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日志


5月28日

1967 De cómo no entramos en las drogas ni en el comunismo

 

 

1967 De cómo no entramos en las drogas ni en el comunismo

Hoy escribo a un Julio Anguita, reflexivo cabezota, -con todo cariño. Leí una entrevista suya, y me dió que pensar...
¡Por lo menos éste es listo y honrado!

“Aquí se conculca la norma constantemente, -dice-,el día en el que estallará una revolución en España es cuando se cumpla la ley, se hundirían los pilares del sistema, es la alianza de concupiscencias.”
“Habría que asumir de manera medianamente seria la construcción de España”.


Me interesa Anguita.
Me interesa porque es un hombre que piensa.
No es tan común en estos tiempos.
Un hombre que piensa, y que es fiel a sí mismo.
Un hombre honrado.
Lo dice él mismo en la entrevista que le hace Simancas:

Tengo un marcado sentido del deber heredado de mi padre y de mi abuelo: El deber de lo que hay que hacer bien.
Ser fiel a la palabra dada, asumir el trabajo encargado, resultar puntual, escrupuloso, y ponerle voluntad.”


Me interesan las personas que como el sastre reconocen su paño. “No es mal sastre el que reconoce su paño", nos decía María, nuestra muchacha de "todalavida".

Pensar es importante, porque hace pensar.
Hacer pensar resulta necesario cuando uno ya ha vivido mucho. Cuando uno empieza a vivir. Cuando uno está en el medio.

Me apena pensar..., que piense, –severamente-, que asumamos que Dios no existe, porque sé..., que él sabe..., que los hombres, somos seres que pensamos y amamos, que vamos a morir, y que lo sabemos. Me apena que una “chispa” de inteligencia como la suya no dé un paso más, y ceda.

No se puede ser perfecto en esta vida, al que piensa y trasmite lo que piensa no le vamos a pedir encima que dé su brazo a torcer...

Y me apena que los hombres seamos tan cabezotas.

***

Llevo meses dándole vueltas a una de sus respuestas. De momento, aquel día que leí la entrevista le contesté con otra. Dialogante. Disfrutante, si es que se me permite la palabra.

Somos de la misma quinta, de la misma vocación por la enseñanza...
Las quintas tienen sus tintes.
Yo procedía de una familia burguesa, pero con 18 años me pasé al bando de los trabajadores, y allí he seguido hasta que un día la enfermedad te siega la vida.
Y he vuelto, -y no para armar la tremolina, no para morir-, ¡Paz, amo la vida!, -grito con Adriano-.

Tengo "tiempo y memoria", igual que Anguita.

Lo que no tengo es todas las respuestas.

Tener muchas preguntas denota inteligencia.
Las cosas no son nada simples.

Los dos hemos vivido en un ambiente de disciplina..., “del antiguo régimen me dicen a mí”. Una vez, mi amiga "la artista", me encargó:
-Traemé todos los pollitos que encuentres en "TODO A CIEN".
-Le llevé todos.
Como cien.
Al verlo me dijo a carcajada limpia:
-¡Qué barbaridad, cien pollitos para el árbol! No me dí cuenta de que tú eres "del antiguo régimen"... O sea, de cuando se "obedecía al pie de la letra"...
Mi padre no era militar, pero había sido movilizado para hacer la guerra con veinte años. Y la Guerra Civil estaba demasiado cerca de 1943. Había en mi casa cierto ambiente de disciplina militar, -con las virtudes que adornan ese cuerpo-.

Pienso que:
No soy política, ni fanática que nada.
Me pone mala que haya quien ve la vida por un canuto.
De un lado o del otro, pero por un canuto .
No me interesa el paletismo.
No me interesa la mentalidad de boina enroscada.

Yo no me encontré nunca con el partido comunista.
En 1962, perdí un curso en el colegio y repetí.
En 1963 me pongo a trabajar porque me interesa tener dinero, y porque me aburro sin nada que hacer.
Me pongo a trabajar con hijos de Guardias Civiles, niños de caseríos analfabetos, y otros de profesiones liberales.

No veo hambre.

Veo limpieza.

Veo agradecimiento.

Veo cariño.
Mis amigas se pegan la vida padre en sus costumbres burguesas. Me uno a ellas en todo lo que quiero.
No trato a compañeros de profesión. No es mi idea hacer oposiciones y alfabetizar un pueblo.

Me fijo sin embargo en lo perdida que está la burguesía. En lo perdida que estoy yo misma. Tan lejos de los problemas del mundo.

Sólo tengo un punto de apoyo: Mi clara vocación pedagógica.

Mi adición al trabajo.
Me apoyo en él.

Me marcho de casa, y me borro el apellido: Cuarenta años.

No llego a ser Alcalde de Córdoba, Secretario General del Partido Comunista de España, Coordinador General de Izquierda Unida, diputado andaluz y diputado nacional.

Yo no llego a nada de eso, no pasó de ser un número. ¡Ojalá de los 144.000 señalados!

He luchado desde entonces por la libertad. Por la libertad..., ¡de verdad!

"Si me amais, conocereis la verdad, y la verdad os hará libres",  (San Juan 8, 31-32)
Yo también encontré una puerta después de aquellos años de tantas preguntas, me llegó la respuesta:
Alguien me dijo:
-“Cambia tú y habrá en el mundo un sinvergüenza menos.”
Y aquí estoy. Del mundo no he cambiado nada, porque entre otras cosas no se puede.

He cambiado yo. Intento seguir cambiando yo...

¿Buscamos respuestas?

¿Se prepara un cambio de régimen en España?

¿Estamos ante un programa de segunda transición política? ¿Con ETA en las instituciones?

¿Qué se acordó en la primera tregua con ETA?

¿Se acordó en Perpiñán no matar a nadie en Cataluña? ¿A cambio de qué?

¿El proyecto del gobierno de ZP coincide con el proyecto de ETA?

¿Se trata de sustituir al PP por una izquierda nacionalista?

¿Quiere ZP alterar el mapa político de España?

¿De verdad no sabemos las respuestas a estas preguntas?

***

¿Qué hacemos?

La pregunta más nuclear de todas:

¿A quién le interesa que España desaparezca, que desaparezca Europa?

¿Quién sale ganando?

Para estas dos últimas preguntas tengo respuesta.

En la transición histórica que estamos viviendo los hombres y mujeres de buena voluntad debemos cumplir una misión comprometedora:

-Hacer de la tierra un lugar donde se viva, y una escuela donde se enseñe el misterio del amor divino.

Es lo de siempre. Desde Adán y Eva. La lucha entre el bien y el mal.
Hay ríos de tinta desde entonces. A Tolkien le preocupa que sus hijos pierdan el sentido cristiano de la vida..., y escribe El señor de los anillos.
Vé la película pensando en ésto..., y verás que perra coges. Yo no lloro nunca, pero la escena en que San intenta consolar a Clodo para que no sucumba..., el pensar todo que le queda aún por pasar... Tuve los ojos hinchados una semana.
Hay mucho que pasar hasta llegar al Reino de los cielos...

***

Anguita quiere manifestar su voluntad de seguir luchando, aunque no en solitario:

«Ya es hora de que se asuma la necesidad de refundar, regenerar, reconstruir IU o un proyecto similar, dice-."

Algunos dicen de Anguita que está anticuado..., nuestra ignorancia es así..., como si las ideas y los ideales fueran jóvenes o se hicieran viejos...

¿Quien lo dice?

¿Sabina?

Yo sigo luchando por la libertad.

Sin salir de casa

Porque no se puede juzgar el presente con el bagaje del pasado.
Porque ya, desconocemos las presiones de los que están en primera línea. No me refiero a los políticos solamente...
Porque los retos no les atraen.
Porque nos faltan los que quieran cambiar lo que no les gusta del mundo.
Por cierto ¿Viste la película “Cadena de favores”?
Porque no preguntan por las experiencias.
Porque no les da tiempo de nada.
Porque no piden consejo, ni ayuda.
Se ha muerto la gente que conocimos de niños, y nuestros amigos se han jubilado de sus trabajos.
Los que aún "lucían dodotis" cuando nosotros estábamos ya luchando por la libertad...,
¡tienen miedo!

Miedo justificado:

Miedo por la inseguridad de sus familias,

miedo por perder su puesto de trabajo,

y miedo por perder la vida.

Ya no hace falta pelear por comer, mientras haya harina no habrá guerra, -dijo alguien-.

***

La vida no es un sinsentido.

La vida no es un sinsentido para mí, pero contar lo que nos ha dado tiempo de vivir, y de pensar es como relatar las batallas del abuelito.
Hace falta que nos quieran mucho para que nos aguanten.
No se les puede pedir que se sienten a reflexionar a los que están jugando el partido.

Lo que no se puede tolerar es que mientras tanto los que deberían reflexionar estén jugando a la gallinita ciega.
Para mí, el Dios tierno de la Primera Comunión se fue haciendo más cercano y serio a la vez que estudiando, le conocía. La mejor charla de mi vida con Él,  fue una tarde, después de aprender los Atributos Divinos del tratado de "Deo Trino"  Dios es Uno y Trino, de Santo Tomás.
La enfermedad nos deforma.

La enfermedad nos deforma. A tí no.

Cada vez que mi madre, de 88 años-, te ve, -te veía-, en televisión dice:

Se parece a Jesús.

¿Qué Jesús?

Dios

 

 

 

 

 

 

Yo soy deforme. Blu.  Soy yo malísima Angel Avila me hizo la foto...

Con la cabeza...,  he perdido toda la belleza exterior, -que era mucha, vease la foto en la que tengo 18 años, cuando me

 

  parecía a Natalie Wod, je...,Blancamelia, 1963je, -decía Daniel-.

En una mujer parece que es lo más importante.
Con 64 años largos...¡A la talla 50, midiendo lo mismo que a los 18 en la talla 34!
Y...
No tengo nada que preguntarle a Dios porque el sufrimiento constante me hace estar en la cruz.

Estar en la Cruz es identificarse con Jesucristo, y estar con Cristo es encontrar la felicidad. Y te digo ésto porque sé que lo entiendes.

Y porque lo único que se puede cambiar del mundo es uno mismo.

Por pensador leal a su ideología, por coherente: Gracias


 

 

5月27日

1969-70 En el Colegio Mayor Zurbaran

Colegio Mayor Zurbaran

 

 

Madrid, 1969-1970

 

En el colegio mayor Zurbarán.

Marga, y yo llegamos llenas de ilusión. Nos llevaron mis padres que volvían de un viaje. Habíamos comido sólo gambas. La foto en la casa de campo es de aquel día. Septiembre de 1969

Yo conservaba los kilos de aquel invierno en Vigo en que me quedé sin ropa. Por comer, por dejar de fumar, por vivir ordenadamente un horario...

Tengo otra foto en la que está Marga. ¡la encontré!, y los tíos Pedro y Aurirín de Santander.

Blu. En la casa de campo, 1970

Marga está en los huesos.

Yo tres años después, ya estaba normal, pero para entonces vivía en Jarama y trabajaba en el Roca...

No fue para tanto la cosa. Pero fue.

 

Nos recibieron, y pasamos directamente al comedor, grande, para más de cien residentes. Las mesas eran de cuatro, seis, o redondas de varios tamaños, y estaba lleno. Jose Puig, la directora siempre se sentaba en el mismo sitio. Era una mujer alta, delgada, con el pelo corto entre azulado y cano. Elegante. Siempre sonreía. Siempre sonreía menos cuando te miraba...

 

Lo único que NO tenía que hacer.

 

Pusimos un piso en la calle Arturo Soria... Una casa es un techo. El hogar se lleva dentro.

 

Aquel año lo pasé muy, muy mal. Cosa lógica por otra parte, no había escogido una vida de rositas... En Montealto solamente podía trabajar por las mañanas, porque tenía clases de los Estudios Institucionales por las tardes, estudio, encargos.

 

Estas fotos son de entonces. Las hizo mi padre que estaba con lo del laboratorio... Recuerdo perfectamente que el traje fue lo único que me compré ese año y ¡porque tuvimos que actuar en un Simposio sobre Educación Infantil en Montealto! El bolso burdeos lo teñí de negro..., aún no me había cortado el pelo.

 

Pedí dinero a mi padre por un año, y no me lo mandó, así que cuando Mari Carmen Alegre abría la caja: Ni ingresábamos, ni teníamos para sacar.

 

Una vez tuve que volver andando desde la Plaza de Castilla. Horitas. Era ya casi verano.

 

Mamá mandó una maleta de ropa vieja, del mercadito, con todo cariño. No la pudimos aprovechar. A mí me dieron una falda plisada de las que había mandado. Parecía de la Inclusa. Entonces tampoco entendía... Era muy dificil, al principio ni nosotras sabíamos lo que éramos...

 

Vi a Marila y a Rosy por la calle Serrano, casi me da un infarto. Ellas iban a un desfile de Moda. Yo, parecía una monja pidiendo limosna. No tenía tiempo de arreglarme las uñas, de arreglarme el pelo. Dejé de pintarme. El calor y las prisas arruinaban todo. Fuera los tacones, mocasines planos: ¡A paso de mula inglesa! Me convertí en un anónimo desarraigado. No es que hubiera que hacerlo así... Nosotras lo hicimos.

 

Otro día me encontré con Álvaro Marino, -su prima María Dousinague, hoy tía de Isabel Durán, también estaba en el Mayor-, o con Chín Botella, si podía, me escondía, por lo mismo.

 

Me doblegué a la disciplina del Mayor que era peor que la del Colegio. Teníamos veinticuatro años... Lo bueno fue, -así lo queríamos-, que había allí 100 como nosotras, o peor.

Belén Amuchástegui se había dejado al novio, por ejemplo en San Sebastián. Nos hicimos amigas si se puede decir así, nos tratamos mucho.

 

No nos movíamos en bloque sino en grupos pequeños de diez o doce, con una subdirectora. Estábamos aprendiendo a ser numerarias.

Y Mariasun viviendo a dos pasos, y nosotras sin saberlo. No nos vimos.

Yo sí que ví a Maru Real. Alguna vez vino al retiro de Los Tilos.

 

De aquel colegio mayor salieron algunas famosas... Pily Urbano la primera.

 

La conversación del primer día en la mesa de Jose, me llevó todos los fines de semana de aquel invierno a Ciudad Real. Comenté, que conocía al Gobernador Del Val, -casado en segundas nupcias con la madre de Marifer Barrientos Peñalosa-. Jamás fui a verlos... Pero..., todos los viernes por la tarde Marga (que después se marchó a Colombia), y yo, cogíamos el tren.., y a Ciudad Real.

Clases a las vocaciones recientes, Charlas, o Círculos a las de sr, Cursos de decoración, y Cocina en Navidad para madres. Círculos de cooperadoras, Convivencias allí, o en alguna otra casa en el campo, como por ejemplo la de los padres del luego don Luís de Moya.

 

Si se nos hacía tarde dormiamos allí. En el suelo tapadas con unas faldas de camilla. Volvíamos el domingo a cenar.

 

Covadonga O'shea, acabado el curso..., Covadonga, sí..., -la directora entonces de Telva, sí...,- me propuso ser la directora del club Roca.

Y le dije que sí.

 

Continuará...

5月25日

1976 Un mes en Inglaterra

 

 

 

Quien nunca haya viajado y organizado un viaje con escolares, ¡no sabe lo que se pierde!

 

Inglaterra, 1976

 

Quien nunca haya viajado y organizado un viaje con escolares, ¡no sabe lo que se pierde! Y más en 1976.

Organizamos un vuelo “charter” con niñas de entre 14 y 16 años, de Madrid a Londres.

Nada más desatarse los cinturones…, las cien niñas, pidieron al mismo tiempo un refresco. Es el momento en que uno mira por la ventanilla como que no tienen nada que ver contigo.

El vuelo tardó dos horas, así que a media mañana llegamos a Heathrow. Un autobús no acercaría a Manchester, lugar donde estaríamos un mes en un "Curso de inglés". Pero…, primer tropezón: A María le falta la maleta.

Papeleo…, horas de espera…, y a Manchester, 300 kilómetros,  sin maleta. Un seguro le cubrirá lo que declara, si no aparece. 

