te queremos, y también muchos los que sentimos como tú..., y vamos tirando. 6月23日 ¿Quién es Jesucristo?
6月21日 A Pepe Ferrer-Bonsoms i Bonsoms, a Carmen, y a sus 16 hijos
Tiempo de pensar
El fenómeno del periódico El Mundo El periódico El Mundo se ha hecho un hueco importante dentro de la prensa general española. Su primer número apareció en Octubre de 1989 y sus ventas fueron creciendo rápidamente hasta llegar a convertirse, en 1995, en el segundo periódico de mayor difusión en España.
Y ¡menuda alegría Javier, que me ha dado tu artículo! No te acordarás de mí, pero en 1976 yo vivía en Madrid, y era muy amiga de tus padres. José Ferrer Bonsoms i Bonsoms, Pepe y Carmen. Tu madre le llamaba José... Carmen, Luís, Carlos, María, Paloma, Ana, Marta, Yordi, Pablo..., así hasta 16..., ¡Qué hermosura!, no. Más bien ¡qué generosidad!
Las chicas, veraneaban con nosotros en Montealto.
Cuando se ordenó sacerdote tu hermano Luís... Tus padres nos mandaron sendos taxis, para que fuéramos a la Basilica de San Miguel, nosotras, y vosotros, los chicos. Nos colocamos en una especie de tribuna a la derecha del altar. Rezábamos. Uno de vosotros no pasaba el pequeño evangelio. Tres minutos, cinco, diez.... Es que estaba leyendo el pasaje de la casta Susana..., y los viejos pervertidos..., y no era cosa de dejarlo a medias... ¡Nos reímos!...
Después tus padres nos mandaron el postre, para que lo celebráramos. Yo no sé cuantos chicos estaríais en El Prado, pero en Montealto éramos cien.
La generosidad de tus padres, no tenía límites... Y Luís..., ¡qué gracioso! Le dijo a tu madre el día anterior: -¿Cómo quedamos? -Pues, aquí, en la puerta de Diego de León... -Sí, con esta faldamenta..., -dijo Luís refiriéndose la recién estrenada sotana-. Tu madre me contaba, -¿Y cómo creerá este hijo mío que va a vestir a partir de ahora?
Hace muchos años que no os veo a ninguno. Sé que murió vuestro padre. Que María vivía en Valencia, y Paloma en La Couña. Ana en Inglaterra... Vuestros padres, volvieron a América... ¿Es así? Y sigue tu artículo
Desde entonces las ventas han seguido creciendo y el periódico parece haberse consolidado en el segundo lugar, más cerca del primero que del tercero. ¿Y qué representan El País y el ABC?
Si bien habría que hacer muchos matices y excepciones, en líneas generales podría decirse que El País y el ABC representan dos sectores de la opinión pública fácilmente identificables dentro del esquema de “Las dos Españas”. La cuestión aquí es más de grupos y de símbolos que de individuos. El individuo puede pensar –y de hecho piensa- lo que le da la gana. Pero en ciertas cuestiones es previsible saber qué va a opinar El País o el ABC. Y no sucede lo mismo con El Mundo.
Pepe, jamás hablaba con nosotras de política. Sin embargo, nos contaba, -como un niño-, sin haber perdido la inocencia, cosas del Padre, de la Obra, a quien dedicaba todos sus pensamientos, y también sus servicios.
A él le debemos absolutamente todas las películas que tenemos de nuestro Padre. En Sudamérica, durante la Catequésis del Padre en 1974, compró absolutamente todo el material que encontró para las filmaciones. Y gestionó que fueran de Madrid los mejores técnicos para la operación. No lo sé de segunda mano.
Después convenció, -a través de don Álvaro-, a nuestro Padre para que se dejase inmortalizar: -Padre, si los Jesuítas hubieran tenido la oporunidad de tener unas películas de san Ignacio de Loyola... -Además, los que vengan detrás pensarán que no le queríamos..., o que éramos tontos...
Y nuestro Padre accedió. Y, ahí están cientos de tertulias grabadas con san Josemaría...
Tenían posibilidades. Tenían 16 hijos. Tenían otra mentalidad. Tenían otros pensamientos en la cabeza. Pepe, como todos los demás de la familia, hacía su encargo: llenaba y vaciaba el lavavajillas.
En aquellos años su casa estaba muy bien instalada de máquinas. Una vez, le comenté a Carmen lo bonitas que eran las toallas del cuarto de baño, y lo bien combinadas que estaban: -No se pueden "descombinar", porque no tengo otras, el que se quiera duchar, que espere un poco a que salgan de la secadora...
Entonces, tampoco conocíamos el micro-ondas. Fue en su casa. -Calienta el contenido, pero no el continente, -decía Pepe-.
Ni los sacos de dormir o nórdicos blancos... Allí del mayor al pequeño se hacía la litera...
Ni el césped artificial, que trajeron de no me acuerdo, y alfombraba la enorme terraza que daba a Serrano, esquina Alcalá. Ni la casa enmoquetada de azul pálido, fácil de limpiar, cómoda, para que los pequeños se tiraran por los suelos...
Tenían otra mentalidad. No es porque fueran catalanes, o sí. Tenían otra mentalidad.
Mentalidad de universalidad. De sobriedad. De finitud.
En cierta ocasión, Pepe se lo dijo al Padre.
"En mi ambiente de negocios, Padre, todos hacen planes enormes de futuro, sin pensar, -que lo único que no ponen en ellos-, es lo que se cumplirá inexorablemente... Que vamos a morir.
Y al Padre le gustaba.
Dejaban el coche, nos íbamos a bañar a su prefabricada casa de Mirasierra...
Si hacíamos algo mal, nos corregía. Como un hermano, como un padre. Con todo el cariño.
Una vez, sus hijas se fueron, -con las preceptoras del Roca-, a la cavalgata de Reyes. Al volver, se les hizo tarde, - las nueve de la noche-, así que dejaron a las niñas en la puerta del Roca, y se fueron a cenar al Colegio Mayor.
Las nueve de la noche es invierno en Madrid..., es de noche desde las seis de la tarde. El Roca estaba en la colonia del Viso, donde no hay más que chalets, y no pasa un alma.
Y Pepe me corrigió: -Las preceptoras, bien, Bancamelia, pero tú..., eres la directora, y te fuíste antes. Lloré. Me agobié. Después de dicho lo dicho..., me animó diciéndome que se tenía que plantear el club de otra manera.
Y yo, no lo he olvidado, y se lo agradecí. Se lo vuelvo a agradecer ahora.
¡Santo Pepe! ¡Cómo que no tenía otra cosa que hacer!, que era consejero de no sé cuantos bancos y empresas...
En una tertulia con nuestro Padre...
¡La última locura! El Colegio Romano de los chicos. Se agachó nuestro Padre, al verle en primera fila desde el escenario, y le entregó una pluma con la que se había firmado en Estados Unidos importantes decretos en favor de los derechos humanos:
-¡A ver que sacas de ésto!
Y él no contó, con aquella sonrisa de hombre bueno: Si vendo la pluma..., me quedo sin la gallina de los huevos de oro... Si dejo firmar cheques..., ¡estos son capaces de empeñarse en créditos!...
Dejó firmar solamente a los que no tuvieran que pedir un préstamo.
Después..., se animaba el relato... Citó en su despacho a varias personas..., la secretaria se los haría pasar cada 10 minutos..., ¡emoción! ¡Y..., en diez minutos el visitante tendría que saber que le había llamado para darle..., ¡un "sablazo"...!
Fueron a Roma. Comieron con el Padre. Estábamos comiendo también nosotros en el Roca, cuando nos lo contaban.
El Padre les hizo sentar diciendo: -Por una vez el Padre os separa... Y les colocó uno a su derecha, y otro a su izquierda. Entonces Carmen intervenía... Y José tan oportuno dijo al Padre: -El Padre, nunca separa, siempre une...
Supe la cantidad de millones que Pepe consiguió.
Y El Colegio Romano de la Santa Cruz, se hizo. Fue la última "locura" de nuestro Padre.
Y dejo que acabes tu artículo, que como todos los tuyos son investigadores y cordiales. Gracias, Javier porque quien a los suyos se parece..., ¡Honra merece!
Los artículos de El Mundo no es que sean imprevisibles por su contenido. No es que sean de una tendencia hasta ahora desconocida. Lo que sucede es que son de cualquier tendencia. El Mundo no encaja en el esquema de “Las dos Españas” y no está comprometido con él. Para este periódico, ésta es una cuestión del pasado que tiene vigencia histórica pero no presente. Y gran parte de la sociedad lo entiende así. Los lectores de El Mundo vienen de cualquier otro periódico y no son pocos los que el domingo lo leen junto con el ABC o El País.
6月19日 Sin padre no hay familia
Sin padre no hay familia
Mis padres y yo. En 1945, ya éramos una familia
La ausencia del padre es la principal causa del retroceso en el bienestar de los niños.
También es un factor crucial para comprender la crisis actual de la familia.
Así lo explica el francés Tony Anatrella, experto en psiquiatría social y consultor del Consejo Pontificio para la Familia, en su libro "La diferencia prohibida", del que resumo algunos párrafos.
Anatrella advierte que la devaluación de la función paterna tiene consecuencias sobre la estructuración psíquica de los individuos y sobre la sociedad:
-Debilitamiento de la imagen masculina, -Trastornos de la filiación, -Aumento de las conductas adictivas, -Pérdida del sentido de los límites (toxicomanías, bulimia/anorexia, prácticas sexuales reaccionales), -Dificultades para socializarse, etc.
La sociedad actual valora mucho la figura de la madre. Es verdad que ésta es una fuente de seguridad para el niño, pero la relación de la madre y el hijo necesita completarse con la función paterna.
“El padre es el que dice que no (tanto al hijo como a la madre, lo que permite justamente diferenciar a los dos padres), el que introduce la negatividad y el que declara la prohibición, es decir el límite de lo posible”.
La figura del padre es necesaria para el desarrollo psicológico equilibrado de los hijos.
El padre es el mediador entre el niño y la realidad; permite al hijo tomar iniciativas, “porque él ocupa una posición de tercero, de compañero de la madre, y no de madre bis”.
Gracias a la figura del padre, el bebé aprende a diferenciarse de la madre y a adquirir autonomía psíquica.
El niño descubre que él no hace la ley, sino que existe una ley fuera de él.
Gracias a la relación con el padre, el niño y la niña adquieren también su identidad sexual.
“La diferencia de sexos encarnada por el padre juega por otra parte un papel de revelación y de confirmación de la identidad sexuada. Tanto la chica como el chico tienen en efecto tendencia, al comienzo, a identificarse con el sexo de la madre, y es el padre, en la medida en que es reconocido por ella, el que va a permitir al hijo situarse sexualmente”.
El padre excluido
¿Por qué se ha impuesto en nuestra sociedad esta idea de la ausencia del padre?
Hoy se divulga la figura del padre indigno o incompetente, sostenida por la legislación y estereotipada por los medios de comunicación.
“Así, en la mayor parte de los guiones de las series televisivas, es presentado como incapaz de situarse en la relación educativa, de ocuparse de adolescentes, menos todavía de proclamar las exigencias necesarias a la vida en sociedad, incluso de reprender cuando es necesario”.
Muchas mujeres reprochan a los hombres no cumplir con el papel de padre cuando, más o menos conscientemente, ellas se las han arreglado para no dejarles el lugar que les corresponde.
“La madre aleja así al padre, con el riesgo de culparlo en un proceso perverso que le permite confirmar su poder y su sentimiento de omnipotencia sobre sus hijos, sobre el hombre y sobre el padre”.
La que está valorada sobre todo es la relación madre/hijo y el padre cree que tiene que ser una segunda madre para hacerse aceptar.
Algunos hombres, condicionados por este conformismo, han llegado a identificarse con “el modelo de ‘papás gallinas’, es decir, no un padre, sino más bien un hermano mayor o un tío”.
La ausencia del padre se explica también por la confusión entre procreación y maternidad.
Para Anatrella, esta confusión “remite al fantasma femenino de la partenogénesis (es decir, de la fecundación sin macho).
La sociedad ha confirmado demasiado fácilmente este fantasma acreditando la idea de que, al no concernir la procreación y la maternidad más que a la mujer, ésta puede educar a un hijo sin padre”.
El desarrollo de los anticonceptivos y la trivialización del aborto han contribuido a sostener esta ilusión de que la mujer domina ella sola la procreación.
De aquí ha surgido un eslogan: “Mi cuerpo me pertenece”.
Afirmar esto es sobrentender que “la procreación me pertenece”, algo que es muy discutible.
“Si la maternidad concierne a la mujer, la procreación es compartida por el hombre y la mujer: no es sólo competencia de la mujer”.
Hijos objeto
Los países occidentales han contribuido a reforzar esta concepción del padre excluido de la procreación.
Así ocurre cada vez que se legisla pensando únicamente en “la madre en solitario”.
El ejemplo cercano que describe Anatrella es el de las leyes francesas que, en caso de divorcio, hacen depender los derechos del padre de las buenas o malas relaciones que tenga con la madre.
Lo mismo ocurre con las decisiones judiciales, al confiar sistemáticamente la custodia del hijo a la madre.
Lo más grave del asunto es que la exclusión del padre penaliza también a los hijos.
“¿No se ha creado, al privilegiar los derechos de la madre, una doble categoría de excluidos, por una parte los padres biológicos rechazados, por otra los hijos, propuestos a un padre de sustitución tras otro, o incluso confiados a terceros especializados, ‘hijos-objeto’, ‘hijos-capricho’, ‘hijos-prótesis’, que se ofrecen como valedores?”
La ausencia del padre tiene efectos muy negativos en el desarrollo de los hijos.
Según encuestas citadas por Anatrella, en Estados Unidos un niño tiene seis veces más riesgo de crecer en la pobreza y dos veces más de abandonar la escuela si ha sido educado por una madre sola que si pertenece a una familia constituida por dos padres, capaces de ofrecerle puntos de referencia.
La consecuencia última de la ausencia del padre se manifiesta en el aumento de la violencia.
Al no llegar a aceptar lo real, por falta del sentido de los límites que debería inculcar el padre, los hijos se rebelan y se multiplican los actos de violencia.
Pero la agresividad también se vuelve contra uno mismo y se convierte en autodestrucción. Repensar la familia ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? Para Anatrella, el problema de la ausencia del padre está íntimamente ligado a otro problema más general: el de la desmembración de la familia constituida por un padre y una madre con hijos. “La familia se rompe, en efecto, sobre todo bajo la presión de la pareja actual en la que los individuos, en cuanto tales, no buscan más que su beneficio a través del otro. Se rompe también porque, muy a menudo, omite su papel educativo”. La crisis de la familia se manifiesta en el descenso de matrimonios y la extensión de las uniones de hecho, la baja fecundidad, la multiplicación de divorcios. Pero tiene una causa más profunda: el problema está en las representaciones sociales de la familia, en la concepción que tenemos de ella. Para revalorizar la figura del padre, Anatrella propone recuperar el sentido de la familia. Se trata de redescubrir qué significa la experiencia del parentesco y la diferencia de generaciones. Ha de afirmarse que padre y madre son necesarios, que ninguno es más que el otro, que ninguno de ellos es sustituible o canjeable por el otro. "Amar de manera particular a la familia. Se trata de una consigna concreta y exigente, -nos dice Juan Pablo II-. Amar a la familia significa saber estimar sus valores y posibilidades, promoviéndolos siempre. Amar a la familia significa individuar los peligros y males que la amenazan, para poder superarlos. Amar a la familia significa esforzarse por crear un ambiente que favorezca su desarrollo. Finalmente, una forma eminente de amor es dar a la familia cristiana de hoy, con frecuencia tentada por el desánimo y angustiada por las dificultades crecientes, razones de confianza en sí misma, en las propias riquezas de naturaleza y gracia, en la misión que Dios le ha confiado: «Es necesario que las familias de nuestro tiempo vuelvan a remontarse más alto. Es necesario que sigan a Cristo».
18 Junio 2008
6月18日 JMJ en Sidney. Yo estuve en Tor Vergata en la JMJ del año 2000Un mes para la JMJ en SidneyFalta un mes para que comience en Australia la Jornada Mundial de la Juventud. Allí, Benedicto XVI se reunirá con jóvenes de todo el mundo. Con esta ocasión, ofrecemos un vídeo del Prelado del Opus Dei en el que invita a los jóvenes a “confiar en Cristo”.
"Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que descenderá sobre vosotros, y seréis mis testigos" . La Jornada Mundial de la Juventud es el evento juvenil más grande del mundo y tendrá lugar en Sydney del 15 al 20 de julio próximos.
La Jornada Mundial de la Juventud es una invitación del Papa a los jóvenes del mundo a celebrar su fe en un tema particular. El tema de la JMJ08 elegido por el Santo Padre es: "Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que descenderá sobre vosotros, y seréis mis testigos" (Hch 1,8) El Señor se dirigió con esas palabras a los Apóstoles tras su Muerte y Resurrección, justo antes de la Ascensión. Representa el nacimiento de la Iglesia. El Papa llegará a la bahía de Sidney el 17 de julio a bordo de un barco. El sábado 19 será la vigilia con el Santo Padre y, al día siguiente, la Misa de clausura.
Se esperan la participación de 225.000 peregrinos inscritos, 100.000 de ellos australianos; la ayuda de 8.000 voluntarios; 2.000 sacerdotes; 5.000 periodistas.
Desde el día 15 los jóvenes participarán en actividades, como catequesis o peregrinaciones. Se espera que 500.000 personas asistirán a la Misa de Clausura en el hipódromo de Randwick y Centennial Park. ***
Yo estuve en la JMJ DEL AÑO 2000 en Tor Vergata
Mi sobrina Laura Piney Gil, hizo esta foto. España estábamos en el sector 7, como a 12 Km. del sector rosa, que era la tarima del Papa.
Algunas no durmieron esa noche. Fueron andando hasta allí, e hicieron la vela al Santísimo, que estuvo expuesto toda la noche.
Las confesiones se veía que eran a mogollón, -escribí entonces-. Se palpaban las ganas de ser mejor, de pedir perdón, de empezar con Cristo.
Hice la oración al atardecer, paseando por la Puerta del Perdón. A aquel Cristo enorme daban ganas de decirle:
¡Ojalá rasgases el cielo!..., y bajaras a vivir con nosotros...
Solamente por ver a aquellas 100 niñas que iban con nosotros, cómo, en la primera parada para dormir en Venecia, bajaron a misa, como un solo hombre, estuvieron confesándose toda la tarde, (llevábamos confesionarios portátiles, los sacerdotes viajaban por su cuenta)... Comulgaron. Le dije a Teresa:
A mí ya me ha valido la pena el viaje.
En la foto repartiendo el menú diario. Pan Bimbo, y laterío. Sentarse en el suelo. Dormir en sacos.
Me valió la pena.
Yo no sé si allí había o no dos millones de jóvenes, pero lo que viví, ¡Me valió la pena! 6月17日 La Virgen del Oratorio de Guadalaviar..., Y OTROS
En Guadalaviar
La Virgen del Oratorio de Guadalaviar
El oratorio de Guadalaviar es grande, como para albergar a 100 niñas de las mayores. Tiene dos altares, uno con el sagrario, el otro exento. Un suelo precioso de mármoles entre verdes y salmón. Los bancos bajos, y cómodos. Con el reclinatorio abatible y tapizado. Al fondo, en el centro, el armonium de Emilia. Emilia Badía. Un genio de la música. Porque Emilia no toca. Emilia interpreta y vive. Nos hace vivir y vibrar. No le importa si lo sabe, es un don que Dios le dio. Recorre el techo un friso ancho dorado y en él, con letra gótica y grande, se repite la jaculatoria: Cor Mariae dulcisimun, iter para tutum. Corazón dulcísimo de María consérvanos el camino seguro. Detrás del altar del sagrario, y separado de él, sobre una peana barroca, la Virgen. Es una talla de madera, con algo de color. Está sentada y el niño trepa sobre sus rodillas con una rosa dorada en la mano izquierda, con la derecha, acaricia la cara de su Madre, y ella le arropa con su manto. Cuántas veces, cuantas horas hemos pasado con ella. Con el oratorio oliendo, -con ese olor que tanto me recuerda y me emociona, oliendo a goma de borrar. Cuántas veces me he quedado con ella al acabar las clases. En el primer banco de la izquierda, Pilar limpiando la tarima, levantando con una espátula la cera de las encargadas de encender las velas de todos los cursos que han ido pasando cada uno a la hora que mejor le venía a hacer la visita al Santísimo. En penumbra. Y sale don Salustiano del confesionario donde ha pasado el día, y da la última Forma a Pilar, la recepcionista. Se fue el Señor, pero se queda Ella. Una era vez era Trini Calomarde una madre de Guadalaviar, la que hacía la oración allí, y de repente se dio cuenta. -Madre Mía, pero si no tienes pendientes. Y subió a su casa y buscó y le puso unos de su madre. Son los que lleva. Uno, porque el otro no se le ve.
El asunto de la nueva urbanización
Yo viví “el asunto de la nueva urbanización”, -vamos a llamarlo así-. Lo que no recuerdo es el año. 88, 89…Antes, coincidiendo con los mundiales de futbol, sería 1982… Hacía diez años que habíamos solicitado el permiso de obras, para una ampliación y compra de un terreno que el ayuntamiento no nos quería vender, para dejar el recinto rectangular. Con los famosos mundiales necesitaron el terreno para unirlo a los otros y hacer el aparcamiento, al lado del Mestalla. Cuadramos nosotros nuestro terreno. Pero…, nos exigieron comenzar la obra ya. Apenas las escavadoras rondaron, porque estaban haciendo como qué… Teníamos que reunir cincuenta millones…, de la noche a la mañana…, otro aviso. Que si no cubríamos aguas en octubre, denegaban y tiraban lo construido.
Se empezó la obra de ampliación. A los pocos días otro aviso. Que las grúas hacían ruido y molestaban. Hubo que retirar las grúas y modificar el sistema de trabajo. Y sí, una antigua alumna conocía a otra que trabajaba en el Ayuntamiento. La susodicha se enteró y le dijo: -Si. Van a por vosotros. De todas formas se acabaron las obras en los plazos previstos. Se cubrieron aguas… Lo que no dio tiempo fue a modificar los planos, y claro desde hacía diez años hecho el proyecto, el arquitecto no contaba con aquel bendito trozo que el ayuntamiento no nos quería vender… No os apuréis… Y nos hizo una piscina cubierta con toldos corredera… Pero de que este lío del demonio yo lo viví, lo viví.
Los planos del ayuntamiento
En la Asamblea de fin de curso, Mª del Carmen Solance, -la directora-, repasó el año… El caso es que según los planos del ayuntamiento, nosotros no existíamos en unos cuantos metros donde ellos habían plantado una de las tres “Y”, de muchos pisos. El caso es que justamente teníamos que demoler la parte de los dos altares del oratorio, y retirarnos 5 metros. Entonces un padre dijo que ni hablar. Peritaje y comprobación de los planos de ayuntamiento con los nuestros de 1957. Yo creo que lo tomó como cosa suya. Nos apadrinó. Rezamos… Salimos en la prensa… El Opus fuera de la ley. Y la foto del colegio tachándolo, en primera plana. Rezamos… Cuando fueron a cotejar plano con plano, estaban los dos iguales. No tuvimos que demoler nada. Y decía riéndose aquel padre a Mª del Carmen: -¿Qué habéis hecho, poner a todos los custodios a empujar y empujar para correr las paredes del oratorio?
6月16日 La educación de mi padre era una mezcla de...
La educación de mi padre era una mezcla de cortesía, urbanidad, cultura, firmeza, respeto, y libertad. Y bondad, es el hombre más bueno que he conocido, aunque mi camino no lo entendió nunca.
Una mezcla de cortesía que le llevaba a ir comido a las bodas..., a ir siempre arreglado como un pincel. Limpio de pies a cabeza. Limpio por dentro y por fuera. Porque lo que el llamaba educación, hoy, -para mi-, era una formación y una cultura imponente, basada en una fe sin ostentaciones.
Sano y enfermo, -totalmente demenciado-, seguía dejando pasar delante de una puerta a la enfermera... Usando la servilleta antes y después de beber...
Escuchando como “Momo”, con esos ojos grandes, que nunca se acostaron con una duda. Si veía que su interlocutor iba a disentir, no iniciaba el tema. Jamás le vi humillar ni ofender a nadie. Ni dejar mal, ni corregir sobre la marcha, ni reírse.