Antes de salir a la carretera, el autobús nos da un paseíto por Londres. Vemos el ambiente:

-Una fila de niños de un colegio vestidos como aquí hace cincuenta años. Todos de negro hasta los calcetines, en perfecta fila de a dos.

-Una viejecita con sombrero de velito, y paraguas rosa.

-Muchas indias e indios. Comercios con saris.

 

La carretera es estupenda. Vamos dejando atrás las señales de tráfico de Liverpool, Birmingham…

 

En Manchester nos acomodamos en un Colegio Mayor protestante que nos ha buscado Paloma que vive allí. Guardo la dirección por alguna agenda antigua...

Era agosto, pero nos hicieron falta las faldas escocesas y los jerseys de sendlandt. Hay humedad y chispea costantemente.

Entre las asistentes llevamos a una muy buena pianista.

El sacerdote llega después, en su viaje y en su vuelo. Don Juan Carlos Beascoechéa, que ya ha muerto.

 

Las habitaciones de las monitoras son tan amplias como para vivir una familia. Tienen una enorme chimenea, una cocina cerrada en un armario, y despensa. Para usar la calefacción y el agua caliente un sistema de moneditas.

Las niñas duermen agrupadas en camas y literas.

 

El comedor es enorme, para cien. Los profesores tienen preparada una tarima que nosotros no usamos, mezclándonos entre las niñas.

Recuerdo el primer desayuno. De plato fuerte macarrones con tomate, luego conflex "crispis"con leche helada y azúcar, -riquísimos-, thé, y zumo para beber, mantequilla, mermelada, y tostadas.

Nuestras niñas no tienen costumbre de desayunar…

 

Empiezan las clases…, los tutorials... 

 

A la una la comida:

Arroz primavera.

Tampoco tienen muchas ganas, así que a las cinco, hora de la cena… ¡muerden!

Hay carne asada, tostadas, zumos, thé, kake, mantequilla, mermelada…

 

En una de las clases de catecismo con el sacerdote preguntan porque puede uno operarse por ejemplo de la garganta, y no puede uno hacerse una ligadura de trompas…

 

Entre las monitoras, viene con nosotros Joaquina, la viuda de Herrero Tejedor que acabará el viaje diciendo divertida:

-¡He aprendido más en este viaje que en los tropecientos años que llevo casada!

Al vernos trabajar, mañana tarde y noche con las niñas, nos llama a su habitación, nos pone unas zapatillas, quiere que nos tumbemos un rato en su cama..., ¡en fin!, hace todo lo que puede, -con su mntalidad de madre-, para que descansemos.

 

Viajamos a York. En una pradera preciosa nos disponemos a comer. De repente llega un grupo de teatro, montó un escenario y recreó pasajes del Antiguo Testamento, en concreto recuerdo Noé. Al terminar no había ni medio papel en el suelo. Los nuestros que recogimos a la voz de ya. En Inglaterra, no hay un papel… ¡te cuecen a multas!

 

Otra tarde fuímos de visita cultural a un museo en el que habían reconstruido las maquetas más importantes de películas famosas. Recuerdo la de “Lo que el viento se llevó”. No les impresionó nada, vieron el museo como acostumbran…, en cinco minutos.

 

Un día, María le ofreció a una de las monitoras hacer una lavadora conjunta. Bien, la hicieron. Pero María olvidó revisar los bolsillos y..., tenía chicle… Imaginarse como quedó la ropa de las dos.

 

En otra ocasión visitamos la típica casa de labranza. Pegado a la pared, -como una hiedra-, crecía un melocotonero, con sus frutos y todo. Bueno, pues se les ocurrió quitar uno. Al menos yo vi el gesto de quitar uno… ¡si no me comí a la susodicha fue de milagro!

En nuestra visita a Birmingham robaron por hacer una gracia en unos grandes almacenes… Nos siguió la policía hasta el Colegio Mayor, y tuvimos que interceder bastante para que no las llevaran detenidas.

 

Y, por fin una noche…, allí noche serían las ocho o las nueve…, nos llamó otra vez la policía. Estaban tocando la guitarra subidas al tejado… ¡En fin! Me quité el zueco de charol rojo, -entonces se llevaban-, y según iban entrando le iba sacudiendo un zuecazo en el coco.

Ningún padre me dijo que había hecho mal. Ninguna de ellas se enfadó.

 

Teníamos la misa en el oratorio de un Colegio Mayor católico que había cerca. Nuestra pianista tocaba siempre lo mismo:

 La tocata y fuga ♫ de Bach.

 

No puedo evitar acordarme de aquel verano cada vez que la oigo.

 

Las de la Prelatur de Manchester nos invitaron a cenar una noche. ¡Tortilla de patata, y sangría! ¡Qué hambre!

Pasamos mucha hambre.

 

Yo me fui a confesar casi al final del curso, y se lo dije al sacerdote:

-Ese tema ni me lo toques, estoy deseando llegar a España, y ¡comerme un plato de fabada!

 

Volvimos a Londres e hicimos noche en el hotel. Yo no tenía ganas de ver la Torre ni el reloj, ni cómo en el cambio de la guardia la policía aparta a la gente con sus caballos. Pero allá se fueron Joaquina y el resto.

 

Nos acostamos sin el tradicional Lanch: Un vaso de refresco y unas galletitas… Al día siguiente oímos misa en el “Brompton Oratory”. ¡Increíble!, en latín, y con casulla de guitarra, ¡como antes del concilio!

 

Salimos de compras y Yagger estaba de rebajas, compramos todo lo que pudimos, después fuimos a Liberty. También nos trajimos sus telas. Son las que usa Cacharel para confeccionar las blusas... 

 

Después he tenido amigas inglesas, como Alex Loewe, y voy comprendiendo su mentalidad.

Cuando le comento que..., el mundo entero conduce por el lado derecho, y los ingleses dicen “todo el mundo conduce por el lado contrario”, me contesta riéndose:

-Nosotros no hemos cambiado

 

 

 

Lo escribió mi cuñada Marijose: Abrigo contra la soledad.

 

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Abrigo contra la soledad.

 

Si la vida quisiera

regalarme, un motivo

que sirviera de abrigo,

contra la soledad.

 

Si la vida, me diera,

una buena coartada,

que aplazara mi cita

con el juicio final.

 

Si la vida, quisiera

mirarme cara a cara,

y exponer su jugada,

con cartas sin marcar.

 

Si la vida, quisiera

ser valiente conmigo,

y darme, a fondo perdido,

tiempo para soñar.

 

Si la vida, quisiera

ser mi hada madrina,

y traerme a esta fiesta

zapatos de cristal.

 

Si la vida, quisiera

ser mi amante, y mi amiga,

parar balas perdidas,

y poderme indultar...

 

Si me cede las fuerzas

para andar el camino,

en un punto y seguido,

sin mirar hacia atrás.

 

Yo, pondría con gusto

la ilusión, la alegria,

y mi mano tendida.

¿Me vas a acompañar?

 

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Marijose en Soyube, con Ignacio y conmigo, 1984

 Mi cuñada Marijose, -autora de esta canción-, con su marido y conmigo en Altube. Me llevaban al aeropuerto de Soyube, 1986.

Tengo fotos mejores:

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¡Voila!, en la boda de Sara. 15 de septiembre de 2007

De izquierda a derecha: mi sobrino Nacho, hoy piloto. Marijose. El novio,  mi sobrina, y mi hermano. 

 

"Las almas como el buen vino, mejoran con el tiempo..."

 

 

5月22日

En Valencia, de 1976 a 1991

 


Llegué a Valencia en avión el 1 de septiembre de 1976, Piti vino a recogerme. La reconocí enseguida, ella a mí, no. Es farmaceutica y trabajaba en el Departamento de Hematología de "La Fe", -que entonces dirigía Justo Aznar, que tanto ha hecho por defender la vida-, pero esa es otra historia.
Piti llevaba en la mano un libro de Guitton, "El trabajo intelectual".
El aeropuerto era entonces una caja de muñecas, ni cinta transportadora tenía.

Me llevó a vivir a casa. Isabel la Católica 22. No conocía a nadie.
Cambiarse de delegación es tener la experiencia de que todo lo que pasó ayer ya es historia; y porque sabes seguro que el primer impacto va a ser la gente con la que vas a convivir, las de tu propia casa.

En casa vivía Elsa, deliciosa venezolana con la que he convivido más que con mis hermanos. Era profesora de Farmacología y Farmacognosia en la Universidad de Farmacia, cuyo jefe de departamento resultó ser de San Vicente de la Barquera..., ¡Otra historia!
Vivía Mª José Monterde, -de las primeras que fue a México en 1952, que trabajó en Roma codo con codo con san Josemaría-.
Vivía Maruja Sendra, -que había vivido al llegar de Roma, en Artes; un centro en el que daba calambres la ducha, y se duchaban encima de una silla. Que siendo de Gandía, había pasado media vida en Italia recibiendo cartas de protesta de su madre a nombre de la directora, sin saber su madre que la directora era ella misma. Divertidísima, -todo en Maruja era así-.
Vivía Leonor, -enfermera ya jubilada discretísima vasca que había pedido la admisión con Rosario Orbegozo, - la hermana de don Ignacio-, que no la quería traer por casa porque era gorda..., ¡Pandilla!...(Q.E.P.D.)

¡Ya llovió!, cantando a dos voces:

Por arriba, por abajo, por delante y por detrás..., (bis).

¡Cómo era Rosario, qué voz, -como Monserrat Caballé-!
Vivía Viky Bonet Godot, si, de Barcelona, de los condes de Godot. Un encanto que había comenzado el Roca aquel de Madrid...
Vivía Cory de la Sotilla, joven decoradora genial, -que comenzó con una enfermedad terrible-.
Y Olga de Dios, química estilosa que llegó de Barcelona dos días antes que yo, para ser la directora.
Estábamos las dos tan despistadas, que salimos a dar una vuelta y nos perdimos. En el Corte Inglés no sabíamos volver a casa.

Quien conozca Valencia sabe que está a dos pasos. Pero tiene Valencia un trazado curioso siguiendo el cauce antiguo del río Turia.

Te pierdes si vas pensando que estás en el perpendicular plano de Madrid.


Guadalaviar

Llegué al colegio Guadalaviar que me pareció una cucada.

Pequeñito, coquetón, con unas profesoras de las que me llamó la atención su ¿juventud?..., su alegría.

Y como directora, aquella Mary Carmen Solance que habíamos conocido en Fernando IIIº el Santo diez años antes, aunque nunca lo comentamos; ahora que lo escribo, lo recuerdo.

En quince años jamás sacamos el tema.

Vivíamos el presente mirando al futuro.
Pasé allí quince años.
Jamás me riñeron.
Jamás me corrigieron.
Todo lo que hice les pareció bien.
Por eso me quemé.
No. No me quemé por eso. La frase era hermosa, pero no es verdad. Nadie se quema por trabajar.

Fuí encargada de curso de quince promociones, así que a cuarenta y cinco alumnas por curso que teníamos entonces, más sus padres, conocí..., casí dos mil personas con nombre y apellido.

O más...

Guadalaviar era un centro educativo. Mucho más que un colegio. Allí se formaban los padres, se transformaban, se convertían.
Allí se formaban profesoras que luego se iban a dirigir otros colegios a Europa, a Hispanoamérica, a España mismo.
Allí se formaban como personas, las niñas.
Y..., ya casi no me sorprende que sea lo frecuente el ganar becas por expediente académico.

No me sorprende que Anabel Soler Otte, -a la que conocí con doce años-, esté en Kazajtán dando clases de filosofía en la Universidad..., en ruso.

No me sorprende porque recuerdo que entonces alguien dijo:
-Cuidarlas, que os cerrarán los ojos.
Así ha sido.

De aquellas que fueron mi familia desde 1976 han muerto Aurora Paz, Mª José, Aurora Sánchez Bella, Nisa...
Igual fue Aurora Paz la que se inventó la frasecita.

Hace dos años ingresé en Pamplona, en estado lamentable.

¡Y..., me encuentro con la doctora De Castro en planta!:
-Blancamelia
Pilarica, que la llamábamos entonces, Residente de Psiquiatría.
Me eché a llorar... Por tantas cosas...

Sin embargo, -es curioso-, me dolió que no me nombraran en el último libro que publicaron.
Me dá la risa.

Quince años de trabajo, y ni te nombran.

¡Pero, si me pasó igual cuando me marché del Roca!

Llamé a los pocos días para preguntar algo y...:
-De parte de Blancaqué...

Julio Iglesias: "Los hombres pasan..., las obras quedan... ¿Cómo es esa canción?

Todo lo que sé de didáctica lo aprendí de Chuca Pereda, la directora de Las Acacias, -colegio de Fomento en Vigo-.

Todo lo que sé de historia, lo aprendí de Teresa Calvo Serer, -una historiadora que todalavida dió clase en Guadalaviar.

Todo lo que sé sobre el ser humano, lo aprendí de Engracia, -una química residente del Zurbarán de aquellos años...-.

Todo lo que leí, con ese hambre voraz, se lo debo a Maria del Carmen Solance.

Chús Jornet
Gabriela
Rosario Grases
Miss Marisa
Marisa Roger
Viky
Santy
Merche
Isabel Estopiñan
Emilia
Isa Torres
Genma Puig
Lola
Sonsoles
Amparo Liern

¡Cuántos suspiros, cuántos recuerdos!

Tuve el encargo de transcribir, con motivo de los cuarenta años del colegio..., cómo empezó todo.

Amparito Ibañez
La madre de Marosa Montañés...
Maruja Benlloch



¡Qué buen ejemplo, cuánta fe la de aquel primer grupo promotor que contaba el padre de las Calomarde!
Decía, -con la inocencia de un niño-, era Corredor de Comercio, que siempre acababan sus reuniones de Patronato en La Virgen de los Desamparados.

Después estuve viviendo en Marvá.

Y acabé en Paseo al mar hasta que enfermé, y volví a mi tierra.

Recuerdo mucha libertad. Mucha autonomía.
Es verdad que nuestro lema era:
-"Que cada palo aguante su vela".

Y también es verdad que yo me tomé Guadalaviar como si fuera mío.

Como siempre.

No sé hacerlo de otra manera.

Y conmigo muchas.
Nos pasábamos de trabajar, pero también nos tomábamos nuestras cervecitas..., o subíamos al "Un y dos", un club que había inventado Isa Torres para tomar algo a media mañana.

Se arruinó cuando don Álvaro, -entonces el Padre-, nos mando aquella carta sobre la sobriedad.

¿Cómo iba a acordarme de Madrid?
Agua pasada.

Sin embargo me quedaron amigas...

 

 

 

Se nota, se siente, en muchos está presente

 

NUEVA ERA

 

Realidad actual.

 

Es una secta de confuso nacimiento, confusa definición, y confusos fines.

Nueva Era o New Age, comenzó siendo una publicación de origen masónico en 1899 hecha por un escocés circunscrito a USA, que en 1990 cambió el título de la publicación para que no se confundiera y vinculase con la masonería.

 

 

Aparece también con el nombre de “Era Acuario”.

A. Bailey, es fundadora de algunas ramas teosóficas, igual que el esoterista Paul Le Cour nacido en 1871 y muerto en 1954.

 

La teosofía se define como un sustantivo femenino que designa “un conocimiento profundo de la divinidad, mediante la meditación personal y la iluminación interior”.

 

Por esoterismo se entiende oculto, reservado. Dícese también de la doctrina, -que los filósofos de la antigüedad-, no comunicaban sino a corto número de sus discípulos.

Su antónimo es exotérico que significa, común asequible al vulgo, -exactamente lo contrario que esotérico-.

 

David Splangler, desde 1967 ha difundido sus ideas en folletos charlas etc..., publicados en el volumen:

“The new Age Visión”. Escocia. 1973.

 

También aparece llamada como “Nuevo Orden”; “Nueva Era del amor universal”; “Edad de oro”. Y con otros nombres de mitologías de origen europeo.

 

Vale la pena ilustrar esas mitologías.

 

Por mitología se entiende todo el conjunto de los mitos que se refieren a los dioses, semidioses y héroes de una religión politeísta[1].

 

La mitología es la ciencia que estudia todo tipo de mitos.