La urbanidad se notaba en sus modales, en su conversación, en sus posturas. Y preguntaba. Preguntaba. Preguntaba. Sin pre-juicios. De lo que no sabía, no sabía. Aunque de pocas cosas no sabía con tanto diccionario etimológico de la lengua, de la medicina, de la gramática, de la literatura… Y tantos libros. Y tanta vida por delante. Con una guerra en medio.
El respeto a la persona y a su libertad lo demostró también siempre. No haciendo juicios de nadie. No atacando a los que no pensaban como él. Esperando. Esperando y escuchando mucho. Sabía estar, sabía preguntar, sabía escuchar.
Al mismo tiempo su amplísima cultura le llevaba a ser muy firme en sus convicciones. Esas convicciones que no se hacen de un día para otro. Por eso le consultábamos las cosas. Y después él nos dejaba hacer.
Me acuerdo de una vez, a mis 16 o 17 años le pregunté si podía hacer un guateque en casa. Y me dijo que no. Nada más marcharse lo hicimos.
Al día siguiente me llamó a su despacho: -Como no sabes hacer uso de la libertad que se te da, estas castigada. No sales en todo el verano. Y lo cumplió.
Y digo que la historia de mi familia es la historia de unos seres privilegiados... Porque a la abundancia de medios se uníó la formación. Y a ellos, la pobreza dignísima de mi madre. Y el sacrificio y el sufrimiento -llevado con garbo-, de los dos.
Por eso hoy, cuando vivo y convivo con personas que quiero, y se rien de lo serio, o me dejan colgada cerrando con una idea confundida nuestra conversación..., o..., no puedo evitar acordarme de él, y añorar su trato y su diálogo.
Fue una pena que muriera tan pronto con una enfermedad tan cruel, que a mí me afectó tanto, -los multi infartos cerebrales-. Porque poco a poco fue perdiendo su esencia. Hasta que una mañana temprano, -murió conmigo-, a pesar de vivir yo tan lejos. Expiró.
Y los dos nos quedamos en silencio. 6月15日 Don Tomás Alvira Mis recuerdos
¿Qué se siente, cuando uno ha conocido a una personas estupendas, y pasados los años, los ve en una estampa para la devoción privada, en proceso de beatificación? No..., sé explicarlo.
No sé. Me entran ganas de escribir todo lo que recuerdo de ellos. En este caso de don Tomás Alvira. Don Tomás, yo lo llamaba así.
Lo conocí en mayo de 1965, en las Oficinas Centrales de Fomento de Centros de Enseñanza, -entonces con sede provisional en Fernando IIIº el Santo-. Ya lo escribí en mis memorias... Es la persona más amable que he conocido. Sonriente y amable..., lo ví siempre. Un hombre bueno. Él me recibió en Fomento y de él me despedí, cuando en 1976 me llamó para que fuera a su casa. Me ofreció trabajar en la Escuela Universitaria del Profesorado de Mirasierra, -también de Fomento de Centros de Enseñanza-, pero yo ya me había comprometido con Guadalaviar, y era inminente mi partida para Valencia. De todas formas recuerdo que me recomendó un libro "Gramsci". Y lo leí. Especialmene interesante los cuadernos desde la cárcel "Hegemonía", lo llama; para saber cómo es la sociedad en la que estamos trabajando. Cómo pudo desde la cárcel, y muerto con apenas 46 años, conocer tan bien lo que llamaba la estructura, y una vez conocida, saber cómo actuar... De su boca oí el "heróico" relato del Paso de los Pirineos en 1937. Lo he buscado escrito por él, pero no lo hizo. Sin embargo copio de su biógrafo:
Pensaba que las utopías de izquierda desconocían la naturaleza del hombre, su sentido, y sus valores más inalienables; a la derecha la calificaba de mediocre, sin nervio y originalidad para resolver los problemas de la sociedad, porque en el fondo era medrosa y codiciaba sus privilegios... Sin excepcionales entusiasmos por la monarquía, la aceptó y respetó cuando llegó el momento”.
Así era don Tomás.
Y copio cómo fue su vocación al Opus Dei, el primer supernumerario del mundo:
Una tarde, el 1 de septiembre de 1937, conoce en la pensión a un hombre de unos 35 años, vestido con un mono gris de trabajo, extraordinariamente delgado, cosa frecuente, por otra parte, en aquellos momentos de escasez de alimentos.
Es sacerdote, y se ve obligado, en aquel clima de feroz persecución religiosa, a vestir de paisano; se llama Josemaría Escrivá.
Es el fundador del Opus Dei. Comienzan a charlar. Alvira oye hablar por primera vez, sorprendido, de la posibilidad de ser santo en la vida cotidiana, en el trabajo profesional, tanto en el celibato como en el matrimonio.
Ese mensaje evangélico le impresiona hasta tal punto, que cuando el sacerdote se despide de Albareda, decide acompañarle. Está convencido de que este encuentro marcará su vida.
—¿Dónde vas? –le pregunta Escrivá.
—Donde usted vaya —le responde Alvira.
Y le abre su alma con plena confianza, mientras caminan cerca de la verja del Retiro. Llegan a la calle Ayala, pasando por Alcalá y Serrano. En este paseo breve, pero decisivo, Alvira comienza a comprender que ésa es la misión de su vida, la voluntad de Dios para él: entregarse plenamente a Dios en el matrimonio.
Ése es su modo específico para hacer la Iglesia, para ser santo. Esa es su vocación; su don y su tarea en este mundo.
¿Qué ha descubierto?
¿Un nuevo método para acercarse a Dios?
No.
¿Un nuevo enfoque sobre la moral cristiana?
Tampoco.
El Fundador del Opus Dei no le ha propuesto una especie de catolicismo original.
Le ha recordado una propuesta genuinamente cristiana —la llamada universal a la santidad— con un carisma concreto, el del Opus Dei.
Una llamada universal, que está tan claramente expuesta en las páginas del Evangelio —sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto— como desgraciadamente olvidada en este primer tercio del siglo XX.
***
El que pego a continuación es el relato de un gran historiador alemán, -Peter Berglar-. Por su misma condición, de no ser español, pone distancia al tiempo y a la historia, pero de que fue heróico y milagroso, aquel paso de los Pirineos, lo fue.
***
En abril de 1937 se planteó nuestro Padre por primera vez la idea de abandonar la Legación de Honduras y ganar la otra zona huyendo a través del frente. Hubiera existido tal vez una posibilidad, ya que varios miembros de la Obra eran soldados en el ejército republicano, unos porque habían sido reclutados y otros para evitar males peores. Al final se abandonó el plan, por irrealizable. Entonces, don Josemaría, que carecía de cualquier tarjeta de identidad, puso todo su empeño en conseguir un «documento» que le permitiera salir a la calle con un mínimo de seguridad. Después de muchos esfuerzos consiguió por fin un certificado que le acreditaba como «intendente general» de la Legación de Honduras y abandonó su encierro. Así, al cabo de trece meses, pudo volver a salir a la calle con un riesgo que, si no era nulo, por lo menos era menor que el de antes. Había adelgazado mucho ("Su madre lo reconoció por la voz", la aclaración es mía) y, con su traje de calle gris, aunque le estaba algo grande, y su corbata, no tenía aspecto de sacerdote disfrazado. De inmediato volvió a su vida acostumbrada. Con increíble rapidez empezó a desarrollar una intensa actividad apostólica, hablando con muchas personas de amigo a amigo y como consejero espiritual, celebrando Misa (en casas privadas, por supuesto, en secreto y con graves peligros), administrando los Sacramentos e incluso dando ejercicios espirituales. Gutiérrez Ríos ha descrito unos que duraron tres días; participaron unas cinco o seis personas jóvenes, Zorzano y Albareda entre ellas. Llegaban por separado. Escuchaban una meditación y enseguida se iban, cada uno por su lado. Por la calle meditaban sobre lo que habían escuchado y rezaban en silencio el Rosario; luego se reunían para la segunda meditación en otra casa, para la Misa en una tercera. Don Josemaría y los que le rodeaban pensaban que, al final, la victoria sería de los llamados «nacionales» y con ello la persecución de la Iglesia llegaría a su fin: Dios había salvado a su Iglesia a través de las persecuciones de los emperadores romanos, de los árabes y los turcos, de las revoluciones francesas y rusa, y Él haría que también sobreviviera a esta guerra... Ahora bien, la seguridad que les proporcionaba la fe y la experiencia histórica no daba respuesta clara a la pregunta de cómo debe comportarse cada cristiano en una situación concreta; no daba respuesta a la alternativa que se le planteaba a don Josemaría: permanecer en Madrid o salir de allí; ¿debería huir?... ¿podría irse?... ¿tendría que hacerlo? En aquellas circunstancias difíciles el Fundador del Opus Dei se mantuvo con fe firme y confiada como la de un niño, obediente siempre al querer de Dios; pero esa fe estaba siempre unida al oído más atento a las inspiraciones del Espíritu Santo. Y la cuestión que ahora se planteaba era: ¿Cuál es la Voluntad de Dios en esta situación especial de comienzos del otoño de 1937? De seguro que Dios esperaba, en primer lugar, que pusiera todos los medios: entre ellos, el juicio sereno, la valoración de las propias fuerzas físicas y psíquicas. Don Josemaría podía argumentar diciendo: «Si Dios quiere realizar el Opus Dei a través de mí, entonces me protegerá y me salvará donde estoy ahora, y me salvaría incluso en el calabozo de una checa». Ese razonamiento parece humilde y lleno de confianza... pero, de haberlo aplicado, hubiera sido temerario e incluso impertinente; algo así como si un hijo que estuviera en dificultades le dijese a su padre: «A ver qué haces, tú me has traído al mundo; ahora tienes que sacarme de apuros, al fin y al cabo es tu deber; yo no hago nada, espero a ver qué haces tú ... » Esto sería absurdo; un hijo tiene que intentar resolver por sí mismo las dificultades, y buscar el camino para arreglárselas por su cuenta. Su padre le quiere, pero precisamente por eso no le quita la libertad en sus decisiones. Y la decisión, en este caso, era enormemente difícil: por una parte, la supervivencia y el desarrollo de la Obra exigían que el Fundador abandonara la zona republicana, pues permanecer allí y exponerse cada día y cada hora al riesgo de encarcelamiento o de la muerte suponía tentar a Dios, querer forzarle... Por otra, en la capital quedaban su madre, su hermana y su hermano de dieciocho años, así como Isidoro, Álvaro y todos los que no podrían huir. Irse ¿no significaba dejarlos en la estacada? ¿No se podría pensar que era miedo o falta de audacia? Con fuerza inaudita se planteaba el problema de la «rectitud de intención», que obligaba al Padre a examinar lo más profundo de su corazón: ¿Qué respondería mejor a la caridad: quedarse o huir? Fue una lucha en la oración, una lucha que fue creciendo hasta convertirse en un tormento, pero, al final, la decisión estaba tomada: huir. Sin duda fue aquélla una de las situaciones más difíciles de su vida, pues en las semanas y meses que siguieron, casi hasta el último día de la aventura, cuando pensaba en los que se habían quedado, renacían las dolorosas dudas, y en más de una ocasión faltó poco para que se volviera atrás. El mes de septiembre transcurrió haciendo planes y estudiando posibilidades. Por fin se decidió que se intentaría la fuga a través de los Pirineos, un camino que habían recorrido ya muchas expediciones con mejor o peor suerte. Eran hombres jóvenes, duros y atrevidos que conocían las rutas escondidas en las montañas como la palma de su mano, contrabandistas que llevaban «mercancía humana». La peligrosa profesión había surgido en aquellas circunstancias anormales, y peligro era también seguirles por aquellas rutas intrincadas. En bastantes ocasiones, los guardias fronterizos descubrían a grupos de fugitivos que eran fusilados de inmediato. La única salida era la carretera de Valencia. Conseguir un coche y la gasolina necesaria no era fácil, pero por fin se arregló todo y llegó la hora difícil de la despedida: de la madre y de los hermanos, de Isidoro Zorzano y Alvaro del Portillo, de todos los que tenían que quedarse en Madrid. Acompañaban a don Josemaría, Juan Jiménez Vargas, José María Albareda, Manolo Sainz de los Terreros -en cuya casa de la calle Sagasta había pasado el mes de agosto de 1936-, y Tomás Alvira, un profesor de Instituto, amigo de José María Albareda, al que había conocido hacía pocos días. Los dos estaban dispuestos a acompañar al Padre, aunque en aquel momento no se veía la forma de hacerlo. Estaban movilizados y destinados a servicios auxiliares en el ejército republicano. Pedro trabajaba en la oficina de la Dirección General de los Servicios de la Remonta. «Desde esa tarde habíamos pasado a ser de los "mayores" de la Obra, de los que el Padre necesitaba para sacar adelante lo que era voluntad de Dios. Recuerdo que hasta hicimos un comentario con buen humor: "Convéncete -dijo uno-, que hoy hemos dejado de ser un par de jovenzuelos inconscientes y que no hay más remedio que comenzar a ser hombres responsables». Mons. Escrivá y sus acompañantes recorrieron los trescientos cincuenta kilómetros que separan Valencia de Barcelona en tren... en compañía del Señor, pues el Fundador llevaba sobre el pecho las Hostias consagradas, en una pitillera de plata que metía en una bolsita rectangular con los colores de la bandera hondureña. Aquella pitillera era entonces el único Sagrario del Opus Dei. Por el camino, el Padre estuvo continuamente rezando en voz baja, sin nerviosismo alguno, pero con preocupación y pesar por los que había dejado en Madrid y en Valencia. Al oír las blasfemias que algunos viajeros pronunciaban continuamente, el Padre decidió consumir las Sagradas Formas. No tuvo más remedio que hacerlo en el lavabo del vagón. Alguna vez, en años posteriores, habló, siempre con el mismo dolor y con el mismo amor a Jesús Sacramento, de esta Comunión nocturna que se había quedado muy grabada en su memoria. Había que conseguir tomar contacto con posibles guías para pasar el Pirineo. Eso, además de no ser fácil, costaba dinero. Del dinero dependía todo; sin dinero no habría admisión en un grupo de fugitivos... Los guías exigían que se pagara en billetes del Banco de España expedidos antes del 18 de julio de 1936. Con esta actitud daban a conocer qué victoria preveían: la junta de Defensa Nacional, formada en Burgos, había declarado por radio que una vez terminada la guerra no reconocería el dinero acuñado posteriormente en Madrid por el gobierno republicano. Buscaron diversos alojamientos. Don Josemaría, Juan Jiménez Vargas, Tomás Alvira y Manolo Sainz de los Terreros se alojaron al principio en un hotel, pero a los pocos días el Padre y Juan se trasladaron a la pensión de una señora, viuda de un Coronel. Tomás y Manolo encontraron otra pensión. Los tres jóvenes, desertores del ejército republicano, no sólo se encontraban continuamente en peligro de muerte, sino que, además, constituían un grave riesgo para todo el grupo, por ser los primeros que podrían llamar la atención. Habían encontrado alojamiento en una casa en la que reinaba una absoluta distinción... y un hambre absoluta; incluso el pobre perro pasaba tanta hambre que, en su desesperación, llegó a devorar un cinturón de cuero de Pedro, los calcetines que Paco había colgado a secar e incluso un pedazo de jabón, por lo que durante días estuvo soltando espuma... Estaban allí también dos sobrinos de cinco y siete años de edad, que pasaban horas haciendo cola para conseguir una ración de tabaco para un soldado, que se lo premiaba con un pedazo de pan. La suerte (aunque las había más crueles) de los dos chiquillos hambrientos, cuyos padres habían tenido que huir a Francia, le partía el alma a don Josemaría. «Juega con ellos -solía decir a Pedro-, entretenlos un rato.» En cierta ocasión, Pedro les preguntó si querían que les dibujara algo. Le pidieron, unánimes, «que les pintara un plato con un par de huevos fritos», lo que Pedro hizo, sin pensarlo más, y añadiendo por su cuenta unas salchichas. Cuando el Padre vio la escena, dijo a Pedro, sin que los niños lo oyeran: «¿Pero no te das cuenta, hijo mío, que es una crueldad mental dibujarle eso a estos niños hambrientos?». Pero en la segunda mitad de octubre, un grupo bastante numeroso de fugitivos que se encontraba ya en territorio andorrano había sido descubierto por las tropas republicanas en un descampado visible desde territorio español y habían acribillado a balazos a todos los componentes de la expedición. La prensa informaba con júbilo sobre el hecho. De inmediato, los intermediarios desaparecieron, a la vez que se reforzaba enormemente la vigilancia en la frontera y en el camino hacia los Pirineos. De golpe todo el empeño de fuga parecía peligrar. Sin embargo, no se desalentaron y siguieron esperando que se presentase la ocasión oportuna. El Padre, que, según se ve, sabía leer en los corazones, le confió que pensaba pasar a Francia con algunos jóvenes. El juez le ofreció su ayuda, pero don Josemaría rechazó la oferta para no comprometerle. Entonces, aquel hombre, que apreciaba mucho a su antiguo compañero de estudios, le hizo ver lo arriesgado de su plan y le propuso proporcionarle un trabajo como abogado en Barcelona, pero don Josemaría no quiso aceptar. A continuación el juez le invitó a la Audiencia para que presenciara el juicio de unos que habían intentado fugarse y que fueron condenados a muerte. Aunque esto le conmovió profundamente, permaneció fiel a su decisión. Al final, el juez, aunque sabía que con ello se ponía a sí mismo y a su familia en peligro, le dijo que, si les capturaban y no les fusilaban en el acto, dijera que era hermano suyo; quién sabe si de este modo abriría una remotísima posibilidad de salvarle... Aquel hombre no era creyente; estaba, por decirlo así, «de parte del enemigo»... pero tenía corazón y gran cariño por aquel sacerdote. Más tarde, el Fundador comentaría muchas veces que le recordaba y rezaba por él.
***
Un verdadero tormento. El Padre celebraba todos los días la Misa en la pensión en la que vivía, aun cuando no todos pudieran asistir, porque no era prudente tener una reunión de tantas personas. A diversas horas acudían a la pensión para comulgar. La consigna más importante era no llamar la atención. Tenían que pasar por personas que habían sido evacuadas, como tantas otras que habían abandonado sus hogares por causa de la guerra, y que tenían una ocupación regular en la ciudad. Siempre y en todas partes se les podía descubrir, claro está, pero en la calle era donde más posibilidades tenían de pasar inadvertidos. Por eso pasaban prácticamente todo el día paseando, rezando el Rosario o sumidos en una oración sin palabras; horas y horas caminando, sin dinero en el bolsillo y siempre con hambre... El hecho de sentarse en un banco de cualquier calle para descansar un poco podía despertar sospechas y suponía un riesgo. Cada policía que veían, hacía que el corazón les latiera más fuerte; cada hoja del calendario que se arrancaba recordaba la urgencia de salir de allí, porque corría ya el mes de noviembre, se acercaba el invierno y pronto los Pirineos se harían intransitables para los fugitivos. Todo sucedió con gran rapidez y pronto les llegaron indicaciones precisas sobre la fecha, el modo y el lugar donde se reuniría el grupo. Hoy encontrará una buena carretera, a pesar de que en la segunda mitad atraviesa una zona montañosa, siguiendo el curso del río Segre. La primera etapa desde Barcelona la hicieron en autobús. Después, la única posibilidad era marchar a pie hacia el norte, caminando únicamente de noche, para no ser vistos, por agotadores senderos de montaña que sólo los guías conocían. Primero, el viaje desde Barcelona hasta el punto de reunión acordado, en el que se formaría el grupo, fase que cubrieron entre el 19 y 22 de noviembre. Después, una estancia de cinco días, del 22 al 27, esperando el momento oportuno. Finalmente, el paso del Pirineo, caminando cinco noches consecutivas, entre el 27 de noviembre y el 2 de diciembre, hasta conseguir llegar a la frontera con Andorra y pasarla sin ser descubiertos. Estaba previsto que los otros dos, Tomás Alvira y Manuel Sainz de los Terreros, les siguieran algunos días más tarde y se reunieran con ellos por el camino. Para no llamar la atención, subieron al autobús de Seo de Urgel en dos grupos de tres personas; Albareda, que era quien mejor podía hacerlo, había conseguido los billetes; en un momento determinado casi se le paró el corazón cuando, en la larga cola, un señor mayor, correctamente vestido, le preguntó muy cortés e inocentemente, pero en voz alta: «Por favor, señor: ¿es éste el autobús que va a Andorra?». Los seis que estaban en el autobús no viajaron juntos hasta el pueblecito de Peramola, primer punto de reunión, sino que, por motivos de seguridad, Pedro Casciaro, Francisco Botella y Miguel Fisac se bajaron antes para recorrer a pie el resto del camino. Pero no llegaron al tiempo convenido a Peramola, por lo que el Padre pasó momentos de gran preocupación, a la que se añadía la inseguridad respecto a los dos «rezagados», Tomás Alvira y Manolo Sainz de los Terreros. Y nada de iniciativas personales; de la obediencia incondicional a las indicaciones de los guías dependía el éxito. Esto no era tan indigno como puede parecer. Se trataba de personas que habían llevado una vida dura, llena de privaciones, a menudo al borde del mínimo necesario para subsistir: ¿se podía esperar o exigir de personas así que pusieran su vida en juego sólo «por caridad»? El primero de los guías, que condujo a don Josemaría, Albareda y Jiménez Vargas desde la carretera donde había parado el autobús hasta Peramola, respondía al nombre de Tonillo, tenía unos cuarenta y cinco años y era algo así como el «factotum» del pueblo: cartero, sacristán, ayudante del alcalde, relojero... O sea, una persona imprescindible. Enseguida entabló conversación con el Fundador. Le impresionó que no escondiera su condición sacerdotal. Muchos años después recordaría su encuentro con él: «Era jovial, decidido, valiente. Se le veía muy listo. Le dije: "Si usted sale de ésta, hará carrera". La segunda, en la masía de Vilaró; iba creciendo la inquietud, porque los tres estudiantes no aparecían. Por fin, en la mañana del 21, llegaron; el Fundador les estaba esperando para celebrar la Misa. Al anochecer del 21 de noviembre salieron de la masía. Hacía un frío intenso. La ropa y el calzado eran absolutamente inadecuados. Les condujeron a Pallerols, situado a media hora escasa de camino. Junto a la pequeña iglesia parroquial estaba la casa que había sido del cura. Estaba todo abandonado y desmantelado. Encontraron un viejo horno; tenía en el suelo, para proteger del frío, algo de paja que alguien había extendido. Como pudieron, los seis intentaron acomodarse en su «vivienda». Conversaba con Juan como discutiendo en voz baja. De pronto oí decir a Juan una frase que me desconcertó aún más: "¡Usted va adelante vivo o muerto!"». El joven Casciaro no podía creer lo que oía. Ninguno de ellos había hablado nunca en ese tono con el Padre, a quien ahora estremecían sollozos convulsivos. Y, sin embargo, esa forma de hablar no había sido una falta de respeto, sino una muestra del cariño que Juan Jiménez Vargas le tenía: estaba convencido de que en ese momento lo único que podía ayudar al Padre era una palabra enérgica. Pues parecía claro que se encontraba en una grave crisis respecto a su decisión. Las dudas le asaltaban: ¿estaba actuando bien al abandonar a algunos de sus hijos? Por eso quería regresar a Madrid, de inmediato, ahora mismo. Desde lo más profundo de su corazón pedía a Dios y a su Madre una señal, una señal de que estaban de acuerdo, de que decían que sí a esta su decisión, que comprendía también la responsabilidad por la suerte de sus acompañantes y por el Opus Dei, aún tan frágil. Al hacerse de día se levantó para hacer oración, como acostumbraba cada mañana; bajó a la iglesia por una escalera interior. Estaba totalmente vacía, porque todo -el altar, las imágenes...- había sido destruido y quemado. Al cabo de una media hora regresó, absolutamente cambiado. La angustia de la noche pasada había cesado. Ahora irradiaba paz, alegría y serenidad. En la mano traía una rosa de madera: una rosa de la Virgen. Quizá procedía del altar o de una imagen de la Virgen del Rosario que había estado en la iglesia y que habían quemado. Aquella rosa había quedado intacta y el Padre la había descubierto allí, entre los restos de los escombros y cenizas que quedaban. Era el 22 de noviembre de 1937. Conservó la rosa con gran cuidado. En la actualidad se encuentra en la Sede central de la Obra, en Roma, y su imagen adorna muchos altares del Opus Dei en todo el mundo. Era y es una prenda del amor de Dios..., y también de la respuesta a ese Amor.