Desde hace aproximadamente medio siglo, antropólogos[2], mitólogos e historiadores de las religiones han dejado de pensar en la mitología griega como único objeto de estudios mitológicos. Los escritores griegos como Homero, autor de La Ilíada y la Odisea, o el historiador romano Hesíodo, comenzaron ya, la tarea continuada por “desmitificar” sus mitos, para concentrarse en el análisis de todas aquellas culturas “primitivas”, que han considerado o consideran a sus mitos como “cosa viviente”, soporte casi absoluto de sus vida religiosa.

Mesopotamia, Egipto, los pueblos indoeuropeos, turcos, mongoles, tibetanos, la india múltiple y exuberante etc.

La creación hablada o escrita de mitos, es explicada por algunos autores como la propia de pueblos preindustrializados:

Como los sumerios, egipcios, griegos, romanos, mayas, y algunos contemporáneos, gozan de una mitología muy rica.

La existencia de mitos en el mundo moderno, como Tarzan, la mujer fatal, los héroes de los comics, defendida por R. Barthes, se contrapone a la desaparición de las mitologías, -lógica desde el punto de vista marxista de la interpretación de la realidad social-, de Marx, Mao o Zedong, por cuanto las fuerzas de la naturaleza, dominadas por los mitos a través de la imaginación, o por ella misma, han sido ya, a su vez, dominadas por el hombre.

Desde la negación del valor de las mitologías, una especie de cuentos infantiles para filósofos del siglo XVIII, y su explicación por la historia, -Schelling-, por el funcionalismo de las necesidades, -Malinowski-, por el psicoanálisis, -Freud, Jung-, hasta la negación de sus misma explicación y la aplicación del estructuralismo, -como método general-, Lévi- Strauss, el estudio de las mitologías se proyecta hacia el futuro con la consideración de nuevos factores:

-Presentación del mito (Oral, escrito, literario).

-Intervención aislada del simbolismo mitológico, sin compararlo a culturas diferentes, -M. Eliade-, etc.

 

Tres temas conviene también ilustrar. Marx, el estructuralismo y la antropología.

 

Marx, Karl nace en Tréveris en 1818 judío de indiferencia religiosa. Es el segundo de ocho hermanos, tres varones y dos mujeres. A los 25 años estudiando en la Universidad de Bonn en 1835 se afilia a jóvenes hegelianos[3] -de izquierdas-. Estudia Derecho e Historia en Berlín, ya se ve influido por el determinismo geográfico de Karl Ritter, su profesor.

En 1844 hace sus Tesis sobre “Las relaciones del hombre y el mundo en Demócrito y Epicuro”. Sigue en Berlín.

En 1824 dirige un diario, luego prohibido por el gobierno. Es obligado a exilarse, y lo hace en París, -refugio de revolucionarios europeos.

Conoce a Hegel en Bruselas, y en 1847 publica un panfleto llamado “Miseria filosófica”.

En 1848 el “Manifiesto comunista”, -que es como el breviario de Marx-.

Desde 1870 toma parte en todos los movimientos revolucionarios: Bélgica, París, Alemania, Londres, Polonia...

En 1865 publica su gran éxito: “El capital”. Con Hegel forma parte de la 2º internacional a la que se añade el ruso Plejanov.

Muere en 1883.

 

La Tesis del Capital es la siguiente:

1º Fundamental el materialismo histórico. La producción como el máximo valor.

El humanismo ateo, -que más bien es comunismo-, que promueve paz -de hormiguero-, y equilibrio. La historia es pura economía.

El hombre trabajo.

Sin libertad, ni amor, ni trascendencia.

Marx mantiene que el exceso de trabajo no es pagado. Plusvalía, y enfrenta al proletariado con el capitalismo.

El marxismo es condenado por el Papa León XIII Pablo VI etc, en su Encíclica “Populorum progresio”.

Las condenas se repiten -por ateismo, no por marxismo-, desde 1891 hasta el concilio Vaticano II con la Encíclica “Gaudium et spes”[4].

 

El estructuralismo es una corriente intelectual aparecida en la primera mitad del siglo XX que se ha aplicado como método o como presupuesto a la mayoría de las ciencias.

Su denominador común es la de aplicación del concepto de estructura definido, tal como fue definido por la matemática, la psicología y en especial por la lingüística.

El estructuralismo concibe la realidad que estudia como una serie de estructuras formadas por elementos solidarios entre sí, de forma que no puede ser modificado uno de ellos sin que afecte a los demás.

En el campo de la psicología se inició con la psicología de la forma: Gestaltismo.

Ha sido sin embargo en la lingüística donde la aplicación del estructuralismo ha tenido mayor resonancia, y a través de la cual ha pasado al campo de la filosofía, de la antropología y de la propia mitología.

Aunque Saussure no usó la palabra estructura, sino sistema, se le considera fundador de dicha corriente lingüística y de la escuela de Ginebra, que cuenta con seguidores como Bally, y Sechehaye.

Saussure dedicó especial atención al estudio de las dicotomías:

-Lengua y habla

-Sincronía y diaconía

-Significado y significante

El estructuralismo lingüístico-también de Chomsky-, ha ido evolucionando hasta llegar a puntos a veces enfrentados, y ha dado lugar a varias escuelas, como la de Praga centrada más bien en la fonología, o la de Copenhague, que ha elaborado la glosemática[5].

 

En el campo de la antropología y la filosofía destacan Lévi-Strauss, Althuser Foucault y otros.

Todo auroleado de utopía.

 

Nueva Era se pone de moda en el siglo XX.

 

Nueva Era es una secta.

 

Sus adeptos dicen que no ha tenido fundador, ni lugar, ni fecha de nacimiento, ni rasgos individuantes.

 

Casi todos, los que escriben en Nueva Era, -dicen-, que es un clima, un estilo, una especie de neblina sin forma concreta, aunque puede adoptarla según la imaginación del espectador.

Es el clima del Grupo Abba, de Ennia, de Harry Poter.

El editor Freguson, dice que “es un libro sin nombre”.

 

En 1992 se inició su declive en USA. Cerraron centros o “nudos” de su red; librerías etc...

 

Su reflujo llegó a México y a Europa posiblemente -dice-, en 1983.

 

Ha llegado sobradamente en 2007, hará trece años a nivel divulgativo, hasta los pueblos.

 

Sus adeptos se llaman nueveranos o nueverinos.

Nos fijamos en el valor de estos sufijos. Hijo de Justino es Justiniano, como éste lo es de Justo, y cristiano de Cristo.

 

Nace -según Gordon Melton-, en 1971-72, en California, con la publicación “Guía” de Nueva Era”, y luego se difunde en todo USA, a través de librerías, medicina alternativa, paliativa, yoga, centros de espiritualidad etc.

 

En 1962 en Chicago se establece la estructura de los cambios de época, con una cierta ilustración.

 

Sus raíces y precursores

 

Dicen que para entenderla hay que compararla con un lago, con el sedimento, que han ido dejando las aguas de muchos ríos. Esos ríos serían:

 

-El gnosticismo

-Hinduismo

-Esoterismo

-Ocultismo

-Budismo

-Taoismo

-Shintoismo

-Relativismo. No solo filosófico, también religioso.

-Vegetarianismo

-Psicosíntesis

-Psicología transpersonal...

-Comunas

-Ecología profunda

 

Esos ríos se adaptan al gusto del hombre, y él a ellos.

 

“Cada uno crea su realidad”, resumen en su slogan.



[1] Religión o doctrina que admite la existencia de muchos dioses.

[2] La antropología es la ciencia que tiene por objeto el origen del hombre.

[3] Ver Hengel.

[4] La enciclopedia GER, no trae más.

[5] El estudio de la lengua como fin en sí, y prescindir de sus análisis extralinguísticos. Filosóficamente el error es inmanentista, es decir inherente a algún ser, “lo que va unido inseparablemente a su esencia, aunque racionalmente pueda separarse de ella”.Deja el lenguaje vacío de contenido. No entendemos la misma idea con las mismas palabras.

5月18日

Carta sin tiempo

 
CARTA SIN TIEMPO
 
Querida sobrina: lo que tienes en tus manos no es una novela. Es más bien una carta, un relato en el que te cuento mi vida; me resulta entrañable pensar en ti cuando escribo. Te cuento la historia de muchas vidas. No hay nada inventado. Cuantos datos leas pertenecen a la tradición oral –contados por testigos presenciales- o vividos por mí, personalmente.
Se desarrolla en muchos lugares, pero empieza en el Norte de España: Cantabria. Ángel Ocejo acaba de montar un poblado Cántabro, en Cabezón de la Sal. De cómo era la vida de “Los Cántabros”, hace dos mil años. Se trata de un museo al aire libre, del tipo de los que se empezaban a hacer, hace años ya, en Dinamarca, en los Países Nórdicos, de la Edad de Bronce, de la Edad del Hierro. Estamos hablando de mil años antes de Cristo. Hay tantos vestigios arqueológicos, como para recrearlo a tamaño real. Uno de los primeros museos de este tipo se inauguro en Argueso, Fontibre.
 
Es un poblado Cántabro, con sus viviendas. No comprende una sola época, sino su evolución. De ochocientos años de Cristo. Pasan después al siglo VI, al tercero antes de Cristo. Vivían encastillados. Rodeados de empalizadas, de murallas... Murallas, han aparecido de ocho metros de espesor. Tenían sus enseres, sus vasijas, sus campamentos sus pieles. Las casas tenían forma cilíndrica, es decir, de planta circular, de siete metros de diámetro. Lo he visto desde la carretera hoy 7 de febrero de 2004. Atapuerca parece ser que es de 88 años antes de Cristo. Dice este investigador de Historia antigua que para ser reducidos por los romanos, tuvo que venir el propio emperador César Augusto. Catón, 195 años a. de C. autor del famoso libro de lectura italiano, que luego se tradujo, y yo utilicé, habla del siglo V y VI a. de C. de un pueblo del Norte: Los Cántabros.
Muy militarizados, guerreros –como espartanos-. Era famoso que en las fuentes del río Ebro, había que conquistar a Los Cántabros. Primero vino Octavio en el 26 a. de C. Por tierra, por mar. Luego Agripa, en el 19 a. de C. No podían entrar por su orografía, ni siquiera lo hizo el Islán. Por eso tenemos en Santo Toribio de Liébana, según dicen, el “Lignum Crucis” más grande que existe. Cantabria es una franja de terreno que mide aproximadamente 150 X 50 kilómetros de superficie (casi como Israel).
Al norte de esta península que tiene la forma como de una piel de toro, está Santander, la capital. Consta de 224 pueblos. En esta extensión tienes mar: El Cantábrico, verde -como una esmeralda-, produciendo playas de nácar, desde, Asturias a Bilbao, que es con quién limita. Hacia el Sur, a 50 kilómetros puedes esquiar todo el invierno en Brañavieja, (Reinosa). Sí. Sí. Allí nace el río Ebro.
En Fontibre.
 
No pocas veces metimos “el cuezo,” con el consiguiente enfado de papá. Igual que cuando se nos caía el vino en la mesa. Mamá decía:
 
-¡Alegría! ¡Alegría!
 
Pero papá, decía:
 
-Alegría, no. Tontería, vete a comer a la cocina.
 
Papá tenía una idea muy clara de como educarnos, con buenas fuentes. Hace unos días encontré dos citas suyas dentro de la Biblia de “todalavida”, 1928. Son estas:
 
EDUCACIÓN DE LOS JÓVENES:
Proverbios: XXIII, 13 Y 14. XXIX, 15; Eclesiástico: XXX.
En resumen, “caña al mono”, ¡qué escándalo en la actualidad de 2008! y tranquilidad a la hora de la muerte. Deber cumplido. Por el otro lado de la ficha pone:
 
DE LAS MUJERES:
Proverbios: XXIII, 27 Y 28. XXVII, 15 Y 16. XXX, 20.
Eclesiastés: VII, 27 y etc.
Mejor que lo busques, si te interesa. Me ha emocionado, y, fui preguntando a mi madre de qué época era esa ficha:
 
-No lo sé. Tu padre siempre fue igual. Siempre sacaba notas de lo que leía. Mi padre, 1950
                                                                                                                                       He encontrado esta foto, que por las caricaturas que  les hicieron  en Algeciras, debe ser de 1959.
                                                                                                                                                                                    
                                                                                                                                                                                     En el salón de delante,
                                                                                                                                                                                     todavía muy sobria su decoración,
                                                                                                                                                                                     como corresponde a los años que llevaban casados y a la época.
 
Seguimos con Cantabria. Está rodeada por los montes Cántabros, de difícil acceso para los árabes de los 8 siglos.
En el centro muchos caminos y trochas que hacen la delicia de los senderistas. Y, muchos, muchos pueblos típicos, pintorescos.
 
Yo estudié que formaba parte de Castilla la Vieja, junto con Burgos, Logroño, Soria, Segovia, Ávila, Valladolid y Palencia.
 
Nací en “La Montaña”. Y soy Maestra, con 20 Títulos de “actualización”, me gusta más que “reciclaje”. Dama Auxiliar Voluntaria de la Cruz Roja Española, y, Diplomada en Hogar: 17 asignaturas. Estudié Bachillerato Teológico, y nunca fui a la Universidad, aunque estuve con los papeles de la matrícula de Filosofía en la mano y..., ¡me los tiraron!
 
El paisaje de esta tierra es: “Como si fuera el de un Nacimiento.” Con sus montañitas redondas y verdes, sus pueblines -con la Iglesia en el centro- salpicando el verde. De noche, aún lo parece mucho más.
Soy “montañesuca”, aunque me considero “ciudadana del mundo”, y nunca tuve mentalidad de pueblo, no.
 
No es malo ser de pueblo. Ni de región ni de Autonomía. De Patria creo que tampoco, ¿o sí?
 
El Himno Nacional me impresiona. Sí. Pero, también la Marcha Nupcial. O el Himno a La Mare de Deu des Desamparats sobre todo en los últimos Visca, Visca, Viscaaaa. Ahí, ya es escalofrío.
 
“Tenemos un Himno a la Montaña”. Obra de Juan Guerrero Urresti, del año 1926. Lo hizo por encargo de la Diputación Provincial de Santander. Así, querían contar con una pieza, que se convirtiera en un signo de identificación con la llamada entonces: Provincia de Santander. Los arreglos de la partitura, cuando después se convirtió en Comunidad Autónoma, corrieron a cargo del poeta y escritor José del Río Sainz, padre de una compañera mía del Colegio, que se llama Rosa, en 1987.
 
Torrelavega, mi ciudad, (según el Título concedido el 1º de febrero de 1895, por documento que firma la Reina y Regente Mª Cristina: “Por su aumento de población y progreso de su industria”), es fea, rodeada de belleza. “Bonita de lejos, lejos de ser bonita.
 
Mucha gente se come la “erre” y dice Torlavega. Está hermanada con la Habana Vieja, (Cuba) y con Rochefort - Sur – Mer, (Francia).
 
Tiene su escudo por todas partes: Desde el Boulevard, delante del Ayuntamiento, hecho con mosaico, hasta el jardín de la rotonda por la que salimos a Santander, hecho con plantas y flores. Enorme, y en una montaña. Está en las tomas de agua, de luz… En muchísimos sitios. Hasta la Virgen Grande lo lleva como pectoral.
La leyenda dice: Ave María. Sus colores son el verde y el rojo, como nuestra la Bandera. Y está coronado. Toma el nombre de la “Torre de la Vega”.
Lo sabe Victoria Fernández Puente, que es amiga de mi madre desde tiempos inmemoriales, y, me quiere como algo suyo. Me riñe, porque cruzo el semáforo, sin esperar al verde. Yo, contesto:
 
-Qué tampoco ésto, es Nueva York.
Vive en el primer piso, de la casa que ahora tiene mi madre. Ella, Victoria, recuerda haber jugado de niña en las ruinas de una torre, que había, donde actualmente está la Iglesia de San José obrero, Santuario de la Virgen Grande, que debió construirse sobre el 1966 ó 1967.
 
Antes de la Guerra Civil ahí estaba La Iglesia. “La Vieja”, que fue destruida entonces. Y a ésta, cuando me fui de aquí la llamábamos “La Nueva”.
Hacia 1929 además de la torre medio derruida, quedaba una escalera con pasamanos de madera, por la que se podía subir, y una ventana con rejas de hierro –que es desde donde la familia de Doña Leonor de la Vega, oía la Santa Misa-. Aquellas ruinas dejaron al descubierto los restos mortales de la familia, que fueron recogidos por el entonces profesor de la Escuela de Artes y Oficios, Don Hermilio Alcalde del Río, en cajas de jabón “El Chimbo”. Por eso a la plaza la llamaron en tiempos “La huesera”, dice Juli. Están enterrados, después, bajo las losas de la Iglesia de la Asunción.
 
Nos estamos situando en el siglo XV-XVl.
 
Leonor de la Vega se casó cuatro veces. De su linaje nace entre otros, el Marqués de Santillana, de nombre Don Íñigo López de Mendoza y los demás Garcilasos de la Vega. Tronco del Duque del Infantado, y bien conocido en las letras patrias.
 
Don Íñigo López de Mendoza, primer Marqués de Santillana usaba constantemente en sus escudos, y, banderas el Ave María, cuyo mote quedó, en las armas de la casa del Infantado, y, en el escudo de Torrelavega. Esta distinción heráldica nos muestra la especial devoción que, los Vega tuvieron a la Santísima Virgen.
La fortaleza en que estaba el palacio dividía en dos la vega, -de tierra baja, llana y fértil, muy húmeda con muralla,- y foso: Era un condado.
 
El escudo ha sufrido algunas variaciones. Sobre una columna del claustro de la Colegiata de Santillana del Mar, se apoya un capitel en el que confundido con el ramaje, está el escudo de los Garcilaso, con una banda verde, y, el Ave María dividido en pal.
Otro de los primitivos, era en campo de oro liso, con el lema Ave María Gratia plena.
Más tarde, fue usado cuartelado en aspa, el cuartel superior e inferior en campo azul, dos bandas de oro, y en el centro una de gules. Los de la izquierda y derecha con el citado lema, que empieza en la izquierda.
Otros escudos de esta familia no tenían banda de gules y los descendientes de la rama principal, al formar nuevas casas, modificaron el escudo. 
 
El pleno periodo gótico fueron construidas muchas Torres por los nobles montañeses. Por las ruinas de la Torre de la Vega hemos conocido, testimonio mudo de su histórico pasado, y, hemos apreciado que su edificación corresponde, al tipo clásico de la Torre feudal, estabilizado durante muchos años: Planta cuadrada, fuertes muros de mampostería con esquinas de sillería, pequeños huecos de luces, gemelos, y coronación almenada...
 
Durante el reinado de Felipe IV, y, entre marzo y octubre de 1734, es cuando llega oficialmente a trocarse el nombre “de la Vega”, por el de Torre de la Vega. Ahora acaba de salir un libro titulado “El Ducado de Cantabria”.
 
Uno de los matrimonios de Doña Leonor fue con el Marqués de Santillana. Nacido en Carrión de los Condes, (1398), y muerto en Guadalajara, (1458+) como mi abuelo materno. Escribió prosa, verso, filosofía… entre todo ello, un librito lleno de refranes con su historia: “Que dicen las viejas junto al fuego”. Ya sabes: Dichos sentenciosos llenos de sabiduría popular, que aquí se usan mucho.
 
Los de nuestra familia eran:
“Vísteme despacio que tengo prisa”.
“No por mucho madrugar, amanece más temprano”.
“Sarna con gusto, no pica”.
“Tú: como el topo”.
¿Qué hizo el topo?
Cambió los ojos por el rabo.
“Se te llena antes el ojo, que el papo”.
“El queso la manteca”. (En realidad es: “El que asó la manteca”).
Los usaba especialmente María, la muchacha de toda la vida que trabajó en casa.
Pero también nosotros.
Por ejemplo para empezar a bailar en un guateque, escribíamos la primera parte del refrán en papelitos rosa (para que eligieran las chicas) y la otra parte en papelitos azules, (para que cogieran los chicos). Unir el refrán era el principio divertido de tener la primera pareja de baile.
Me lo enseñó mi padre.
 
LOS GARCILASOS
 
Son entonces, la primera piedra de lo que hoy llaman también la “capital del Besaya. De ellos tomó el nombre el “Coro Ronda Garcilaso” que tanto le gustaba a mi padre.
Y cuando necesitaron pandereteras, aquí vino de Cabezón de la Sal, María Portugal Macho.
Abuela, de María Gandarillas, una linda compañera del viaje Oviedo-Torrelavega, que estudia Historia del Arte en Oviedo, y que hablando hablando… se nos hizo cortísimo. ¡Que manía de no hablar con las personas! Parecemos los extranjeros de los años 50. .
 
Mi padre, melómano empedernido de todos los tiempos. Recuerdo aquellos gramófonos y discos grandes negros:
 
-¡Ahaaaa, que hermosas sois islas Canarias!…
“Mi Buenos Aires querido, cuando yo te vuelva a ver… no habrá más penas ni olvidos”…
Con esos discos el tango sonaba a tango. Léelo con acento argentino. 
 
***
 
Sobre una piedrota, más bien “mojón,” descansa el altar mayor de la Iglesia de la Virgen Grande. “La Nueva”.
Con esta inscripción:
Hisce lapidibus
quodam structa hic
fuit Garcilassorum turris
et sacellum cuius
no- mine urbs exinde
et paroecia insigniuntur
(Aquí estaban las ruinas de la casa de Los Garcilasos cuya torre dió nombre a la ciudad. (Traducción libre y propia).
 
Traducción profesional:
 
“Con estas piedras fue construida la Torre de Los Garcilasos, y por el nombre de éste se nombran la ciudad de aquí y la de Paroecia”.
 
A la Virgen Grande tuve la suerte de poder bordarla un velo, aquí lo llaman manteleta, de tul bordado en oro y lentejuelas, que estrenó el 15 de Agosto del año 2000.
Cuando se lo di a Don Jesús Fernández, el Párroco me dijo:
 
-“Que Él y su Madre bendita te lo paguen.” ¡Bien pagada quedé!
 
El velo, 1994
 
No lo vi en la Procesión, porque estaba ese día en Roma, con dos millones más de "Jóvenes", en La XVª Jornada Mundial de la Juventud con Juan Pablo II.
 
La Patrona
Tenía un velo muy antiguo, y, repasado con cariño. Lo había hecho una valenciana, uniendo dos delantales de fiesta de su riquísimo traje regional.
 
María Ramos me mandó de Valencia: Las lentejuelas de oro, las agujas para coserlas, y, el tul “ilusión,” con una caída preciosa, en color té, que ella misma tiñó, de un velo de novia.
Mis amigas me ayudaron a comprar el hilo de oro, y a comprar la puntilla dorada también. Por mi parte solo tuve que fotocopiar el velo, por zonas. Pasarlo a papel cebolla, y bordarlo. Quedó, todo de una pieza. 
 
Mis tías, y sus amigas, bordaron el manto de terciopelo azul en plata, muchos años antes.
Don Teodosio Herrera, párroco entonces, inventó ponerle unos “barales” de acero, desde el cuello hasta el final del manto, para que no se hunda.
La verdad es que puesto, parece una pluma, y ¡pesa!, ¡que entre cuatro hombres lo bajan del armario!
 
Las andas góticas también fueron un regalo de mi abuelo. Y de más, supongo.
 
***
 
Hace años la Patrona era Nuestra Señora Bienaparecida “Reina y Madre de La Montaña”. En el Colegio la invocábamos tres veces: Ruega por nosotros, entre los Misterios del Santo Rosario y la Letanía a la Virgen. Ahora es la Patrona de Cantabria. Vive en Ampuero. En El Santuario de la Bien Aparecida. Es tan pequeña como un corcho.
 
Cuando la sacaban de paseo, el pueblo no la veía; y, gritaban:
 
- Esa no. ¡La grande!
 
Por eso, nuestra Patrona,  tiene ese nombre. “La Virgen Grande”.
Mide como 80 centímetros, pero sobre las andas y con el enorme manto, ¡se ve muy bien!
 
Hice una buena foto.
Tiene su Himno: “Patrona del alma”.  La letra y música es de Don Lucio Lázaro, creador del movimiento musical de Torrelavega, del Conservatorio y Director de la Coral y Banda municipal. Tío de Rosarito, compañera de internado durante años.
 
***
 
Torrelavega tuvo empaque antes de que tiraran todos los edificios emblemáticos, y, construyeran -con perdón- bloques modernistas de diferentes alturas y estilo. Quedan en pié muy pocas cosas. Pero entre ellas existe la casa donde vivieron mis bisabuelos paternos.
 
Tiene unos 60.000 habitantes. Mucha vida. Muy buen comercio. Por eso se conoce también como la “Ciudad del dólar”. Hubo gente muy entrañable y típica:
Mero, el barrendero de las hojas del Boulevard. Tenía un defecto en las piernas, como unidas por las rodillas, y, con los pies muy grandes tipo pato. Hablaba con todo el mundo y todo el mundo le quería. Quedó inmortalizado, en una estatua del jardín “Pequeñeces”. Le hie una foto, cuando la encuentre, la pongo.
María, la recadista: iba y venía a Santander todos los días, y, hacía eso: recados.
María la churrera.
"El mudo", que limpiaba zapatos en el bar Toledo. Aún existe uno de esos profesionales. Al lado del portal de casa de mi madre, limpia como entonces: 60 años lleva en el oficio: ¡Qué zapatos deja! Y es hijo de aquel mudo del Toledo..., y sordo.
 
***
 
Y los motes:
Hay una tienda que siempre la llamaron “El lobo”, porque él era muy grande y feo, y, ella parecía Caperucita.
A otros los llamaban “el bocadillo”: porque él era muy bueno, y ella estaba jamón.
 
Una vez, mamá fue a decir que el imperdible de babero que me habían comprado allí, no era de oro:
 
- Mire “Sopitas”: resulta que...
 
- Señora: Yo me llamo Fulano de tal.
Mamá no se acuerda del nombre, ni lo pongo si se acordara.
 
- Pues perdone, a mí me dijeron que viniera donde Sopitas... 
 
 
 

1988 La media vuelta

Escribí estas líneas hace 20 años en un autobús.

Entonces..., me interesaba todo...

Aquí, con Mariloly de la Vega, Genma, y Blanca, para participar en una mesa redonda sobre: "El tiempo libre". También vino el psiquiatra Dr. Amat, y Paco Gómez Antón, que era entonces el director de la Escuela de medios audiovisuales y Periodismo de la Universidad de Navarra.

Blu. De rojo, con profesoras de Guadalaviar

 

Aquí, dando clase de hogar a las 3.30 de la tarde en el aula de poliactividades y polifrío.

Blu. Guadalaviar, 1982 en clase de hogar

 

Aquí, me dieron el encargo de que no se acercasen los niños al escenario..., estábamos a 35º.

 

Blu. Fin de curso, aún no tenía canas

 

Aquí, las navidades en casa: Piti, Tere, yo, Mimos, Aurora (q.en paz descanse), Mary Carmen y Ana, 1983.

Blu. En Pº al mar

 

Aquí, cuando nos dió el ataque de "Enseñar a leer"..., a todo el que cogiéamos por delante. Con el profesor Carratalá, que nos volvió locas con sus comentarios de texto... Eran los tiempos de la Gramática estructural..., etc... etc...

 

 

  Con Carratalá, Guadalaviar, 1987

 

Aquí, después de poner el árbol número tropecientos, y el Belén...

 

En casa, después de poner el Nacimiento y el Belén nº tropecientos...

 

Aquí, con la doctora Pelufo en el Cabo la Nao.

Blu en Cabo la Nao, con C. Pelufo

 

Aquí, con mi amiga Amparo y Lola en la Hosteria del Tozal, en Torreciudad.

Blu. El Tozal

 

Aquí, en el cuarto de estar de Guadalaviar con mi cuñada Mamen que vino en su viaje de novios a verme.

Con Mamen

 

En Covadonga016

 

 

Y... Aquí en Covadonga, cuando mi padre estaba ya muy enfermo, a mamá sólo le importaba él, y yo, -de rojo-, no había empezado a enfermar...  Era el 7 de agosto de 1987.

 

 

Lo que escribí en aquel autobús, hace 20 años empezaba así:

 

 Me he ido por el mundo... (de la canción mexicana   

 

que cantábamos Mariasun, -biznieta del primer Marqués de Torrelavega,-nunca lo dijo-, lo sé ahora, y de casualidad...,  y yo...  He conocido mucha gente.

“Dicen”: Que me acuerdo de todo.

Me gustaría saber si es verdad. Y escribir en un libro con todos mis recuerdos.

He sido muy feliz.

 

Quisiera que mi vida se diera a conocer, porque la felicidad, -como el amor-, es un bien bueno para ser difundido. Verás, lo feliz que soy. No soy un fui, ni un es desesperado. Tu también puedes serlo.

 

Me encanta el color, y ahora, en mi jubilacióny enfermedad..., pinto con la locura del color. 

La música.

De los libros, fui fanática.  Durante muchos años, devoraba... Ahora más que meter, quiero sacar, cuanto tengo dentro. Ya leo lo justo. En fin..., solo tengo cinco libros empezados: La Biblia, El arte de vivir, El laberinto sentimental, Anatomía del miedo, Los diálogos de Platón...

 

Me gusta el sol.

La lluvia.

¡¡¡La vida!!! Amo la vida

 

  Me gustan los manteles de cuadros de las tascas. Y el encaje de una mantelería de fiesta, la vajilla inglesa, Royal Albert; y las jarras de barro. El vino bueno –que es el que no hace daño- el tinto de Villaviciosa de Odón. El gordo de Toro.

  Me gustan las rosas de bacará, y las anémonas. Prefiero el piano...  Dicen que la música es el medio de comunicación más espiritual...

  Me gusta ¡¡¡ El cine..., y el teatro ¡¡¡lo que más !!!

 

Me gustan las Zarzuelas. La primera que vi, fue “El barberillo de Lavapiés”; con mi hermano Ignacio-Pedro –que llevaba un traje gris de pantalón corto, y medias de sport de cuadros a la inglesa en La Plaza Porticada de Santander, sustituyendo a nuestros padres. Entonces siempre tenían abono. Y del cine, como muchos otros amigos.

 

Me gustan las letras de las sevillanas, porque en Andalucía todo es señorío:

  -“Me gusta dormir en palacio y mirar a las estrellas”...

 

Me encantan las canciones mexicanas... Todas tienen argumento y un afecto especial de juventud.

 

Me gusta el ballet clásico.

 

Y...,   los tangos, que siempre fueron: ¡lo mío!

 

Del paisaje los cerezos en flor de la zona de Huesca en enero.

Las rociadas montañas de mi tierra.

Los campos de azafrán, y (...) El mar.

El mar de Santa Pola en particular.

 

Todos estos “prefiero” están llenos de recuerdos...

  -“Recordar es volver a vivir, que decía Ovidio”. ¡Qué vete tú a saber si era él quién lo decía!

 

De pequeña me encantaba desgranar el boj, y quedarme con la flor de hojitas verdes entre los dos deditos, tan duras, tan bien hechitas. Brillantes por el derecho, mate y más claro por el revés. Miden no más de 8 milímetros. Cuando uno conoce bien una cosa: No te la dan con queso.

 

De las personas me gusta la sonrisa. En sus ojos. Porque quién ríe antes con los ojos, que con la boca, esa, ¡es feliz! Aunque recientemente pienso que los dientes son bellos. ¡Hay que enseñarlos! No. En ese otro sentido, no.

 

Quiero, y quise siempre, hacer feliz a la gente. Hacerla reír.

 

Lo que más admiré de mi padre fue su ternura, su capacidad de querernos, y su fe. Le doy las gracias por aquellos domingos por la tarde. Cuando no existía la televisión: Nos los dedicaba íntegros.

En verano, haciéndonos helados en aquel cubo de madera, en cuyo interior giraba un cilindro -como de estaño- rodeado de hielo picado, con sal, para bajar la temperatura, -dice mi hermano Ignacio- hasta que dale que dale a la manivela, salía el helado con sabor a vainilla.

  En invierno, el chocolate.

Los churros los hacía María, la muchacha de toda la vida, que tenía más fuerza, porque había que apretar el émbolo de la churrera contra el estómago, para sacar la pasta. No era como ahora que, o vas a comprarlos, o, los haces con una churrera de rosca. Aún estoy viendo la chocolatera: de porcelana, azul marino por fuera y, blanca por dentro; y aquel palo gordo para batir el chocolate haciéndolo girar entre las dos manos: Muy batido y poco hervido.