Enamorarse cada primavera
Llega la primavera.Tiempo de armonía en que florece el amor de pareja y en el cual no dejamos de sorprendernos de que el ser humano, a pesar del dominio sin contrapeso de la cultura tecnológica y superficial en que vive inserto, no haya podido renunciar jamás a un ideal de amor, que busca siempre como si fuera una llamada inexorable de su alma profunda, pues necesita bañar de pureza su frenética codicia de placeres artificiales.
Esto significa que en el niño la pasión es un impulso torpe, ciego, que al llegar a la adolescencia se refina, convirtiéndose en deseo, es decir, en una pulsión concentrada y orientada hacia un objetivo.
Pero cuando el deseo evoluciona en la persona psicológicamente madura se convierte en aspiración.Y ésta es un poder interior, consciente, que nos abre a un vasto horizonte de posibilidades y nos permite conquistar, poseer y cumplir nuestros sueños.Pero si bien, todo amor es una pasión en el sentido de que es una aspiración que nos brinda la máxima plenitud posible, no toda pasión es una aspiración, pues la mayoría de las pasiones son ciegas.
Por tanto, toda relación afectiva que no posea estos cuatro rasgos característicos no es amor o si carece de alguno de ellos es un amor defectuoso.También existen comprensiones erróneas frente a lo que es el enamoramiento, pues se le confunde con el flechazo, pero este último episodio es una simple experiencia hipnótica en que nos sentimos enceguecidos por los atractivos de una persona, la cual suponemos, erróneamente, que puede entregársenos por completo y repentinamente ante nuestra primera mirada.Es decir, el flechazo es una reducción e incluso una cierta suspensión de nuestra conciencia.Esto significa que en tal estado hay un retorno a la infantilidad, pues hay una contracción y empobrecimiento de la atención. Sin embargo, el enamoramiento verdadero es una ampliación permanente, una expansión de la conciencia a través de la unión con la persona amada.
El enamoramiento real es el punto de partida que nos conecta con el verdadero amor.Enamorarse significa ingresar en un tiempo de alegría prodigiosamente puro y armonioso.Es la apertura a un mundo de éxtasis y el comienzo de una transformación personal decisiva en la evolución del ser.La última primavera(Ladies In Lavender)
Son las que suelen dar sorpresas. Y fue muy agradable ver esta película del año 2004, dirigida por el actor inglés Charles Dance en su primera incursión en el cine como guionista y director.
Basándose en un relato corto de William J. Locke, Dance nos cuenta una historia que arranca en 1936, cuando dos hermanas ancianas, Ursula (Judi Dench y Janet (Maggie Smith) que viven juntas en Cornualles (Inglaterra), tras una tormenta nocturna, encuentran al amanecer el cuerpo de un hombre entre las rocas.
El hombre (Daniel Bruhl), muy joven, casi un adolescente, no está muerto, y con la ayuda de dos vecinos del pueblo, las hermanas lo trasladan a su casa para cuidarle. Esa es la introducción a una bella y entrañable historia, en la que la vida cotidiana y los sentimientos son los protagonistas. Muy poco importa la procedencia del muchacho, que apenas se aclara en la película, y que casi queda a la deducción del espectador (arrojado por la borda de un barco cuando se dirigía desde el norte de Europa -Cracovia- a América, para alejarse del antisemitismo, y de una guerra que se prevé inminente), porque lo realmente importante de su intromisión en la vida de las dos mujeres, son los sentimientos que despierta en una de ellas. Úrsula, la que probablemente sea la más joven de las dos septuagenarias, y la que nunca a lo largo de su vida ha conocido el amor, se enamora del joven naufrago, y en una magistral interpretación a base de simples gestos y miradas, la maravillosa Judi Dench, consigue transmitirnos ese sentimiento amoroso que como todos los que lo hemos experimentado sabemos, conlleva ilusión, alegría, y sufrimiento al mismo tiempo. No es una novedad en el cine que una mujer madura se enamore de un jovencito, pero hasta esta película, esas mujeres habían sido cuarentonas de muy buen ver, que acababan seduciendo al adolescente. Pero aquí no se trata de eso. Desde que nos percatamos de lo que ocurre en el interior de Úrsula, sabemos que no habrá seducción, porque lo que se nos va a contar es que para enamorarse no existe la barrera de la edad, que puede ocurrir en cualquier momento de nuestra vida, y que no siempre lo haremos de alguien de nuestros mismos años. Y nos lo cuenta Dance muy bien. Un argumento como este, al ser llevado a la pantalla, podía haber resultado ridículo (más cuando en estos tiempos se rinde un culto absoluto a la juventud y a la belleza, y puede que haya personas que piensen que el enamoramiento solo está ligado a ellos), pero al estar tan perfectamente reflejado e interpretado, nos hace meternos en la piel de esa anciana que nos transmite tan sencillamente esos sentimientos. Es el misterio de por qué nuestra química se pone en funcionamiento en un determinado momento, y con una determinada persona, y porque no ha ocurrido con otras en momentos que pudieron ser más propicios.
El enamoramiento es algo contra lo que nadie puede luchar, y Úrsula, menos, por que se ve sorprendida por algo totalmente desconocido. Se ve atrapada en su red, y es feliz a ratos, y está triste en otros; ríe y llora, y se rebela, porque la vida es injusta, porque el espejo le refleja quien es, como es, y no lo que siente. Si el verdadero fin de la película es contar esta historia, no puedo dejar de lado, que todo lo que la envuelve es igual de interesante. Desde la relación de las dos hermanas, pasando por el ambiente rural en el que se desarrolla, y por supuesto las interpretaciones de los protagonistas. Judi Dench enamora en su papel de enamorada, y es inevitable sentir ternura por esa mujer frágil y vulnerable que encarna, como sólo ella sabe hacerlo. Maggie Smith, otra de las grandes damas del cine inglés, da la perfecta réplica a la de Judi Dench, como hermana que aporta serenidad en la historia con su sola presencia.
Daniel Bruhl (Andrea, el objeto amoroso de Úrsula), cumple con su papel, aunque no esté a la altura de otra interpretación que para mí, al menos, fue más reseñable, como la que hizo en “Good Bye Lenin”.
Natascha Mcelhone, vital y muy correcta en un papel más secundario, y un veterano David Warner, interpretando al médico del pueblo, son parte de los ingredientes a tener también en cuenta. Todo ello da forma a un film entrañable, que emociona, con ese toque de humanidad que tan bien sabe transmitir el cine británico, y muy recomendable para los que sepan disfrutar de las historias sencillas. Trailer de la película en inglés
Y es que sí, enamorarse después de los sesenta..., es posible...
6月13日 Una entrevista sobre mi experiencia en el Opus Dei, de 1988
Recuerdo muy bien que Kike, me pidió que fuera a esta entrevista. Entonces trabajaba en el colegio Guadalaviar, de Valencia, y permancí allí 15 años. Me negué, y me defendí como gato panzarriba: Que había otras, que no es lo mío...Nada. Al final fui. Que por otra parte, es lo mío, -digo que no, pero voy-.
Nos citaron en la radio, y allí mismo supe que se trataba de una tertulia sobre el Opus Dei. Entonces conocí a las otras participantes: Amparo Mayen, una universitaria que vivía en un centro de la Obra. Reme una madre de familia, médico de urgencias en La Fe. Y, Mª Pilar, -la mujer de Federico, el lider del Partido Liberal en Valencia-, a su vez padres de Guadalaviar.
Valencia es grande. Su gente es muy generosa, -no hay más que darse una vuelta por los oratorios de los centros. Las vocaciones fluyen... Así que desde el año 1976 que llegué, la labor creció tanto como para no conocernos entre nosotros.
En Casa había fiesta porque celebrábamos con meditación y misa de media noche los 60 años de la Obra. No llegué ni al resopón.
Entramos en el estudio, solo nosotras cinco. El periodista entrevistó primero, por teéfono a la doctora en nutrición, y delicada lírica Ana Sastre. Acababa de publicar la primera sembanza sobre san Josemaría Escrivá de Balaguer. Y recuerdo muy bien, cómo, -viviendo yo en Madrid-, Ana empezó lo que llamamos oficina histórica, con Marisa Merladet, Mª José Monterde, y alguna más que supe después, porque en el 76 me fui. Fue morir Nuestro Padre, y empezar a recoger testimonios. Con urgencia, porque la gente que vivió todas esas cosas era mayor, -se moria-. Por ejemplo aquella Hija de la Caridad, sacristana, que presenció tantos hechos heróicos de nuestro Padre en plena Guerra Civil, en el Hospital del Rey. Quiso firmar su testimonial sobre el armoniun del coro a las 12 de la mañana. Tendría..., muchísimos años..., y digo yo que a esa hora, con la luz del sol, vería mejor. Heróico, era celebrar la santa misa en aquel jardín central desde donde, -rodeado de ventanas-, podrían dispararle en cualquier momento. Con otros lo hicieron. El jovencísimo Don José Mª Somohano, muere en estrañas circunstancias que más apuntan al envenenamiento...
Ana lo cuenta en la entrevista, -que no he podido colgar completa al ser muy larga-, pero lo haré por partes.Y lo cuenta muy bien, y mejr que yo.
Después vinieron las preguntas a la mesa redonda, a la tertulia. Hemos dejado parte de mi intervención. Joven y vibrante, un poco acelerada, como corresponde a tener veinte años menos.
-¿Qué es para tí el Opus Dei? Y yo me lanzo... ¡Todo! Para mí el Opus Dei, es todo. Mi familia, mi empresa, mi preocupación, mi autopista, mi vida. Y me explico. Cuando yo conocí el Opus Dei, ya trabajaba. Lo maravilloso fue descubrir que el trabajo iba a servirme, no solo para ganarme el pan, sino para ganarme el cielo. Y nada más, una vez comprendido ésto, -no es cosa humana-, es don de Dios: Lo demás es paisaje. Continuará...
6月7日 De agradecimientoHay un hombre aún muy joven, sentado. Quieto... Prudente, y tímido... Muy limpio, de sonrisa atractiva. Muy guapo.
Cuyo fin en la vida es ayudar a los demás... Y lo hace así.
Lo he conocido.
No quiere agradecimientos, porque su alma se convirtió al leer las palabras de Juan Pablo II a los jóvenes:
"Si invitas a comer a un rico..., te devolverá el favor, pero..., si invitas a comer a un pobre..., no podrá hacerlo.
Invita al pobre".
Y quien lo oyó..., lloró definitivamente.
Y cuando un alma llora..., es que ha doblado.
Su conversión se acerca.
No estamos hechos para el mal.
No.
Estamos hechos para el amor.
Para:
"Conocer...,
experimentar...,
vivir...,
testimoniar:
en esas cuatro palabras,
se puede condensar la correspondencia
de ser cristiano.
Al Amor de Dios".
El trato con Dios...,
un Dios con corazón de Padre.
Como el mío.
Nunca podremos cantar:
"Demasiado corazón"...
A él dedico yo hoy esta poesía. Me desperté con ella, y sigo aquí:
"Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras! Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrado en el ciego torbellino,
¡llevadme con vosotras! Nubes de tempestad que rompe el rayo
y en fuego ornáis las desprendidas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura,
¡llevadme con vosotras!"
Llevadme por piedad a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria.
¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas!"
***
Y..., ¡Paz, amo la vida!
Es que..., ¡el Amor me espera en la otra orilla!
6月5日 1976 El año que Suárez salió elegido como Presidente del Gobierno
Seguramente no lo recuerdo completo, pero el verano que salió Suárez elegido como Presidente del Gobierno, estábamos en el Puerto de Santamaría. Lo vivímos intensamente, porque conocíamos a las dos hijas suyas, Márian y Sonsoles de venir a estudiar al Roca, y de una "Rencontre" a la que vinieron en París. En Couvrels, más exactamente. Donon-Sache
Alquilamos Guadalete, el colegio de Fomento, -o que al menos era de Fomento entonces-, que hay allí, al borde de la playa. Si me fío de mi memoria fue en 1976.
Sí, porque el año anterior estuvimos en Manchester.
Yo llegué a Cádiz unos días antes con una adscrita para prepararlo todo..., hablar con Baturone (sería el que uego se ordenó y conocí en Valenca, don Luís Baturone), para lo de las literas..., etc... Porque el colegio lo dejaban vacío.