  Y en otoño ¡la petanca!..., de plomo, de las auténticas; en las desiertas playas del tibio invierno cántabro.

Con algún despiste de mi hermano Ignacio-Pedro, que tiró una bola para el cielo y..., le cayó a mi padre en la cabeza. Claro que la tenía dura. Cuando tenía pelo, una vez le dieron sin querer con un bastón de golf, y ni brecha.

 

Mamá: Nunca conseguí rematar y cuidar los detalles como tú.

 I

gnacio: Tengo que darte las gracias por tratarme tan bien, y ser tan señor, que nunca me sentí "feminista". Cómo me obedecías, y te comías todas las porquerías que te daba, cocinadas en aquel infiernillo liliputiense. Y cuando yo hacía faldas plisadas a las muñecas, con papel higiénico de El Elefante, tú en el suelo, dándole al pedal, y yo, en la máquina de coser Alfa.

¡Gracias “cocholate”!

 

Álvaro: Al tener catorce años menos que yo, fuiste‚"mi conejillo de indias" en lo profesional, y te quise, y, te quiero, como si fueras mío.

 

Gracias a Marga Monforte por su lealtad. A Cristy Merino porque siempre fue: Una mujer. A Mariasun Ceballos ­por el enorme tono humano con el que naciste- Gracias a Encarnita Villaverde por tu generosidad sin límites.

 

Gracias a las que se casaron antes de nuestra última pandilla. En especial a Marisa Fernández-Camba, que me ha facilitado tantas fotos, partituras, y el testimonio de su madre, Conchita, -mi memoria histórica-, que gracias a Dios aún vive. A Curra, la madre 10 que tuvo Rosy Arce, vi cómo planchaba las sábanas, y aquellos armarios con pañitos de tira bordada...

 

Gracias a todas las compañeras de los dos Colegios. A las vecinas. A tantas entrañables proveedoras de mis primeros años como profesora.

 

Gracias a la abuela, a mis tíos. A las Madres de Los Sagrados Corazones, y a las Hijas de la Caridad. Y a todos mis amigos. De todos se me pegó algo.

 

Entre todos me educaron, y..., a mí la educación: ¡Me ha dado la felicidad!

 

 

 

5月17日

17 de mayo de 1992-2008 Roma

 
 
 
Hoy, 17 de mayo de 2008, recuerdo que en 1992 mi madre y yo estábamos en Roma. Salimos en avión desde Valladolid, para la beatificación de Josemaría Escrivá de Balaguer, sacerdote, Marqués de Peralta.
Yo conocí al Padre, -como le llamábamos cariñosamente entonces-, en 1972. Él tenía entonces 70 años recién cumplidos. Yo no habá cumplido aún los 27.
 
Antes de verlo personalmente, sin embargo, ya había incluso soñado con él.
Pero me llevé una sorpresa, porque no era engolado y distante como yo me había figurado. ¡Nada de eso!
Era cercano. Sencillo. Simpatiquísimo... Elegante, sí. Pero cariñoso y amable, como un padre.
Y vamos al lugar. La tertulia, porque aquello fue una tertulia, tuvo lugar en el salón de actos de Lagasca. Ángulo recto con Diego de León, en Madrid.
Los salones de actos de los Colegios Mayores de entonces no albergan más de cien butacas..., eso seríamos. Cien. Parecía que fuéramos diez o doce...
 
Recuerdo que cuando entró el Padre con don Florencio Sánchez Bella, -que era entonces el consiliario de España-, le recibimos con un aplauso. ¡Qué íbamos a hacer, si no podíamos acercarnos a besarle la mano, por ejemplo! Aplaudimos.
Nos mandó callar y sentarnos con un gesto de sus manos.
Mirufa Zuloaga hacía las fotos. A él se notaba que no le hacía mucha gracia.
 
¡Padre!
¡Padre!
¡Padre!
 
Todas querían hacerle preguntas. Yo miraba.
 
Entonces una auxiliar gallega fue el objeto de su buen humor. Ella vivía en Molinoviejo, -cerca de Segovia- y se ocupaba de la granja.
Se había enterado el Padre de que para conseguir más huevos de sus gallinas, se le había ocurrido dejarles la radio encendida y las luces también, toda la noche... Se reía el Padre..., imitándola en su forma de sacarles los huevos... y ella, que llevaba mil años fuera de su tierra, ¡¡¡¡con un acentazo gallego le contestaba!!!! Y le hacía reir...
 
No sé cuanto duró aquella tertulia, media hora tal vez. No recuerdo realmente más que lo que he contado, pero al salir, en vez de volver a casa, fui a contarselo todo a Margarita A., la directora de un colegio al lado del Roca, -por cierto donde estudiaba Carmina Ordoñez, niña de 13 años entonces-, amiga mía, que se quedó tan de piedra como yo.
El Padre, era un padre. Yo me hubiera arrodillado allí mismo y me hubiera confesado hasta que me saliera la quinta camiseta.
 
Volviendo al viaje desde Valladolid.
Al salir de Lendel mamá se torció un tobillo, porque estaba mirando a Georgina, que después de organizarlo todo se quedaba, y como es natural lloraba, pero no se podía dejar solo al Señor.
 
Al llegar a Chiampino..., ¡silla de ruedas, el tobillo como un a morcilla!
Y ella, que no quería llamar la atencion...
Maria Jesús López Areal, vetusta enfermera salmantina, le hizo un vendaje previa crema, y tiró toda la semana. Yo, por las noche le veía el pié más negro...
Algunos médicos jóvenes que viajaron con nosotros, -porque éramos cien-, cuando nos encontraban en alguna iglesia la decían simpáticos:
-Señora, está usted dispensada de hacer la genuflexión.
 
Para llegar a tiempo a la misa de beatificación madrugamos mucho, no sé..., salímos del hotel a las 5 de la mañana o así. No estaba en Roma, por otra parte.
 
El 17 de mayo de 1992, Juan Pablo II beatifica a Josemaría Escrivá de Balaguer. Lo proclama santo diez años después, el 6 de octubre de 2002, en la plaza de San Pedro, en Roma, ante una gran multitud. Yo también tuve la suerte de asistir, pero ya mamá se quedó en casa.
 
«Siguiendo sus huellas», -dijo en esa ocasión el Papa en su homilía-, «difundid en la sociedad, sin distinción de raza, clase, cultura o edad, la conciencia de que todos estamos llamados a la santidad».
El recogimiento en la plaza era total. Tan total, -dicen que había 300.00 fieles-, que a la hora de la Consagración, los que estaban trabajando en las oficinas de la Curia pensaron que nos habíamos ido. Se lo contó el Papa a don Álvaro del Portillo y Diez de Sollano, que era entonces el sucesor del Padre.
 
Cuando se levantó el teloncillo, y apareció la xerografía de nuestro Padre, tras la fórmula de beatificación, la emoción fue incontenible. Contestamos, -muchos llorando silenciosamente-, a los tres amén de la  bendición solemne a la que tuvo el acierto de acompañar, una trompeta.
Después otra vez silencio.
 
El calor era terrible. Chicos jóvenes con un brazalete, -de la organización-,  repartían botellas de agua fresca.
Nos pasaron de repente, un bebé en pañales. Enseguida, su madre, que se salía del recinto por debajo de las vallas de delimitación. Le dimos a su hijo.
Seguridad no dijo nada.
 
Al acabar todo, nos fuímos a celebrarlo con pan de molde y jamón de York..., fue el menú de casi todos. A sentarnos en el suelo, en alguna sombra, que también eran escasas. A hacer cola en servicios e iglesias. Roma era nuestro, pero fuímos la tira, de los cinco continentes. Lo colapsamos todo.
 
 El último día al final de la misa teníamos audiencia con el Papa Juan Pablo II, que además celebraba su cumple.
 
¡Toda la plaza cantándole el cumpleaños felíz!
 
Nos habían dado además unas entradas estupendas en el sector 1.
 
¡Total!
 
Que perdimos el avión de vuelta a España.
 
Creo que guardo las entradas.
 
Invitación a la Plaza de San Pedro
 No se ve el color, no sé porqué, el sector 1, era amarillo, sigue las flechas...
 
No tengo fotos, -¡claro que entonces tampoco tenía cámara!. Una pena.
 
Apuramos demasiado la estancia en la plaza, y cuando quisimos salir..., ¡todo eran barreras y multitudes, -dicen qe 300.000-, que atravesar!
Mamá cuenta, que ella pasaba entre las piernas de aquellos americanos enormes...
 
Cuando llegamos a la puerta del santo oficio, allí no había ni rastro de nuestro autobús. Del nuestro..., porque tuvimos la ingenuidad de pretender buscarle entre aquellas colas. Era el 500 algo, y allí había el 3.000..., etc.
 
Además nos íbamos encontrando con gente conocida de Valencia, de Las Palmas..., que querían saludarnos.
Cogimos un taxi. Nos tiramos encima de un taxi, porque en Roma no se paran los taxis. Se llaman por teléfono con una tarjeta, que se compraba Dios sabe dónde... Antiguas alumnas me prestaron una. Estaba caducada...
 
Cuando llegamos a Chiampino, -8.000 pts de taxi-, el avión estaba ya en la pista.
Eran las dos de la tarde.
Hasta las once de la noche no saldríamos de allí en el cariñoso ofrecimiento de los pilotos del avión de Asturias. Los equipajes en Valladolid...
A las tres de la mañana llamamos a nuestra guía desde el hotel La Jirafa de Oviedo.
Descansamos.Todos descansamos.
 
Y..., ¡tenemos algo que contar!
 
Volvimos a Roma muchas más veces, siempre que Juan Pablo II convocaba algo; las familias..., hasta que mamá no pudo ir porque ya no estaba para viajecitos.
La última vez, fui yo sola a la Canonización de nuestro Padre.
Yo creo que había el doble de gente que en el 92. Se les desbordó a la organización. También llegamos un poco arde a San Pedro.
Yo me fui sol a ver si podia entrar por la derecha de la Plaza... ¡Qué va!... Allí había un tapón del cuerpo diplomático con mantillas y pinguinos...
Al fin entré. Vi quien estaba en nuestro sitio. Mi sobrino y otros chicos jóvenes de Madrid que habían entrado a las cuatro de la mañana.
Estupendo.
Participé en la ceremonia detrás de una súperpantalla.
 
Esto fue lo que ví el 6 de octubre en Roma
Esto fue lo que vi. ¡Ahora, devoción toda!
 
No vi nada.
Pero salí la primera a celebrarlo.
 
Yo, en Piazza Navona el día de la Canonización de nuestro Padre
 
De jamón York y pan de molde nada..., un cóctel
y luego una pizza... Les guardé mesa a Javier y familia.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
5月15日

La horma de mi zapato (3) 1967-68 Peñaubiña

 

 Peñaubiña

Peñaubiña era un colegio de los padres de familia de Oviedo que estaba a las afueras de la ciudad, en medio de una campiña verde y fresca, propia de esta tierra principesca. En la primavera de 1967 hicimos un viaje Marga y yo, con nuestras respectivas madres, para verlo.

 

Blu. En Peñaubiña                                            Peñaubiña, 1967

Marga, de moda opal, su madre, de rodllas, yo tumbada, y mamá con pañuelo a la cabeza            Marga y yo delante de las obras

 

Cuando quisimos empezar las clases no habían acabado los obreros, de hecho tenemos fotos subidas a las escaladoras.

 

 

Yo en Peñaubiña, 1967

 

Ésta soy yo haciendo el tonto, que sigue siendo lo que mejor se me da...

 

Los obreros nos acompañaron durante todo el curso.

Tuvimos que comprar de todo; menaje de comedor (...) útiles de limpieza, ¡hasta las toallas de los cuartos de baño!
Las de las más pequeñas eran con dibujos de los “peques a la cama”. Una colección de niños graciosísimos que a última hora de la tarde cantaban en la tele:

- “Vamos a la cama que hay que descansar, para que mañana podamos madrugar ”.

El Polidespacho

En el aula primera, nada más entrar, pusimos “el polidespacho”.
Allí estaba Teresa, y las de secretaría. En otro rincón, Araceli con sus mapas de Geografía.
Amparo, preparando sus clases de Historia.
Agueda con la guitarra, preparando el club de mediodía de las mayores. Me apunté con ellas, y aprendí hasta la cejilla.

Guardo una cinta de una tertulia en Vigo al año siguiente, con niñas, cantando:

-♫ “Por la lejana montaña va cabalgando un jinete, vaga solito en el mundo y va deeeeeeseando la muerte”..., ♫.
Pero eso es otra historia que contaré en su momento.

YO, en el Santuario de Chiva 1979

Ésta soy yo, pero no en Vigo, sino en Valencia en 1979. Claro que lo mismo puedo ser Moustaki...

Marga y Elsa haciendo divisiones con los números en color. Las famosas Regletas, o, “Números en color” del profesor Cateño , para enseñar las matemáticas:

El uno era un dado sin pintar, el dos, el doble en rojo, el tres el triple en verde, el cuatro en rosa... Yo sólo tenía que enseñar a sumar, así que:

Verde + rojo = seis (ahora no me acuerdo del color. Sí. Marrón).
O sea, como las cerezas de la Madre Mª Esperanza, pero con el concepto de magnitud.

Rosi y yo elaborábamos lo que luego han sido los “bips”.

Hacíamos con cartón y cartulina: Rompecabezas, siluetas para coser con lana, juegos de asociación, cajas para la limpieza de las vitrinas.
Trabalenguas, poesías, ¡tan importantes para educar el oído el ritmo la dicción! ..., ¡la atención a cómo van los otros!

¡Qué importante para todo en la vida!, lo de prestar atención, -digo-.
Historietas para ordenar secuencialmente...
Todo. Todo el material. Lo hacíamos todo.

A Marga le tocó 4º de Primaria, 10 años.

A mí las de tres:

Katy Tartière
Begoña Abando
Pepa Angulo
Carmen Bodes
Beatriz y Tina
Sira
María Marcos..., hasta 35.
Empezamos cuando acristalaron nuestra clase, mejor dicho al revés, cuando uieron los cristales a nuestra clas, empezamos. Era el 13 de octubre.

Dividimos en equipos a las alumnas, y cada uno se llamó de un color. Señalaron las sillas y su mesa con una tirita de papel charol y celo del tono que les había tocado. Cinco en cada uno. En el perchero, y la vitrina, igual. Así era muy fácil, localizar su sitio y sus cosas.

El grupo promotor era fantástico: Senen Bodes, Alfonso Acebal, Julián Angulo, y tantos otros, siempre dispuestos a lo que nos hiciera falta.

Hacíamos turnos de autobús, de cuidar los recreos, teníamos reuniones para preparar la asamblea, dábamos charlas a padres, hablábamos con cada niña, y con cada matrimonio de padres.

¡Las clases, mis clases!:


El eco, la lectura, el dibujo, las regletas...
Lo primero que tenían que aprender, era el nombre de su profesora. Una se ponía de cara a la pared y decía:

-Blancanémiaaaaa. Y todas repetían:
-Blancanémiaaaa.

Me llamaron de todo. Lacademia. Blancaniebla. Grancamelia. Blancamedia, -ésto ya con un poco de mala idea-, no ellas, otras más mayores, en Valencia.

De todas formas Peñaubiña se vendió en 2007. Se hizo otro de planta entre Oviedo y Gijón en 2006. Y está en ciernes construír una iglesia dedicada a san Josemaría Escribá , en Burgos, donde tanto pasó.Todo queda en la familia.


 

Cumpleaños de Nacho

 
 
 
Sara y Nacho
 
Tú no lo sabes , pero eres un poco mío.
De esos 28 años que hoy cumples, me debes los 28..., ya te lo contaré, naciste milagrosamente, cuando Dios quiso..., yo le pedí. Y aquí estas guapísimo piloto y sobre todo cariñosísima y buenísima persona. Por eso escuchar tu voz:
Tita..., me ha emocionado.
5月14日

1968 La horma de mi zapato (2) Montealegre

 

 

Nuestra estancia en Oviedo

 

Montealegre

Era Montealegre un chalet cercano, al que podíamos ir andando. De estilo asturiano. Con dos pisos y, unas habitaciones donde estaba dirección, y el cuarto de la directora.
Ofrecían clases de “Hogar y Decoración”: De la decoración se encargaba Cristina Llanos, que era una artista. Del hogar Aurora Alfaro. Escribió un libro de cocina muy práctico; las recetas siempre te salían bien. Era la directora Begoña Escauriaza.
Solía comentar, era vasca con fisonomía griega:
-Hoy tengo que sonreír mucho, porque estoy horrorosa (...)
Marisol estudiaba Químicas (...)

Un sábado compramos flores rojas rosas de blak- baccara para el Sagrario, de esa de tallo largo que huelen tan bien. Cual no sería nuestra sorpresa cuando vimos que las cortaban, y, las ponían sobre el altar. Después nos enteramos que no eran para adornar nada sino un detalle de enamorados, y, para que se secaran allí. Lo que respiraba era fe. Creían que allí vivía de verdad el Señor. Que estaba vivo.
Me iba quedando cada vez más impresionada (...,)
Empezaron los encargos.
La casa era nuestra.
Me enseñaron a planchar los lienzos de oratorio y a doblarlos. Manutergios, amitos, purificadores. Eran de una tela de hilo muy fina y había que sumergirla primero en almidón. Los pliegues también tenían su truco. Me lo encargaron y aprendí. Mientras planchaba solía cantar una melodía que leí de Montse Grases, una vida que leí una noche que Marga había ido al cine a ver una película de “Arte y ensayo”.
Pensé: Esta niña con 16 años, que vida tan llena, ¡y la mía!... Cuando vino Marga no le dije nada.
Dicen que las cántabras somos así, de no contar nada... Muy reservadas, como conchas.

Un domingo tuve, -me invitaron-, a dar una charla en una convivencia de empleadas del Hogar; se llamaba: “Belleza y estética”.

Encarnita me sugirió:

-Diles que sonrían, que eso hace distenderse todos los músculos de la cara.



Había un folleto de alguna labor apostólica sobre la mesa, por detrás leí:

“Hay un algo santo,... ¡divino! escondido en las cosas más comunes, que toca a cada uno de nosotros descubrir”. (...)

A Marga y a mí nos dieron dos habitaciones individuales en el tercer piso. Con baño. Enmoquetadas en verde clarito.

El comedor estaba en ese piso. Mesas redondas de cuatro, ó alargadas de seis. Salieron a servir la mesa unas doncellas impecables de uniforme negro, con delantales blancos puede que de tira bordada, cofia y medias grises. También me llamó mucho la atención.
No era “lujo”, era mucho más. Me explicaron que eran profesionales que buscaban la santidad en ese su trabajo.

El Retiro fue impactante. Don Luís Martínez de Velasco (que era igual que Joseph Cotten) acabo la meditación con este consejo: Que repitáis muchas veces la jaculatoria Señor, ¡que vea!

Así, -con ese propósito-, salí del Oratorio, y subí a mi habitación a escribir mis impresiones, no sé, lo que recordaba...

Encendí un pitillo. Inmediatamente me di cuenta. Era lo mío. No sabía lo que era, pero era lo mío y lo era para siempre.

El jueves por la mañana, a las 8,30 apareció el sacerdote a darnos la meditación, pero revestido con roquete. Empezó como todos los días la oración preparatoria...

-“Por la señal de la santa Cruz..., Señor mío y Dios mío, creo firmemente que estás aquí (...) muy despacio.

Luego se sentó, y mirando al Santísimo cuyo copón había colocado sobre el corporal del altar le dijo:

-Con vuestra licencia, Soberano Señor Sacramentado.
Me quedé helada. ¡Le estaba hablando a Dios como si estuviera vivo!
Y es que estaba, nunca lo había pensado.

Empecé a disfrutar al oír hablar así de Dios. Y entonces, como un flechazo, comprendí que era Dios, el amor de mi vida. Me gustaba que me hablasen de El. Pensaba en El. ¿Qué es eso sino amor?

En mitad del curso vino a verme Encarnita.
Nos sentamos en la salita rosa que ahora es la biblioteca. Me dijo que si yo quería funcionar. Y yo, que sí. Entonces me aconsejó que no hiciera muchos propósitos.
-¿Para que quiere un coche la dirección? Pues para poder llegar, a donde quiere ir, ¿no? Tú igual.

-Haz sólo un propósito: Dirección espiritual.

Este consejo me ayudo muchísimo. Es muy difícil hacer propósitos. No aciertas. Te vas por las ramas. No das en la diana. No te conoces. Siempre tiras a lo negativo.
Me confesé. Quise hacer confesión general. El sacerdote me contesto:

-¿Arregla eso algo que no hayas confesado? Ya esta perdonado.

Y se acabó el curso. Debieron ser tres días.
Cuando ya estaba haciendo la maleta, vino Marisol Álvarez, a preguntarme:

-¿Qué tal?
-Bien.


Cuando escribo ésto, han pasado 40 años. Tengo 63, entonces 23, me considere siempre una vocación tardía. Pero mi amor sigue sin aburrimiento, sin desilusiones, sin rutina, sigo descubriendo cosas nuevas cada día, y me llena sin saciar, ésto no me pasaba con los amores humanos que tuve.
No eran “La horma de mi zapato”, y enseguida me cansaban.

Aquí sigo.

***

No voy a decir que en este tiempo todo fueron días de vino y rosas, pero sí, y también he aprendido mucho de estas dos cosas -¡qué me encantan por cierto!-. Pero como es normal sufrí mucho. Echaba de menos a mis amigos. O a uno en especial. Pero siempre con buen humor...

Al principio todo giraba en torno a las canciones mejicanas.

Tres años ya separados,
y en mí corazón las heridas abiertas...
te sigo queriendo con todas mis fuerzas...

Después, llegó el Tango:

-Que 20 años no es nada,
que febril la mirada,
errante en la sombra
te busca y te nombra.
Volver, con la frente marchita,
las nieves del tiempo platearon mi sien.
Sentir que es un soplo la vida...
Volver con el alma aferrada
a un dulce recuerdo que lloro otra vez.

Siempre con el rescoldo de que había correspondido ¿heroicamente?, al mejor de los amores, aunque entonces apenas le conocía, ni imaginé lo feliz que me haría en la tierra.

Un buen día encontré un punto en Camino:

Que importa padecer diez años, veinte, cincuenta, si luego tendremos el Cielo para siempre, y sobre todo (...)

Aunque el decisivo fue el número uno.

“Que tu vida no sea una vida estéril. Se útil. Deja poso”...,
Y el primero que me impactó dice:

“Cuando recibas los aplausos del éxito, recuerda las risas que provocaste con tus fracasos. Eso es lo tuyo, la alabanza y la gloria de Dios”.

“Dios mío dame luz. El jardín y la tormenta. Un legislador por medio de las leyes de la naturaleza”.

Me costó mucho dejar mis amigos, mis planes: Llenos de..., vacío desde luego. ¡Cuantas veces lloré sola delante del espejo! Ahora me da la risa el melodrama.
Decía Gª Lorca que los amigos son como los grandes caracoles andaluces, son lapas que se agarran fuertemente al corazón. ¡Verdad! Me dejé el corazón a trocitos.

Pero siempre he sido feliz. Muy feliz. Y ahora, más que nunca. Y es que una cosa es la felicidad y otra el infiernillo amoroso que, -entonces no lo sabía, nace, y ¡gracias a Dios! con fecha de caducidad.
No resistiríamos el “trajín” del enamoramiento años y años...
De todas formas supe muy pronto que “el dolor es la piedra de toque del amor”. ¡Como iba sino a notar mi entrega!

Además a estas alturas sería viuda por tercera vez al menos.

Yo me enamoré de un Dios al que no conocía. Pero me enamoré, perdidamente.

-¿Hacen falta manos? Aquí están las mías. Y me entregué a tumba abierta, ¡en plancha!, -diría Pili Urbano. Sin paracaídas.

Escribí la carta al Padre, -hoy san Josemaría Escribá de Balaguer-,  el 10 de febrero de 1968. Marisol Álvarez me dijo:

-Tienes que poner que quieres ser numeraria.
-¿Qué es eso?

-Lo que tú quieres ser.

-Ni hablar, yo quiero ser ¡súper! numeraria, ¡lo máximo!
No tenia ni idea de nomenclaturas ni de nada. ¿Hay que renunciar al matrimonio por el Reino de los cielos?, ¡pues yo quiero! Aunque la verdad, siempre me sentí indigna.
Del Opus Dei tenía entonces la misma idea que del Ku Kus Klan. Ninguna.



5月13日

1967 La horma de mi zapato (1)

 

Hoy hace 13 años que hizo la Primera Comunión mi sobrino Álvaro, -"ranita", "mi gusanito"-.

Hoy hace 13 años que vine a vivir con mi madre. De lo contrario, se hubiera muerto. Se hubiera dejado morir, sin dar la lata, sin que ninguno de nosotros tres nos hubíeramos dado cuenta. Tuve como una luz, y me vine. Después me enteré, lentamente, muy poco a poco, me fue contando..., que había días que no abría las persianas, y bebiendo agua, se volvía a la cama. Para no gastar...

A mí, -cuando la llamaba-, me decía que tenía muchas amigas..., pero lo cierto es que cogía el teléfono al primer ring.

Me vine.

La encontré llena de miedos: a quedarse sin dinero, a ir al asilo.

Vestía de negro.

Se recuperó completamente. Hicimos viajes...

Hoy tenemos a Juli, -mi auxiliar de hogar-,  todas las mañanas. Nos cuida.¿Para qué voy a decir? ¡Nos hace de todo, limpia, cocina, va a los recados, nos corta el pelo, me ayuda a escanear fotos, me las hace..., controla nuestros medicamentos!... Nos quiere. Nos cuida.

***

Cuando escribo estas líneas han pasado en mi vida sesenta y tres años.
Escribir la vida después del tiempo transcurrido es como ver una película; es como releer una novela.
¡Cómo va Dios preparando a las personas para que cumplan la misión que les va a encomendar en la fase de esta vida!

En 1937 una tía mía escribe a mi padre que entonces está militarizado en plena guerra civil. Ésto es lo que le dice entre otras cosas:

(...)Te supongo enterado de nuestra ida a Hinojedo (por miedo a la aviación) y del resultado tan catastrófico, pues en el chalet que habitábamos cayó una bomba el día 22 de agosto, y créeme fue algo milagroso el que no nos pasara nada de 11 personas que estábamos reunidas en el hall de la casa.
Fíjate si fue cuestión de suerte o un milagro de la Virgen que el "niñuco" estaba dormido en el piso de arriba y se despertó; fuimos a buscarle y cuando bajábamos por la escalera cayó una bomba en la esquina de la casa, justamente donde dormía el niño.

Ese niño, a quien por circunstancias no conocí hasta que vino a casarse con una compañera de colegio provocó sin saberlo un cambio rotundo y felíz en mi vida.
Debió de ser en febrero de 1966 cuando vino Roberto Pastrana a casarse con Mari Carmen Ochoa, con un grupo de amigos médicos de Puerta de Hierro de Madrid. Los acogimos en el estudio.

No estábamos aburridas, pero con ellos también nos divertimos mucho y pensamos:

-¿Por qué no nos vamos a Madrid este invierno ?

Dicho y hecho empezamos a buscar piso. Lo encontramos en un anuncio del ABC. Si mal no recuerdo en Arguelles. Viviríamos todas juntas trabajando y quedándose una en casa para hacer las cosas.
Buscamos trabajo. Marga y yo en colegios..., y ¡venga la risa! Marila, como modelo de trajes de baño, Rosy de representante de cepillos de dientes... Lo único que salió en serio fue lo de Marga y lo mío.

Nos fuimos a Madrid a conocer a los “empresarios”.

Cuando en pleno verano nos dijeron que había plaza en Oviedo, no en Madrid, nos fuimos a Oviedo.
Allí, en febrero del curso 1967-68 me invitaron a un curso de retiro y un mes después pedí la admisión en el Opus Dei: Por eso digo que Roberto me ayudó a encontrar la horma de mi zapato.

Casi todas las cosas en la vida dependen de un sí acertado, de un no oportuno.
Yo tengo la sensación de haber tomado dos decisiones en mi vida. Una el 10 de febrero de 1968, cuando me fui de casa; otra el 13 de mayo de 1995, cuando volví para acompañar a mi madre. El resto..., pienso que ha sido la vida quien me ha ido llevando.
El caso es que fue una suerte encontrar la horma de mi zapato, y seguir, en ella ¡tan a gusto!
Ésta es la historia.


LA HORMA DE MI ZAPATO
(Tercera parte de mi Memorias  1967-2.000...)

Se lo dedico a:
A Encarnita Ortega, por ponernos en esta autopista...,
y a Marga: ¡Casada, no hubieras podido ser tan loca!

Pobre borrico de noria: Siempre lo mismo, monótonamente, escondido y despreciado a su paso humilde..., sin querer saber que son sus sudores el aroma de la flor, la hermosura del fruto en sazón, la fresca sombra de los árboles en el estío: La lozanía toda del huerto, y todo el encanto del jardín.

“Aunque yo hablara las lenguas
de los hombres y de los ángeles,
si no tuviera amor,
soy como bronce que suena o címbalo que retiñe.
Aunque tuviese el don de profecía
y conociese todos los misterios
y toda la ciencia,
y aunque tuviese tanta fe que trasladase las montañas,
si no tengo amor, nada soy.
Y aunque distribuyese todos mi bienes entre los pobres y entregase mi cuerpo a las llamas, si no tuviese amor, de nada me sirve”.

“El amor es paciente, es servicial; no es envidioso, no presume, no se pavonea; el amor no ofende, no busca el propio interés, no se irrita, no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia, pero se alegra de la verdad.

Todo lo excusa, lo cree todo, todo lo espera, todo lo tolera. El amor es eterno, no pasa jamás. Desaparecerán las profecías, las lenguas cesarán, y tendrá fin la ciencia.

Nuestra ciencia es imperfecta, también nuestra profecía. Cuando llegue lo perfecto, desaparecerá lo imperfecto. Cuando yo era un niño, hablaba como niño, apreciaba como niño, razonaba como niño. Cuando llegué a hombre, desaparecieron las cosas de niño.

Vemos ahora mediante un espejo, confusamente; entonces veremos cara a cara. Ahora conozco imperfectamente, entonces conoceré como fui conocido. Ahora permanecen las tres virtudes:
La fe
La esperanza
La caridad, -el amor-.
Pero, la más excelente de ellas, es el amor”.

“Hay un algo santo, ¡divino! Escondido en las situaciones más comunes, que a cada uno de nosotros toca descubrir ”


OVIEDO 1967

Con la llegada a Oviedo, -para trabajar en Peñaubiña-,  nuestra vida dio un giro de ciento ochenta grados. Y lo dió para siempre
Nos llevó el coche que usaba siempre el padre de Marga. Nos presentamos allí el 1 de septiembre de 1967.
Llevábamos de todo y en abundancia.

En la bandeja de atrás una fila de bolsos de todos los colores, algunos teñidos por mi.
La instalación fue en casa de una señora que había buscado mi padre, a través de un viajante. La señora Amelia. Tenía un nieto pequeño y nada más. Luego vinieron Lele, una gallega muy simpática e Isabelita la hermana pequeña de Marga que trabajaría también en el colegio.

De momento nos dedicamos a buscar casa alquilada para el consejo de dirección: Ana Ruiz Caro, Amparo Valenzuela, y Araceli Filgueira. Marga se ocupó de la intendencia. Yo de la decoración. Mientras tanto seguían las obras de Peñaubiña, que se estaba haciendode planta, a las afueras de la ciudad, la campiña era preciosa. Por fin llegaron, y empezamos las clases el día del Pilar, con cierto retraso.

Sin embargo...

¿Como empezó todo?

Yo desde los 12 años, empecé a tomar conciencia de que Dios existía. Y existía para mí.
Me atraía estar en la Capilla del Colegio. Muda. No tenía oración mental. No sabía que podía hablar con Él, ni sabía por lo tanto cómo hacerlo; le miraba.