Viajamos Amparo y yo en tren, y nos quedamos a dormir en casa de una agregada de la Prelatura, -que no conocíamos-, una noche. Una noche, porque al día siguiente haciendo unas gestiones por Cádiz me encontré con Cristy, -mi amiga "detodalavida" casada allí-que me llevó inmediatamente, y de una oreja a dormir a su casa:
-Qué haces tú durmiendo por ahí, estando nosotros aquí.
Yo, la verdad, es que no lo sabía; además, -con esta vocación de taxi libre-, tal que hoy me dijeron:
-Mañana te vas al puerto de Santamaría... etc...
Y dejé todo el follón del Roca, y a dormir a Cádiz. Llegamos de noche...
Nos quedamos todo el puente de San Pedro, y ellos, ¡los pobres! aprovecharon para salir por las noches.
Poco disfrutaron porque las niñas Cristy y Rocío, que eran muy pequeñas..., amanecían muy pronto, y nadie podía evitar que fueran a despertarlos.
¡Oh delicia del matrimonio!
De entonces es la siguiente anécdota.
Al presentarme a las niñas Rocío, -tendría tres años-, me miró de arriba a abajo y me dijo en el más claro andaluz:
-Pero..., "¡qué sica ere!, ¡y ademá, no tienez melena"! (Traducción: pero..., ¡qué chica eres, y además, no tienes melena!)
Que es como era su madre.
Y..., Carlos, su padre:
-Rocío, vete inmediatamente a tu habitación.
Tres años, tenía la monada, tres. Hace años que trabaja como.., no me sale la palabra, curando animales...
El caso es que en su casa me llamaron la atención muchas cosas. Hacía once años que no nos veíamos. Ellos se habían casado. Estaban esperando a la tercera hija, que también sería niña.
Lo primero fue que coincidieron fiestas, todo cerrado, y Cristy nos dió de comer los tres días fenomenal. Nada de ahora frío yo unos huevos y unas patatas... No. Espinacas con bechamel al gratén...
Lo segundo cómo cuidaba a Carlos:
Una tarde después de comer, Carlos preveía una charla de..., chicas, y se disponía a retirarse del salón, y del café, sigilosamente...
-¿Dónde vas?
-A echarme un poco
-¡Ni hablar, quédate con nosotras que luego engordas..., para eso te estoy cuidando yo las comidas..., además luego por la noche no me dejas dormir! Sonriendo, porque Cristy sonrie siempre.
Después, yo siempre los ponía de ejemplo en mis clases de hogar...
Pero volviendo a las convivencias. Ese verano las atendimos Marga y yo. Primera y última. ¡Por poco nos pegamos!
Vaya por delante que Marga es muy lista, crítica, aguda y dificil..., se pica. Ejemplo: guardábamos, bueno, guardar es un decir. "Posabamos" nuestra ropa en los armarios que hay en las clases para los libros de las alumnas. Carlos y Cristy vinieron a vernos un día, y..., al pasar por el armario de Marga, vieron un frasco de colonia "Atkinsons". Y Cristy:
-¿Menuda pobreza, ¿eh?
Estoy segura que Cristy lo dijo para quitar hierro de cómo vió que vivíamos.
Pues Marga..., se picó.
***
Cada 10 días se renovaba la tanda. Marga se ocupaba de las mayores: Las monitoras.
Las monitoras y yo de las cien pequeñas.
Hacía tan bueno, que en la playa se nos pelaron "literalmente", las orejas. Literalmente.
¡Qué bañitos en el mar, mañana, tarde y noche, a cinco pasos de Guadalete!
Las niñas estaban encantadas. Las niñas y todas.
Entonces, nos llegó una universitaria francesa, -de Estrasburgo-, para unirse a la convivencia. Le habían mandado de la oficina de información del Opus Dei en Madrid, porque estudiando Políticas en la Sorbona quería hacer la tesis sobre un partido político. Y escogió el Opus Dei.
La mejor manera de ver que se había confundido en la elección, fue que ella misma lo viera.
Y..., allí que se presentó.
Se quedó todo el verano.
A ella le quedaba muy lejos aquel Mayo del 68, -tan cercano para mí-.
Hablamos mucho.
Era muy espontánea, y estaba impresionada.
Le daba igual que fueran las tres de la mañana, si algo la impresionaba, venía a contármelo:
-Mais, tu croi que es normal que una coja el filete más pequeño, para dejarme a mí el grande...
Y gritaba, ¡S’e pas normal!
El día que descubrió que podía hacer oración mental..., hablar con Dios...
-Moi, avec Dieu... ¡Avec... Dieu!
-¡S'e pas normal!
Con el paso de tiempo he sabido que se casó. Es la primera supernumeraria de Estrasburgo.
¡Y por supuesto hizo la tesis sobre el Opus Dei, dejando bien claro que no era un partido político!...
También vino Silvia, una universitaria que tenía a su padre muy enfermo, y estaba muy preocupada; aún se acuerda que le dije:
-Entrega tu vida por la suya.
Y lo hizo. No he vuelto a verla, pero sé que lo hizo.
***
Una noche... Hay que poner en antecedentes de lo que era una noche, y cómo...
En las aulas más grandes colocamos las literas de las pequeñas, con sendas monitoras de entre los diez y seis, y diez y ocho años (a las que las pequeñas, no hacían ningún caso).
-¿A dónde vas? -A beber agua -¿Y tú? -Me pican los mosquitos Los mosquitos del Puerto de Santamaría son cómo aviones, -dicho sea de paso-. Al final bajaban las monitoras: -Blancamelia, sube, porque parece que solamente tu insecticida les mata los mosquitos... Y yo subía, y paseaba por el pasillo del centro de las literas, tapando a una y a otra, y soltando vapores de matamosquitos... Las cuidaba. En diez minutos dormian todas.
El resto, nos arreglamos como pudimos en despachos y salitas.
Una noche…, estábamos durmiendo tres en un despacho. Dos en una especie de tumbonas de playa que nos habían dejado del ejército, "camas de campaña", -les llamaban-, y otra encima de la mesa. El caso es que de madrugada…, entró un hombre por la ventana. Bueno, entró es mucho decir, porque creo que fue Coín la que le dio un manotazo que lo tiró para afuera. ¡Si llega a entrar y despierta a las cien enanas! El pobre no sabía donde se metía…
El caso es que, cada noche tenía su propio afán, y por una cosa, o por otra nos daban las tantas. ¡Qué es lo bueno, para las niñas, por otra parte! Sobre todo si tienen en jaque a las monitoras... Unas noches que si íbamos a ver la puesta de sol a la playa. Otras, la puesta de luna... Otras a los chiringuitos, que eran nuestra tentación próxima. Otras…, el caso era no dormir, así que cuando venían a vernos de la delegación, lo primero era mandarnos a dormir, ¡hasta que nos despertáramos!
Y cómo son las cosas…, ahora me molesta una rendija en la persiana. Entonces…, dormíamos a pierna suelta con todo el solazo en la cara. Y nos daba igual que la cama fuera una mesa, el suelo, o lo que fuera. Sobre la mesa poníamos una manta doblada, que luego perfeccionamos ribeteándola con una cinta colchonera, y poniéndole el nombre de "colchón de soletilla". A la mañana siguiente, el soletilla y las sábanas se enrollaban y guardaban en un armario desapareciendo así el que llamábamos “petate”., o "sobre".
Y fue aquel verano cuando conocí a don José Luís Muzquiz, uno de los tres primeros sacerdotes de la Obra. Vino a darnos la Bendición Solemne con el Santísimo el 15 de agosto. A las cuatro de la tarde… En Andalucía. En El Puerto de Santamaría..., ¡con un calor, el pobre!
Tenía la espalda destrozada por alguna hernia discal. Supe que se operó y se volvió a los Estados Unidos, donde mucho después murió. Lo recuerdo bien porque fue la única vez que renové, -por ser la mayor de las de Casa que allí estábamos-, la Consagración al Inmaculado Corazón de María.
6月4日 Mi amiga Manolita. El Santo Sudario
Tuve la suerte de conocer y de tratar con una enorme entrañable y mútua amistad a Manolita entre los años 76 y 91. Tuve la suerte de colaborar activamente en su entierro, este mes, el día 28 hará ya ¡20 años!, y de ayudar a su marido Manolo, que me hizo llorar de emoción, cuando aquellas navidades de 1988, me dió las gracias con un chritsma pintado por su hija Margarita, y una caja de bombones como para un regimiento, de medio metro cuadrado y tres pisos. Por aquel entonces yo estaba en la cama con una gripe como nunca más la he tenido... A la que se unió una pulmonía... ¡Cogí una llorera! De Margarita, pintora de profesión, recuerdo la siguiente anécdota. Cuando tenía tres años, fue con su madre a Misa a los dominicos de Valencia.Al salir, Manolita, le dió un beso al crucificado que allí tienen, de tamaño natural. Salieron a la calle. Al poco rato Margarita preguntó: -Mamá, ¿Jesús tiene sed? Y ella, aún en "su mundo" le contestó: -Sí, de almas, a lo cual la pequeña remató: -Pues yo de mayor, voy a ser muy buena, para que Jesús beba. Al contarselo a un dominico, éste, le dijo que era muy normal, pues por su boca hablaba el Espíritu Santo. Y le pidió permiso para publicarlo en su revista del colegio. *** Manolo era un navegador increíble. Ganó todos los premios en las regatas, "hasta que Manolita me lavó las velas", solía decir. Era un ingeniero con desprecio por el consumismo. "Un pollo pera" que ya, antes de la Guerra Civil, se paseaba por Santander con un deportivo descapotable. Cuando le conocí, tenía un periquito domesticado. Le sacaba de la jaula y el precioso, se divertía despeinandole. Cuando Manolo se cansaba, ponía su dedo índice estirado y el periquito se posaba en él, y se dejaba guardar...
Y... ¡Manolita!
Manolita era una mujer fantástica. Con una cabeza poco corriente, y un sentido del humor extraordinario.Y un sentido sorenatural deliciosamente grato.
Lo puso de manifiesto en su libro sobre San Juan, y unos apuntes maravillosos que no sé si se llegarían a publicar, sobre el Antiguo y Nuevo Testamento.
En ésta última ocasión buscó como marco la narración, a través de distintos animales, que se encuentran unos manuscritos...
"Historia de un burrito", cuenta el viaje de San José y la Virgen de Nazaret a Jerusalem...
Yo tenía sus originales. Cuando mis alumnas me veía llegar a clase con aquel archivador, se ponían cómodas...
Recuerdo el pasaje en que llegan a la cueva, y el burro comenta:
"No sé porque salen en todos los belenes a la mula y al buey, ¡si no hicieron nada!, en cambio yo..., acarreé la leña para el fuego, traje... (...)..., y luego me dejaron a dormir en un corral donde solo había dos gallinas viudas"
Cuando no hay animal, se lo inventa. Por ejemplo, Mª Magdalena es la dueña de una gata blanca de angora coqueta y mimosa ... "Bailón", es el oso de un titiretero que cuenta las bodas de Caná... El gallo las negaciones de San Pedro...
***
-"Era diferente a todas, por eso me enamoré de ella", -me contaba Manolo con la ilusión en presente-..., a los padres de Manolita los habían matado los maquis, y ella trabajaba como meanógrafa.
Cuando él la vió en el puerto, con una gabardina blanca, larga..., -que no llevaba nadie-..., y Manolita se reía ruborosa.
Tenían tres hijos, numerarios del Opus Dei, y una hija supernumeraria..., ¡que les dió al menos seis nietos! Para mayor honor y gloria de Dios, uno de los chicos, ingeniero como su padre, se ordenó sacerdote. Tal vez dos, pero entonces, cuando yo vivía en Valncia, sólo era sacerdote Don Manuel...
Así que es fácil comprender lo que me dijo la madre de Chús cuando estábamos rezando ante sus restos mortales:
-"Cómo ha debido de querer Manolita al Señor, para que le haya cuidado así a sus hijos".
Manolo no era creyente, y ese fue el motivo por el que Manolita empezó 30 ó 35 años atrás su investigación sobre la Sábana Santa.
A mí la verdad, lo de la Sábana no me atraía mucho, pero fue conocer a Manolita, por otros motivos, y entré de lleno a no perderme una conferencia.