Cuando llegaban las vacaciones, me gustaba salir a Misa cuando aún estaba amaneciendo, que entonces sería a las 8,30.
No me acuerdo si hice todos los años Ejercicios Espirituales. Pero en 1966, sí que los hice, con el Padre Mateo de los Sagrados Corazones, sí, el que casó a Isabel Presley con Julio Iglesias-. No me convertí. Hablamos mucho, las asistentes...

Hablé con él, y le dije que sentía esa atracción por Dios. Me aconsejó que fuera más veces. ¿Había pensado ser monja de los Sagrados Corazones?

Se lo comenté a Toyi Salmones. Así quedó la cosa. Ella, no recuerdo que me dijera nada. Tal vez pensó: ¡Bonita manera de llamar la atención!
Sabía que me gustaba su hermano, aunque nunca lo hablamos. Mejor dicho, yo le quería. Y le quiero.
A él también le gustaba estar conmigo. Pero nunca hubo otra cosa más que cariño entre nosotros. 

 
Algunas veces al volver de las fiestas de noche del Casino, las dos de la mañana..., rezábamos los tres el Rosario en la salita de Toyi. Y me quedaba a dormir en su casa.
Sí que recuerdo que el Rosario lo llevaba Toyi, y en la Letanía él solo contestaba el final: ..., bis.
En aquella época, 1963, todo el mundo lo rezábamos en latín “ora pro nobis”.

A él también se lo dije una tarde en el salón de su casa. Reaccionó, pienso que como su hermana, o tal vez, con cara ¡de un asombro!

Mi vida de piedad se resumía en Santa Misa, Comunión y Confesión semanal...


Sin embargo en Oviedo conocí a Encarnita Ortega, y nos hicimos amigas con el porque sí de la amistad, en un segundo.



Cuando llegó el 15 de septiembre de 1967, ya estábamos todas las profesoras de Peñaubiña, solíamos ir un rato por la tarde a casa del las del Consejo de Dirección. Allí conocí, después del 7 de octubre, a Encarnita Ortega, -hoy en proceso de beatificación-.

Ana Ruiz-Caro tenía gripe y vino a verla. Se quedaron varias en su habitación charlando. Yo me fui al salón con un Hola. Al marcharnos, Marga me dijo:

-Lo que te has perdido. Encarnita ha estado con el Padre en Pamplona.

-¿Qué Padre?

-Escribá.

Y pensé en Javier Escrivá, el protagonista de la película de Molokai, que hacía de Padre Damián, de los Sagrados Corazones, se fue allí a cuidar a los leprosos, y allí murió. Me había impresionado mucho de él, su alegría, y una escena impresionante, la de la confesión desde la barca, cuando no le dejan bajar del barco a su confesor, y él con una cara de cielo:
-No importa Padre, me confieso desde aquí. Y empieza:
-Ave Mª Purísima... Hace... días que no me confieso. Y toda la gente emocionada se va retirando de cubierta.

Encarnita tendría entonces unos 40 ó 44 años, 20 o algo más que nosotras Nunca hablaba de años. ¡Qué era conversación de cocheros, -decía que decía el Padre-!
El pelo con un corte precioso, rubia, uñas largas y rojo especial, más bien cárdeno. Vestía una falda plisada inglesa de escocés blanco y negro, y un jersey de cuello alto negro. Pendientes, reloj, y una pulsera de granates. Y ¡un estilazo!, en el tono de voz, en la manera de moverse, en lo que decía.
Me imaginé que tenía un deportivo rojo en la puerta.

29 de septiembre de 1967

Aquel año era el día de San Rafael.
Vivía Encarnita en un pisito pequeño que estaban acondicionando en la calle Covadonga. Con ella estaban también Concha Luna Luca de Tena (q.e.p.d.), Aurora Alfaro, y Mara. Lo estaban poniendo. Digo que lo estaban poniendo, porque Encarnita se lo explicó a Marga, y Marga... ¡le dió todo el sueldo! Y digo yo que ¿de qué pensaría vivir ese mes? Con esa generosidad, es fácil comprender que poco después daría la vida.
El caso es que el 29, nos invitaron a una fiesta.

Fuimos. Estaba empezada una meditación. Entramos y nos arrodillamos. En ese momento, el sacerdote estaba diciendo:

-La virginidad es superior al matrimonio. No lo digo yo. Lo dice San Pablo .

En ese momento Marga me dió un codazo, y me dijo:

-¡Vámonos! que ésto, no es para nosotras,
Pero por no hacer un feo, nos quedamos hasta el final. Además, tampoco duró tanto. Cerraron unas puertas, abrieron otras, y estábamos en el cuarto de estar: Bandejas de canapés..., bebidas de refresco..., en ésto estábamos en nuestra salsa.

Marga oyó que decían:

-“Están en el bote”.

Nos volvimos a casa cantando..., “ya sé que me quieres cazar laranlanlan laran laran, pero no me dejo atrapar laranlanlan laran laran” .

Enero de 1968: La vocación


“Yo esperaba con ansia el amor”[1].

Y Él me estaba esperando, para darme una felicidad, como jamás imagine. El 7 de enero de 1968, ¡por fin ! Pudimos hacer el Curso de Retiro, que se había suspendido en el puente de la Inmaculada por falta de “quórum”. Volvimos de vacaciones de Navidad, y en vez de incorporarnos al trabajo, aparecimos en Solavieya.

Solavieya es una casona que vendieron los herederos de un indiano, magnífica, bien soleada...
Estaba sin acondicionar. Incluso recuerdo que tenía una barca hundida en el estanque.
Por dentro lo que más me llamó la atención fue el vestíbulo de la planta baja. ¡Menudo salón de baile!
Era, ¡es! una casa preciosa.
El jardín de estilo francés se escalonaba en varios parterres orientados al sur; la casa al medio día. Pista de tenis "con un desgaste honroso", y  su puentecito romántico.
A la casa se entraba por una puerta de cristaleras emplomadas.
A través de un arco de estilo árabe, se pasaba al arranque de escalera de madera negra tallada, con motivos florales en los pomos.
Los peldaños bajos y anchos.
En el tercer piso el cuarto de estar, con chimenea, y, el comedor.

En la Navidad de 1967, nos fuimos a pasar las vacaciones cada una a su casa. Yo me las pase haciendo unas amapolas grandes que me había enseñado la profesora de hogar. Mamá al destapar una botella de champán se guardó el corcho. Marga le preguntó por qué. Ella: ¡Ya sé yo!...

Cuando al llegar a Oviedo Encarnita nos volvió a invitar a otro curso de Retiro, nos parecía poco profesional, después de tantos días de vacaciones, pero fuimos.
Durante el viaje se fijó en mi sortija, le gustó y me dijo:
-Yo también tenía una cruz de brillantes, pero la entregué para hacer vasos sagrados; me quedé de piedra.

Nos fuimos cada una a nuestro cuarto, dos habitaciones individuales que después de treinta años siguen igual. Me dí cuenta de que iba a ser lo mío.
La directora era Marisol Álvarez, de nuestra edad. Recuerdo que nos dió una charla sobre mortificación de una hora. Creo que no hablamos, pero Marisol dice que se reía mucho con nosotros por lo del gato y tal.

El Oratorio era tan bonito que me impresionó mucho. Me encargaron de poner y retirara los vasos sagrados, y yo no me atrevía ni a tocarlos.
También me impresionaron las doncellas que servían las mesas del comedor. Iban tan elegantes, (...) hasta con medias.
Después me explicaron y entendí que era natural, porque ese era su trabajo profesional.
Ese trabajo lo santificaban:
Haciéndolo bien, ofreciéndolo a Dios y santificándonos a nosotras que lo veíamos.

A todo el que pasaba por allí, porque había tandas, y la casa no estaba nunca vacía.

 

  A medio curso de Retiro vino a verme Encarnita. Hablamos brevemente. Sólo recuerdo estas palabras:
-¿Tú quieres funcionar?
Y yo le dije sí. Y ella pues entonces no te hagas muchos propósitos; sólo este dirección espiritual. Y me explicó lo que era la dirección en un coche, en barco (...) para llegar a donde queremos llegar.
Al acabar el curso de Retiro, vino a mi cuarto Marisol, y me hice la interesante, ella, que qué tal, yo que bien.
Unos días después me llamo Encarnita para pasarme a buscar. Le dije que de ninguna manera. Yo pasaría por su casa. Llegue. Solo me dijo dos cosas. Una que las personas eran como las piedras preciosas, se tallan una a una, para sacar de ellas el máximo brillo. Luego me hizo una pregunta:
-¿Tú por el Señor, estarías dispuesta a dejar de ir tan conjuntada?
Ese día yo iba con un abrigo de piel banca que habíamos comprado en Paris, en Lafallet, y todo lo demás en burdeos: Zapatos falda, jersey, medias boldo, guantes y paraguas.
Le dije que sí. Y supe que era para siempre.


(Continuará)



[1] (Salmo 39, 2-4) Martes de la 2ª Semana del Tiempo Ordinario

 

5月12日

Vídeo de presentación de mis memorias 12 de mayo de 2008

     

 

 

 

  
5月11日

Así se muere en la Iglesia Católica ¿Quien muere lentamente?

 

 

¿Quién muere lentamente?

 

 

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.

 

Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.

 

Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida,

huir de los consejos sensatos.

 

Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.

 

 

Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.

 

Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.

 

Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.

 

Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.

Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.

 

                                                                                                                  (Neruda) 

 

 

Así se muere en la iglesia católica, porque morir, morimos

 

  En cuanto he conseguido un momento de paz me pongo a escribirte unas cuantas líneas. Sin querer que suene a excusa, no tengo mucha paz para poder escribir algo con sentido: durante la semana voy a contrarreloj tras salir del trabajo y recoger a los niños. Me pongo con ellos a hacer las tareas y cuando los acostamos preparo todo para el día siguiente y termino algo del trabajo para ir avanzando.

  En uno de tus Email, que también espero con muchas ganas, me lanzabas algunas preguntas interesantes. Empezaré por la de mi madre que, aunque no es la más alegre, es importante para entender la historia y vivencia de una persona.

  Dios le concedió la gracia de una muerte rápida en tiempo pero con todos los elementos para santificarse en su última etapa. Nadie sospechábamos nada y su excesiva delgadez ella misma la acachaba a la edad y el médico no le decía nada sobre ella.

 

Un 23 de agosto de 2005 (día de Santa Rosa de Lima) recogió los resultados de un análisis porque empezaba a no encontrarse muy bien y tenía problemas intestinales y algo de fiebre. El papel ponía la terrible palabra de Carcinoma y otras cosas que ni recuerdo. La cosa no pintaba bien y era grave.

 

Mi hermana, que es médico, estaba en una labor humanitaria en los campos de refugiados saharahuis en el desierto argelino de Tindouf. No había manera de localizarla. Le dí yo la noticia y fue terrible (y eso que no imaginaba el desenlace que iba a tener). Sonia, que es una mujer increíble, hizo lo imposible en mitad de los desiertos más terribles que existen, y regresó a Valencia para la operación de urgencia. La operaron un 3 de septiembre.

 

Ella estaba muy animada y decía que era como muchas de las famosas que le habían diagnosticado cáncer por esas fechas (y todas descansan en paz) y que también "había salido del armario del cáncer".

En fin, que le abrieron..., y le cerraron. Era un tumor de Hist (creo que se escribe así) en la zona intestinal. Es un tumor benigno siempre que se le coja a tiempo, pero ese no fue su caso.

 

Le contamos que algo le habían hecho pero que habría que darle quimioterapia. Seguía animada y con fuerza para superarlo. La recuperación de la operación fue sospechosamente rápida y un día, mejor dicho una noche, en la que estaba yo con ella, todo se estropeó y empezó el sufrimiento.

 

El cáncer dió la cara y se hizo sentir en su cuerpecillo ya muy débil. No se libró de casi ningún dolor y lo llevaba como podía: unos días mejor y otros peor. El ánimo se fue apagando como su vida.

 

La llevaron a casa porque ya no se podìa hacer nada. Tenía momentos de lucidez buenos y cuando perdía el contacto con la realidad era para no ver lo que se le acercaba.

 

La Unción de enfermos fue impresionante y preciosa. Ella la vivió intensamente y con alegría.

 

Yo iba y venía de Madrid porque no tenía a nadie con quién dejar a los niños (estaba en paro yo por ese tiempo). La última vez que la vi fue un domingo y la madrugada del miércoles al jueves del 3 de noviembre de 2005 descansó ya por fin.

 

Perdona mi relato si es un poco duro (es más, ahora estoy llorando), pero así es como ocurrió y así es el peor recuerdo que tengo en mí vida.

 

Tardé un tiempo en quitarme la imagen de mi madre enferma y con dolor, y cuando eso ocurrió me llené de su sonrisa y su bondad..., y continuó mi vida echándola intensamente de menos y con momentos de lágrimas donde iba escapando mi dolor.

  Ahora siempre la tengo presente y la noto a mi lado.

  Es curiosa la sensación que me quedó de que con mi madre se habían ido muchos recuerdos de mi infancia que ya nadie me podría contar (de primera mano, claro). Muy relacionado con la búsqueda de esos años está mi deseo de encontrarte..., pero esa ya es otra historia.

  Desde que llevo escribiendo me he levantado más de 10 veces para atender a los niños. Así no hay manera de hace nada.

  Seguimos en contacto y cuídate.

  Me encanta tu blog y el color que le has puesto. El contenido es magnífico y las fotos están genial. Tiene mucho trabajo. Que sepas que lo sigo.

  Un beso fuerte

 

Me escribe Rosa, -mi antigua alunma periodista-.

 

5月7日

El placer de andar en tiempos de prisa: Existe un mundo distinto

 

 

 

Yo, 1950

 

 

De mi infancia recuerdo "un mundo sin prisas"... (Blancamelia, 1950) 

 

                                      El placer de andar en tiempos de prisa

 

                                  Capítulo X.- EXISTE UN MUNDO DISTINTO

 

Existe un mundo...

Sin prisas

Lleno de paz, y de alegría.

 

Donde se perdona.

Donde no se miente.

Donde no se engaña.

Existe un mundo...,

 

Donde no se mata.

Donde se tienen las cosas como si no fueran suyas.

Donde no se tienen cosas superfluas.

Donde nadie se queja.

Donde el dolor se quita.

 

Donde la enfermedad es un regalo.

 

Donde los ancianos son tratados como reliquias.

 

Donde se escucha.

 

Donde no se habla de dinero.

Donde se hipotecan casas y vidas por sacar adelante a la familia.

 

Donde miles de personas forman una familia.

 

Donde la verdad se dice a la cara.

 

Donde interesan todos.

 

Donde se consuela al que llora.

 

Donde se corrige al que obra mal.

 

Donde se reza más que se come.

 

Donde el horario es para las personas, no las personas para el horario.

Donde se puede dormir ocho horas.

 

Donde se aguantan los defectos propios deportivamente.

 

Donde el que sirve manda, y el que manda sirve.

 

Donde se obedece inteligente, alegre, y rápidamente.

 

Donde los ricos son evangelizados.

 

Donde los pobres son ricos.

 

Donde los ricos son pobres.

 

Donde la puntualidad es en punto.

 

Donde se reciben regalos una vez al año.

 

Donde no se alaba.

 

Donde no se discute porque la discusión es la escoria de la amistad.

 

Donde no se critica.

 

Donde se mira.

 

Donde se calla.

 

Donde se canta.

 

Donde la comunicación es lo normal.

 

Donde se comparten puntos de vista diferentes.

 

Donde se pide tu opinión.

 

Donde interesa la sabiduría de los sabios.

Donde prenden todas las conversaciones.

Donde se valora lo que se es, no lo que se tiene.

Donde se cambió la tele por las tertulias.

Existe un mundo...

De agradecimiento.

Existe un mundo lleno de...

De sentido del humor.

Donde se ven los milagros.

Donde se aprende de los buenos ejemplos.

Donde la vida es amable.

Donde todo está ordenado y limpísimo.

 

Existe un mundo lleno...

De optimistas[1].

De apasionados.

De humildes.

De abrazos.

De cartas.

De fiestas.

Existe un mundo...

 

Sin caprichos.

De sobriedad.

De desprendimiento.

De castidad.

De mansedumbre.

De confianza.

De infancia.

De enamorados.

De Providencia.

De abnegación.

De Cruz buscada, encontrada, querida, amada.

De amistad.

De generosidad.