No había una sola exposición que dejara a nadie indiferente. Siempre se acercaba a su mesa alguna persona que no estaba de acuerdo en algún punto, o que quería alguna aclaración.
Por eso, los domingos por la tarde se solían reunir en su casa grupos de gente joven.
Merendábamos en la enorme terraza, y ella se reía divertida, porque el menú era..., ¡para diabéticos! Ahora me doy cuenta de que le vaciábamos la nevera.
La última conferencia fue sobre:
"Cómo se cumple el evangelio en la Sábana del crucificado".
Y recuerdo que el evangelio de san Juan dice en latín que los lienzon, (tras la Resurreción) "sedebant". Caían, "descansaban" uno sobre el otro, habiendo desaparecido el cuerpo que envolvían. Es importante el latín, porque el latín capta la esencia de las cosas.
Si yo digo el Señor tomó "el cáliz", todo el mundo sabe de qué estoy hablando. Pero, si digo "tomó la copa", pues en andalucía tiene un significado muy castizo "irse de copa". De copas.
Su casa fue la sede del Centro de Sindología. Precisamente aquel jueves 27 de junio de 1988, Manolita había ido al mercadillo a comprar una tela para hacer unos cojines alegres y fue cuando le dió el primer "loquesea" al corazón. Por la noche se sintió mal, y llamó a Manolo, -según él tarde-, que corrió a buscar el azucarero, pero ya no dió tiempo de nada. Había llegado su hora.
Murió de madrugada. A las 8 de la mañana ya estábamos todos en su casa.
Tere Basaldua la arregló con una sencilla sábana blanca y unas rosas de bacará naturales que alguien dejó caer sobre ella. A mí me mandaron ir a concretar lo del funeral a la Parroquia.
Mucha paz.
Fue la fundadora del Centro Español de Sindología, en cuya "ceremonia" tuve también la suerte de estar. Llevaba muchos años investigando sobre la sábana del crucificado, -así le llamaba siempre-.
***
Santiago Vázquez escribe:
La Sábana Santa de Turín es uno de los objetos arqueológicos más estudiados e investigados por la ciencia durante el siglo XX. Por otra parte, también les invito a que escuchen nuestros Programas de Radio dedicados a la Síndone de Turín. Los hicimos entre abril y mayo de 2001, en nuestro programa "Más allá de la realidad". Dedicamos diecisiete noches a hablar del tema. Fue, aunque no está del todo bien que yo lo diga, un rotundo éxito. Recibimos un total de más de doscientas cartas de los oyentes para que les enviásemos la fotografía del Hombre de la Sábana Santa. Gracias, desde aquí, a todos aquellos oyentes que se han quitado sus horas de sueño para escuchar nuestros programas. Tan sólo me queda desearles que disfruten leyendo los libros que a continuación detallo y decirles que, al menos, el gran enigma de la Sábana Santa merece ser estudiado y digno de ser, por lo menos, conocido. Otra cosa es la conclusión a la que lleguemos después...
Un afectuoso saludo,
BIBLIOGRAFÍA SOBRE LA SÁBANA SANTA DE TURÍN - “El Sudario de Cristo”, de Manuela Corsini de Ordeig, RIALP (Obra muy completa pero difícil de encontrar)
- “La Sábana Santa, Dos mil años después”, de Jorge Loring, S.J., Planeta, 2000
- “La Sábana Santa” El gran misterio del cristianismo, Juan Alarcón Benito, Temas de Hoy
- “La Sábana Santa” Últimos hallazgos, 1994, de Francisco Ansón, Ediciones Palabra
- “La Sábana Santa: Últimos hallazgos, 1999, El Sudario de Oviedo y la Virgen de Guadalupe". De Francisco Ansón. Ediciones Palabra, 1999
- “La Sábana Santa” Una impronta de hace dos mil años. De María Grazia Siliato, Promoción Popular Cristiana
- “Qué pensar de la Sábana Santa”, Jean Michel Maldame, Ediciones Mensajero
- “La Sábana Santa: ¿Milagrosa falsificación?”, Julio Marvizón Preney, Ediciones Giralda, 2001
- “La Síndone. Estudios y aportaciones”, Varios autores, Edita: C.E.S., Madrid, 1998
- “Del Gólgota al Sepulcro”, Varios autores, Edita C.E.S., Madrid, 1999
- “El Milagro de la Sábana Santa”, Manuel Valdés, Ed. Manuel Valdés Ruiz, Valencia, 1988 - “La Sábana Santa: ¿Fotografía de Jesucristo?”, Carmen Porter, EDAF
- “La Sábana Santa de Turín”, Manuel Solé S.I., Ed. Mensajero, Barcelona
- “Dictamen sobre la Sábana de Cristo”, K. Stevenson y G. R. Habermas, Ed. Planeta, Barcelona
- “El retrato de Cristo”, José Luis Carreño, Madrid, 1968
- “La Síndone de Turín”, CES, Valencia, 1998
- “La Sindone, indagine scientifiche”, Baima Bollone, Roma, 1988
- “Sindone, la prova”, Baima Bollone, Milán, 1998
- “La Sindone, storia, scienza”, Bruno Barbieri, Turín, 1996
- “Sindone, cento anni di ricerca”, Bruno Barbieri
- “Sindone o no”, Soc, Internazionale, Turín, 1990
- “Dossier sulla Sindone”, Nello Bellosino, Bolonia, 1998
- “Dossier sulla Sindone”, Humberto Casale
- “Nuovi pollini della Sindone”, Max Frei
- “Dossier dulla Sindone”, Giuseppe Ghiberti
- “El enigma de la Sábana Santa”, Juan Manuel Igartua, Ed. Mensajero, Bilbao, 1988
- “La Sábana Santa es auténtica”, Juan Manuel Igartua, Ed. Mensajero, Bilbao, 1990
- “La Sindone oggi”, Gaetano Intrigillo, Trani, 1989
- “¿Es Cristo el hombre del Santo Sudario?”, Giovanni Judica Cordiglia, S.L., 1955
- “La Sábana Santa de Turín y los análisis del C-14”, Manuel Ordeig
- “Cristo, su proceso y su muerte”, Luis Ortiz Muñoz, Fomento, Madrid
- “El escándalo de una medida”, Horacio-Emmanuela Marinelli Petrosillo, Marcombo, Barcelona, 1991
- “Le secret du Saint Suaire”, Daniel Raffard, Chiré, 1993
- « Indagine sulla Sacra Sindone », Daniel Raffard, París, 1998
- « L’Uomo della Sindone é Gesú”, Giulio Ricci, Roma, 1985
- “La Sindone contestata”, Giulio Ricci, Roma, 1992
- “L’Uomo della Sindone pati sotto Ponzio Pilato”, Giulio Ricci, Asís, 1969
- “Le realità della Sindone”, S. Rodante, Massimo, Milán, 1987
- “El Hombre de la Sábana Santa”, María Gracia Siliato, B.A.C., Madrid, 1987
- “La Sábana Santa: el misterio de una impronta de hace dos mil años”, María Gracia Siliato, PPC, Madrid, 1998
- “La Sindone, storia, scienza”, profesor Tamburelli
- “El milagro de la Sábana Santa y sus relaciones con la resurrección y los grandes milagros de la Iglesia Católica”, Manuel Valdés Ruiz, Valencia, 1988
- “The Turín Shroud”, Ian Wilson, Londres, 1979
- “El Sudario”, Wilcox, Pomaire, Barcelona, 1979
- “Sindone, cento anni di ricerca”, Gian María Zacone
- “Das Leichentuch von Turín-Alte und neus Beweise für seine Echthet”, de Rudolf Bachinger, Setien A. R., 1967
- « Un doctor en el Calvario », de Pierre Barbet, Nueva York
- “La Passione di Nostro S. Jesucristo secondo il chirurgo”, Pierre Barbet, Turín, 1955
- “The Holy Shroud of Turín”, Arthur Barnes, Londres, 1934
- De J. L. Carreño destacamos también:
. “Al cerrarse la urna”, Pamplona
. “El retrato de Cristo”, Madrid, 1968
. “El último reportero”, Pamplona, 1976
. “Las huellas de la Resurrección”, Pamplona, 1978
- « Le visage de Jesus-Christ et son linceul », Paul de Gail S.J., París, 1972
- « Report on the Shroud of Turin », John Heller
- “El misterio del Santo Sudario”, Leopoldo Huidobro Pardo, Barcelona, 1957
- “The fifth Gospel: The Miracle of the Holy Shroud. Is this photograph of Jesus?, Thomas Humber, Nueva York, 1974
- De Rudolf Hyneck destacamos dos obras:
. “Lo que revela el Santo Sudario a un convertido”, Barcelona, 1951
. “La Pasión de Cristo estudiada por la ciencia médica moderna”, Milán, 1937
- “La Pasión según el Santo Sudario”, Antoine Legrand, 1942
- “El Santo Sudario en su realidad”, Domenico Leone, Barcelona, 1950
- “The Death-Image of Christ”, W. V. McEndy, Melbourne, 1945
- “Le Saint Suaire de Turin. La question de son authenticitè an point de vue medical », Walter Michel, Friburgo, 1968
- « It is the Lord », Peter Rinaldi, 1973
- “La Santa Sindone nelle ricerche moderne”, Dr. Romanese, Turín, 1941
- De Antonio Tonelli destacamos dos obras :
. “La Santa Síndone”, Turín, 1933
. “La Santa Síndone. Examen objetivo”, Turín, 1931
. “Le linceul du Christ”, París, 1902
. « Le Saint Suaire de Turin devant la Science, L’Archéologie, l’Historie, l’Iconographie, la Logique », París, 1938
- “The Turin Shroud”, Ian Wilson
- Del Dr. Pierre Barbet destacan:
. “Las llagas de Jesús y el Santo Sudario”, Barcelona, 1958
. “La Pasión de N. S. Jesús-Christ selon de chirurgien”, París, 1950
. « Les cinq plaies du Christ », París, 1937
- “La Santa Sindone rivelata dalla fotografia”, Giuseppe Enrie, Turín, 1938
- “Breve saggio critico di bibliografía e di informazione sulla Sacra Sindone”, Luigi Fossati, Turín, 1978
- “Histoire religieuse du linceul du Christ”, Paul de Gail, París, 1974
- « El aspecto de Jesús según el Santo Sudario”, Rudolf Hyneck, Barcelona, 1954
- “El martirio de Cristo”, Rudolf Hyneck, Praga, 1935
- “La Síndone contra Pilato”, Giovanni Judica-Cordiglia, Turín, 1945
- “La herida del corazón de Jesús y el Santo Sudario”, L. López Gómez y Dr. Terga Luna, Barcelona, 1950
- “La sudorazione di sangue en Cristo secondo i Vangeli, la anatomia, la fisiopatología e la clinica”, Luigi Pichini, Turín, 1953
- “La Eucaristía y el Santo Sudario. Dos memoriales de la Pasión de Cristo”, Basilio de San Pablo, Barcelona, 1952
- “Ricerche storiche sulla Santa Sindone”, Pietro Savio, Turín, 1957
- “Le Saint Suaire et sa constitution textile”, V. Timossi, Turín, 1933
- « Le problème des empreintes dévant la science », Jean Volckringer, París, 1942
E-mail: LINTEUM@mail.ono.es
El presidente del Centro Español de Sindonología, Jorge Manuel Rodríguez, explica las consecuencias de este hallazgo.
-- Es la primera vez a nivel mundial que se obtiene una muestra de ADN de una reliquia tan importante que se atribuye a Jesús. Qué implica esto? -- En el año 1994 el Instituto Nacional de Toxicología, reconocido por sus investigaciones rigurosas, obtuvo la primera muestra de sangre del Santo Sudario de Oviedo. En ese momento, al carecer de elementos técnicos suficientes para que la sangre fuera analizada, se guardó para su estudio posterior. Con el paso de los años y los avances científicos se pudo analizar una secuencia del ADN mitocondrial y de esta forma hemos obtenido un primer resultado del análisis. De todas formas se debe tener en cuenta que es sólo un fragmento de ADN, aunque sin duda es una parte significativa que resultaría de especial importancia si lo pudiéramos comparar con el ADN de otras reliquias.
-- Qué importancia tiene que se compare el ADN del Santo Sudario con la Sábana Santa de Turín? -- Estamos intentando dar pasos en esta dirección. Desconocemos si la muestra de ADN que hemos obtenido del Santo Sudario pertenece a Jesús. Sin embargo, si pudiéramos extraer parte de la sangre de la Sábana Santa de Turín y analizar una secuencia de su ADN cambiarían las cosas, ya que si encontramos coincidencias entre ambas muestras significaría que la sangre es de la misma persona y por lo tanto existirían más posibilidades de que perteneciera a Jesús.
-- Les permite el Vaticano extraer una muestra de la Sábana Santa? -- El Vaticano es un poco reacio al análisis de la sangre de la reliquia de Turín. Por esa razón, desde el Centro Español de Sindonología llevamos tiempo entablando relaciones con ellos con el fin de demostrar que somos gente seria, que no pretendemos clonar a Jesús ni mucho menos, si no una comprobación feaciente de que el ADN coincide en ambas reliquias. El Vaticano debe confiar en nosotros y abrirnos sus puertas. Es un proceso difícil, si ya nos costó con el Cabildo de Oviedo, en Roma será más complicado.
-- Cómo es posible que de la muestra de sangre se pueda obtener también el ADN de la Virgen María? -- El fragmento de ADN que se ha obtenido del Santo Sudario de Oviedo pertenece a la parte mitocondrial, es decir, la que se hereda de la madre. En el supuesto caso de que la sangre perteneciera a Jesús, con la muestra de su ADN mitocondrial podríamos llegar a obtener el ADN de la Virgen María.
-- Está a favor de la exhibición del Santo Sudario de Oviedo? -- Estoy a favor de su correcta conservación y por supuesto el que se exhiba el Sudario no favorece en absoluto su conservación. Es casi un milagro, en el sentido escéptico de la palabra, que el Santo Sudario se haya conservado como se conserva, si tenemos en cuenta las condiciones en las que está.
-- Cree que la Cámara Santa es el lugar idóneo para su conservación? -- De ninguna manera. En la Cámara Santa el Santo Sudario está expuesto a cambios muy bruscos de humedad. En invierno alcanza unos niveles de humedad del 80%, mientras en verano son del 20%. Pero no solo varía la humedad, sino también la temperatura a la que se encuentra. A esto se le debe añadir las continuas exposiciones para bendecirlo y sin ningún tipo de protección. Todo ello perjudica la conservación de la tela, además si el Sudario se expone el lino se acabaría quemando.
-- Cuál es la solución que propone el Centro Español de Sindonología? -- La solución está en manos del Cabildo ovetense. Mientras ellos no se decidan nosotros no tenemos nada que hacer. Me consta que en el seno del Cabildo existen opiniones contrapuestas, mientras una parte está a favor de que se exhiba, otra aboga por su conservación. Cuando ellos tomen la decisión entonces actuaremos nosotros. Si deciden exhibirlo intentaremos tomar medidas para que el lugar en el que se ubique permanezca siempre a la misma temperatura y una vez que se muestre el Santo Sudario volver a programar la temperatura de la cámara. También se nos ocurre exponerlo tras una cortina, en lugar de bendecirlo, unos determinados días a la semana. En cualquier caso vamos a mantener una reunión con el Cabildo de Oviedo para intentar que se pongan de acuerdo sobre el destino del Sudario y a partir de ahí se tomará una decisión.
6月1日 ¡A mí no me venga con milongas...!
¡A mí no me venga con milongas...!
El amor más gratificante -Blanca, ¿usted por qué no se casó?... -Me casé... -Con el Señor --Bueno, eso está muy bien para escribir sus memorias, pero a mí no me venga con milongas... Ayer escribí que: "El amor de Dios es el más gratificante". La frase no es mía, pero la experiencia sí… ¿Cómo haríamos para que quien leyera ésto lo creyera?... Letra negrita, entrecomillas... Nada... ¡A mí no me venga con milongas...! Yo soy felíz, he sido muy felíz, y lo soy. No me tengas pena..., que ésta es otra..., tan guapa, tan atractiva... ¡qué pena! De pena nada, ¿o es que Dios no tiene derecho a elegir? ¡Qué fácil de vivir, y qué dificil de explicar...! Hay personas que no sirven para casadas. Hay personas a las que nadie pidió que se casaran con ellas. Hay personas que quisieron a quien no les quiso, y no les quiso quien querían. Hay personas a las que no les llena el amor de un hombre, se aburren... Enseguida. Hay personas que se casan con un hombre que calza el 42..., y otras con un Dios que calza el 42.000, -la frase tampoco es mía-, pero me adhiero. Hay personas que tienen vocación de monja.
Y, hay personas como yo, que soy una numeraria. Una numeraria..., ¿Qué es eso? Una de tantas en este mundo mundial, que cree. Hay personas con suerte. Yo tuve suerte. Nací con estrella, ya lo conté en mis memorias. El día que yo nací, Dios me besó en la frente, y me dejó una estrella. Por eso mi frente reluce, ¡como un lucero! Nací determinada para ser el amor de Dios, y Él, el mío. No fue una ilusión. Bueno, sí. Fue una ilusión al principio. Pero ¿cómo se explica que en cuarenta años no me haya "desilusionado", vamos a decir?... ¿Será porque es un amor que sacia sin saciar? Cada día descubro de Él algo nuevo. Me encanta estar con Él a solas..., en silencio..., o diciéndole..., y eso es muy gratificante. Gratificante, hasta Tony Vega sabe lo que significa gratificante, pero no encuentro en internet su definición, ni su etimología que me la puedo inventar, por otra parte..., ilusionante, positivo, animante, rico..., No nos interesan aquí las palabras tanto como las ideas. Gratificante. Pero..., ¿cuándo escuché decir que era el amor de Dios, el amor más gratificante, fue como de pasada. Fue un acabar de hablar, cerrar los libros para marcharse y..., volverse para decir: Por cierto, el amor de Dios es el más gratificante. La conferencia la daba un médico, y la gratificación venía a cuento a nivel cerebral Me explico. Ayer dijimos que las emociones no están en el corazón, sino en la amígdala (cerebral). ¿Qué es la amigdala cerebral? La amígdala es un conjunto de núcleos de neuronas localizadas en la profundidad de los lóbulos temporales de los vertebrados complejos, incluidos los humanos.[1] La amígdala forma parte del sistema límbico (término últimamente en desuso por su imprecisión), y su papel principal es el procesamiento y almacenamiento de reacciones emocionales[2] [3] . Divisiones anatómicasLas regiones descritas como «amígdala» en realidad abarcan una serie de núcleos con distintos atributos funcionales. Entre esos núcleos se encuentra el grupo basolateral, el núcleo centromedial y el núcleo cortical. El grupo basolateral se puede dividir a su vez en el núcleo lateral, el basal y los núcleos basales accesorios.[2] [4] La amígdala envía proyecciones al hipotálamo, encargado de la activación del sistema nervioso simpático, los núcleos reticulares para incrementar los reflejos de vigilancia, paralización y escape/huida, a los núcleos del nervio trigémino y facial para las expresiones de miedo, al área tegmental ventral, locus ceruleus, y núcleo tegmental laterodorsal para la activación de neurotransmisores de dopamina, noradrenalina y adrenalina.[3] [4] Nos suenan estas palabras... Todas las emociones van al hipotálamo, las de las drogas también..., por eso una sobredosis nos lleva a la tumba, no lo aguanta nuestro cuerpo... El núcleo cortical está relacionado con el sentido del olfato y el procesamiento de las feromonas. Recibe inputs desde el bulbo olfatorio y la corteza olfatoria. El núcleo lateral, que envía proyecciones al resto del grupo basolateral y a los núcleos centromediales, recibe proyecciones desde sistemas sensoriales. Los núcleos centromediales conforman las principales sales para el grupo basolateral, y está involucrado en la activación emocional en ratas y gatos.[3] [4] [5] NeuronaDibujo de Santiago Ramón y CajalLa neurona es uno de los tipos de las células nerviosas que se encuentran por todo el cuerpo; son el elemento fundamental de la estructura del sistema nervioso. Son células excitables especializadas en la recepción de estímulos y conducción del impulso nervioso. Una neurona está formada por un cuerpo celular y diferentes prolongaciones. Está encargada principalmente de trasmitir el flujo nervioso. Un cerebro humano contiene aproximadamente 100.000 millones de neuronas (1011)[1] Las neuronas se hallan en el encéfalo, la médula espinal y los ganglios nerviosos; forman una red de contacto en todo el cuerpo. Se unen entre ellas a través de una unión discontinua llamada sinapsis. Si dicha sinapsis ocurre por contacto físico se trata de una sinapsis eléctrica, y si es a través de una hendidura, se le llama sinapsis química. Las partes primarias de una neurona son:
La neurogénesis en seres adultos, ha sido descubierta apenas en el último tercio del siglo XX. Hasta hace pocas décadas se creía que, a diferencia de la mayoría de las otras células del organismo, las neuronas normales en el individuo maduro no se regeneraban, excepto las células olfatorias. Los nervios mielinados del sistema nervioso periférico también tienen la posibilidad de regenerarse a través de la utilización del neurolema, una capa formada de los núcleos de las células de Schwann. El sistema nervioso es una red de tejidos altamente especializada, que tiene como componente principal a las neuronas, células que se encuentran conectadas entre sí de manera compleja y que tienen la propiedad de conducir, usando señales electroquímicas (véase Sinapsis), una gran variedad de estímulos dentro del tejido nervioso y hacia la mayoría del resto de los tejidos, coordinando así múltiples funciones del organismo. El sistema nervioso constituye el 70% de nuestro cuerpo, por lo general los nervios van conectados desde ligamentos hasta pequeñísimas arterias y conexiones. La noradrenalina ( o norepinefrina, que actúa como la noradrenalina, pero es sintética) es un neurotransmisor de catecolamina de la misma familia que la dopamina. Los cuerpos celulares que contienen noradrenalina están ubicados en la protuberancia y la médula, y proyectan neuronas hacia el hipotálamo, el tálamo, el sistema límbico y la corteza cerebral. Estas neuronas son especialmente importantes para controlar los patrones del sueño. Se demostró que la eliminación de noradrenalina del cerebro produce una disminución del impulso, y la motivación, y se puede relacionar con la depresión. Además tienen que ver con los impulsos de ira y placer sexual. La noradrenalina a su vez, funciona como neurotransmisor (junto con la adrenalina) de las vías simpáticas del Sistema Nervioso Autónomo, en las sinapsis postganglionares, que inervan los órganos blanco. Los receptores para la noradrenalina en las membranas postsinápticas de estas sinapsis son los receptores del tipo alfa y tipo beta. Generalmente, dichos receptores son antagonistas. En la transmisión sináptica de este neurotransmisor, la síntesis está precursada por una enzima llamada dopaminabetahidroxilasa. Su liberación depende de la liberación de calcio, y teniendo dos tipos de receptores, los metabotrópicos y los iónicos, aunque los más importantes sean los primeros: β1 (Beta1) respuesta postsináptica; β2 (Beta2) respuesta postsináptica; α1 (Alfa1) hiperpolarización y α2 (Alfa2) autorreceptores. Actúa sobre las células efectoras al unirse a unos receptores específicos, que pueden ser de dos tipos: receptores adrenérgicos alfa, o receptores beta. Los receptores alfa intervienen en la relajación intestinal, la vasoconstricción y la dilatación de las pupilas. Los receptores beta participan en el aumento de la frecuencia y contractilidad cardiacas, la vasodilatación, la broncodilatación y la lipolisis. Su destrucción se lleva a cabo mediante recaudación, donde se ven implicadas las enzimas MAO (monoamino oxidasa) y COMT. El principal núcleo de producción de Noradrenalina es el Locus Coeruleus. Un alto nivel de secreción de Noradrenalina aumenta el estado de vigilia, incrementando el estado de alerta en el sujeto, así cómo también, facilita la disponibilidad para actuar frente a un estímulo. Y, contrariamente, unos bajos niveles de ésta secreción causan un aumento en el sueño y, también, estos bajos niveles pueden ser una causa de la depresión. Un fármaco antagonista es, por ejemplo, la Anfetamina.
Ahora sí, ese amor de Dios, -el más gratificante, que se aloja en la "amigdala"-, es para todos: Solteros y casados, jóvenes y viejos, sanos y enfermos, buenos y malos, blancos y negros... Por tanto, ¿Puedo cantarte ahora una milonga?
♫ Milonga pa´ recordarte, Es fácil pegar un tajo Milonga que hizo tu ausencia,
|
|
|