De hijos y de padres.

De amigos y colegas.

De vecinos y conocidos.

De patrones, y de obreros

que se quieren.

De justicia.

De libertad.

Donde la lucha es contra uno mismo.

Donde no importa la raza, ni el color.

Donde todos tienen su cultura.

Donde los hombres se entienden.

Donde nadie se guarda las recetas.

Donde se dan razones.

Donde se piden las cosas por favor.

Donde se dan las gracias.

Donde se ayuda.

Un mundo de piedad.

De flaquezas.

De trabajo.

De miradas a la viga del propio ojo.

De citas divinas.

De disciplina querida.

De eslabones encontrados.

De caracteres fuertes y tiernos.

De simpatía.

De criterios seguros.

De expertos en humanidad.

De sufridores alegres.

Un mundo donde cada noche te bajas del burro.

Donde se dice la verdad.

Donde se pide consejo.

Donde el mundo se une en cada corazón. En cada cabeza.

Donde se vive para los otros.

Donde no importa gastarse.

Donde la vida es una belleza.

Donde el buen gusto se llama amor de Dios.

Donde las ideas enriquecen.

Donde uno se ríe de sí mismo.

Donde no se hace discriminación de personas.

Donde impera la Gracia.

Donde reina el Amor.

Donde triunfa el Rey.

Donde enseña el Maestro.

 

 

Yo conozco este mundo: Vivo en él.

 

 

 

 

Hemos necesitado mucha imaginación para cambiar el mundo, mucha alegría para contagiar nuestro entusiasmo a tantas personas que siguen nuestro mundo, mucha energía para no dejarnos vencer ante las dificultades, y sobre todo, mucho agradecimiento para quienes hicieron antes este mundo[2].

 

 

             

                                                                    Hortensias

                       "Hortensias", se me ha estropeado al pegarse con otro dibujo, pero..., ¡era bonito!, con pinzas y todo...



[1] Ya sabes: Optimista es el que va de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo.

[2] Marga Monforte. Directora del Colegio Vallesol de acceso a la Universidad. (Piura. Perú). Prólogo a “Memorias de niña”. 6. X.2006.

5月6日

El placer de andar en tiempos de prisa: Si Dios me concediera un poco más de vida

 

LA MADUREZ ES LA MEJOR ETAPA DE LA VIDA

 

 

Último capítulo, primera maqueta

 

 

Alguien escribió una vez que los poetas mienten cuando afirman que la madurez[1] es la mejor etapa en la vida de una persona. Seguramente, quien los tildó de embusteros, fue alguien que no se preocupó de sembrar tranquilidad en el proceso de envejecimiento. Pero lo cierto es que hoy en día, y pese a la presión que vivimos, y la ansiedad creciente por descubrir los secretos de la eterna juventud, con el transcurso de los años, sólo se pueden hacer tres cosas: disimular los años, rechazarlos o aceptarlos. Esta opción es la más segura y carente de conflictos internos, sobre todo para las mujeres.

 

En una ocasión, un periodista preguntó a la actriz Ana Magnani si se había hecho alguna vez la cirugía estética:

 

Hamburgo

 

Hamburgo, la recibí hoy

 

 

 

-¿Está usted loco?  ¿Acaso sabe cuánto me ha costado conseguir cada una de estas arrugas?

 

“Las arrugas provocadas en el alma deben eliminarse, mientras que las del rostro, si son fruto de la felicidad, no hay que borrarlas nunca, ni siquiera con el bisturí[2]”.

 

Aceptar con serenidad el proceso de la madurez es un signo mágico de belleza, y de una actitud inteligente que no se vislumbra en ninguna otra etapa de la vida de una mujer, aunque es obvio que no es fácil.

 

“Ser una mujer madura es ser felíz. Jugar a parecer más joven que nuestras hijas tan solo sería una prueba patética muestra de nuestra falta de inteligencia”[3].

 

Quizás el truco está en aceptar con franqueza y valor que llegar a esta madurez no obliga a dar explicaciones sociales, intelectuales o sentimentales sobre cómo se va a vivir en adelante. Así, sin miedo, se mira al frente con felicidad. Se puede hablar de belleza. De esa belleza que es una mezcla de encanto y personalidad[4].

 

¿Vas a encontrar el tiempo y el placer de andar en tiempos de prisa?

¿Te lo vas a perder?

Sería una locura; aunque de buenos, santos, y locos todos tenemos un poco. [5]

 

¿Has visto, mejor dicho, te has fijado la mano de la portada, intentando retener el agua? No se puede. El agua se escapa entre los dedos. Es imposible guardar el agua en una mano. Ni en las dos manos unidas para formar una cunita y beber el agua tan fresca del manantial de Santa Justa.

 

Así pasa con la vida. Se nos escapa, como el agua entre los dedos. Aprovéchala.

No es por nostalgia por lo que escribo, yo la estoy aprovechando, lo he hecho siempre. He sido muy felíz. Lo sigo siendo.

 

No soy un fui, ni un es desesperado. Sin embargo he llegado a esa edad de “la serenidad del tiempo”.

Pero tú...

 

Piensa, camina y lee.

 

El que anda mucho y lee mucho: Ve mucho, y sabe mucho.

 

En cuanto a mí...

 

Si Dios me concediera un poco más de vida[6]...

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Esperaría sin prisas...

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Sería mejor puente.

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Sujetaría el mundo de la forma, al mundo de la idea.

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

No dejaría que lo que veo, distrajera lo que dice un hermano, un compañero...

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Cuidaría lo externo para que reflejase todo el amor de dentro.

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

No perdería el tiempo, ni yo me perdería.

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Sería la escalera que une el cielo y la tierra.

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Yo, sería el oxígeno, el dolor, la ternura, el símbolo de Ofelia.

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Pasearía cantando, -con la razón perdida-.

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Me arrancaría del suelo.

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Daría más besos.

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Saciaría, las ansias que tengo, -de algo divino-, dentro.

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Repartiría el botín de cariño, que me arde a fuego.

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

No lo malgastaría con más quejas.

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Miraría a los ojos, sin reservarme nada, sin dormir.

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Yo, me haría invisible.

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Y, viviría sola.

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Volvería a cansarme de bailar.

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

No perdería el tiempo, ¡a espuertas lo daría!

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Y si pudiera, dejaría deslizarse el tiempo: ¡Qué dulcísimo sueño!

 

Si Dios me concediera un poco más de vida...

Se lo daría todo, todo lo que poseo: la luz, el aire, el pensamiento.

Y, después: ¡Velaría todos los sueños!

 

De todas maneras, el tiempo es tuyo. Y, el futuro, te lo montas tú[7]. Vívelo.

 

Y, si corres..., que sea por deporte. No porque llegas tarde. La vida no se acaba, hasta que se termina.

Y al cabo, ¿qué fruto saca el hombre de su trabajo?

Siempre tendremos anhelo de Viento...

lunes, 21 de mayo de 2007

 

Primera maqueta

 

 

Ésta fue mi primera maqueta

 

 

 



[1] Que no sólo se adquiere con los años, porque en ese caso los viejos serian sabios, y vemos que no es así. Conozco jóvenes muy maduros, muy sabios.

[2] Ivo Pitnagut Médico cirujano pionero en técnicas quirúrgicas y en avances estéticos.

[3] Meye Maier. Perfumista. 61 años.

[4] Susie Lindberg. Ex modelo finlandesa. 62 años.

[5] Mari Tere del Campo.

 

[6] Copio la forma de García Márquez, no el fondo.

 

5月1日

1963: Esplendor en la hierba

 

 

1963: Esplendor en la hierba

 

En el mes de marzo, empezamos a ir a la playa.

A las once salíamos en el coche de Carmen Cavadas. Un Citróen dos caballos, que le había comprado su padre. Lo descapotábamos y, a cantar.

 

Rosy sentada en el respaldo trasero, y Carmen dándole al acelerador, por aquellas callejas llenas de altos y bajos, parecía la montaña rusa.

Cantábamos:

 

♫ “No me preocupa ni me asusta el porvenir;

cada diiia, cada hooora, es domingo,

¡Es domingo para mí”!♫

 

-Rosy: ¡Mi lazo..., -qué se me ha caído el lazo-!

 

Rosy era graciosísima.

 

No quería ir nunca el tenis:

 

-Qué me dan todas las pelotas, ya lo verás, que tengo como un imán...,

 

Yo me empeñé en subir por el acantilado, y, poco faltó para que me despeñara cayéndome hacia atrás.

 

Carmen lo mismo conducía descalza, que con tacones de diez centímetros. Mili Mari no. Llevaba unos bajos en el coche sólo para conducir.

 

La playa elegida para el moreneo, era la de Cuchía. De agua limpísima, y solitaria. Tanto que estábamos nosotras solas.

Marila, la imponente prima de Rosy, solía también ir con sus amigas. ¡Nos poníamos..., negras!

Como "protección" usábamos una mezcla de aceite de cocinar con colonia. Algunas usaban vinagre, pero a nosotras nos olía muy mal.

 

No escribo esto con nostalgia. La nostalgia es el óxido de la memoria. Y me parece que no la tengo oxidada precisamente.

 

Dicen que hay una época de la vanidad, otra del deseo y otra del estar cómodo. Ésta fue mi época de:

 

-Vanidad. “De vanidad de vanidades, que todo es vanidad”.

 

Aquel 20 de noviembre del 63...

 

“Aunque ya nada pueda

devolver el esplendor a la hierba,

ni la gloria a las flores:

la belleza subsiste en el recuerdo.”

 

Profesora: ¿Alguien puede explicarme qué quiso decir el poeta en estos versos?

 

Alumna: Pues, que de jóvenes se ven las cosas con los ojos del ideal de la juventud, y que...

 

-Cuando nos hacemos mayores, tenemos que resignarnos a olvidar...

 

Y la protagonista de la película pide permiso para salir de clase, llorando amargamente.

 

Ésta película basada en una novela de Elia Kazán, Esplendor en la hierba, la ví el 20 de noviembre de 1963. No se me olvidará nunca porque al salir del cine fuímos al Casino, y estaban dando la noticia del asesinato de Kennedy. Es más..., recuerdo como termina.

Warren Wity dice a la pregunta de Natalie Wod:

-Ya no pienso en la felicidad

Y ella recuerda...

La voz en off...

Aunque ya nada pueda devolver el esplendor a la hierba, ni el aroma a las flores, la belleza subsiste en el recuerdo.

 

 

 

Frases institucionalizadas en la familia

 

Rústica aldeana

Pasé una fase tonta, tontísima de tontería. Tal, que mi padre me decía:

 

-“Oiga rústica aldeana...,”

 

Era el comienzo de la siguiente anécdota.

 

Cerca de Torrelavega, vivían dos maestras de pueblo muy cursis. Los jueves solían venir al mercado. Y en vez de preguntar a la paisana:

 

-¿A cómo están los huevos? Le decían:

 

-“Oiga rústica aldeana, ¿podría usted decirme, a cómo se cotiza el producto de la esposa del gallo?”

 

O conde..., o nada

 

Otra simpática pareja que no conocí, a la hora de casarse tenían altas aspiraciones.

-Yo me casare con un Conde, o nada.

Y se quedaron solteras.

Después, las llamaron para siempre, las condenadas.

 

¡Coquito mi amor!

 

Aquel verano llegó de México Coco Valenzuela Arce, la prima de Rosy.

Sus padres la enviaron porque quería meterse monja. ¡Y era verdad! Chico con el que salía, chico al que llevaba a rezar el Rosario a la Iglesia.

 

Nosotras, ¡la verdad, eso no lo hacíamos, nos hubiera parecido..., rarísimo!

Pero ella era diferente. Para empezar guapísima, más bien de cine.

Hacía todas las obras de caridad que podía. Visitaba a los enfermos..., así era Coco.

 

En una ocasión se puso muy enfermo Paquito Martínez Toledano.

Fue a verle a su casa. Le preguntó qué cosa sería lo que más ilusión le hiciera. Dijo que una bicicleta. Coco, pidió dinero a su tío Casto: ¡Y se la llevó!

Pasaron los años. Ya estaba Curra en cama. Lourdes, su hija pequeña y necesitó ayuda. Entro a trabajar Pepi, -hermana de Paquito-:

Le contó esta historia, y, le dio la foto de Coco, que siempre tuvo Paquito en su habitación, hasta que murió de un cáncer de colon a los 17 años.

 

El nombre, como ves, nada tiene que ver con, cómo era.

Dulce, rubia..., preciosa. ¡De película!

Estuvo un tiempo en Madrid, estudiando en Montelar.

Ya entonces valoraba la seguridad callejera de España. Nos contaba que en México, iban a todos los sitios en carro. Si sacabas la mano para girar; te robaban las sortijas.

 

El caso es que una mañana estábamos tomando el aperitivo en casa de Curra, la madre de Rosy, porque era su santo. Había venido también su madre.

Coco, y los más jóvenes estábamos al fondo del precioso salón de damasco en tonos gris perla. Coco le dijo a Toñi, su primo:

-¡Toñi, pasa... La bandeja...! (...),  O, una frase parecida, -que no me acuerdo-.

 

Entonces su madre:

 

-¡Coquito, mi amor, con la cantidad de pesos que gastamos en tu educasión!

Otra frasecita que se institucionalizó en casa. Cada vez que me ponía “finísima”, papá me hacía burla:

 

-“Coquito, mi amor”..., no hacía falta acabar la frasecita...

 

1963 Vacaciones para siempre

 

 

Vacaciones para siempre

 

Cuando iba a salir del colegio tenía miedo. Se lo dije a sor Matilde García-Monzón.

Tenía miedo, porque me conocía. Iba a entrar a tumba abierta en el mundo de los frívolos...

Y entré. Me iba a pesar. Y me pesó.

¡Tenía tantas ganas de enamorarme! Y me enamoré. Un montón de veces. Un montón de disgustos.

Tenía tanta vitalidad...

Y, -sobre todo-, ¡era tan..., tonta!

1963: enero. Por fin acabé Magisterio y, salí del Colegio. ¡Siete estupendos años interna! No lo escribo con ironía. Lo pasamos bárbaro...

Salí: Con el trote de un caballo andaluz, cuatro años más tarde; me paré, como un burro manchego.

  

El 22 de enero de 1963 Gregorio López Bravo, Ministro de Industria, vino a visitar la factoría de Solvay.

 

De Gaulle y Adenauer, firmaron un tratado de cooperación germano-francés.

 

Se estreno el 4 de abril la buenísima película de Alfred Hitchcock, “Los pájaros”.

 

***

 

Pero vamos a empezar por el principio. Salí del Colegio en Enero, luego muy buena estudiante no fui. Tenía que haber acabado en junio.

Con mis diez y ocho años y, dispuesta a... Vivir. ¡Ya era mayor! Podía unirme a los planes de mis padres, cenas, fiestas de noche...

 

A la semana de estar en casa, sin horario, ya estaba aburrida. No había plan previsto...

 

La boda de mi prima Aurorín

 

1963 diciembre: Se casó mi prima Aurorín con Cholo. Tal vez, fuera la boda a la que se refiere la conversación grabada entre Álvaro y mi padre.

Pero..., ¡cómo era lo de las medias! Si al momento de tenerlas puestas, ya se te salía un punto. Las llamaban “de cristal”.

Mamá me reñía. Decía:

 

-No tienes modales.

Odio las Bodas desde siempre, como mi padre, pero en fin... En Diciembre de 1963 -digo-, se caso mi prima Aurorín, hija de tío Pepe, con Cholo Romero Gandarillas.

Sé que mes era porque su traje, o su abrigo y/o, su cola llevaba un remate de armiño. Tuvimos que ir, naturalmente.

 

Mi hermano Álvaro con sus representativos tres años, yo de diez y ocho.

Lo de siempre: Cenando hasta las tantas, bailando hasta las cuantas, todos súper “alegres”..., hasta papá bailó la jota con Regino y, mi primo José-Fernando.

Lo único que me gustaba eran las tertulias que se organizaban al final, en “petit comité”.

 

Más efemérides

 

El 2 de junio se abolió la esclavitud en Arabia Saudi.

 

El 31 se inauguro en Santander el cine Capitol, del marido de Angelines Rebolledo: Restegui, a la que he conocido ahora..., ¡que guapa y cariñosa es! 

Vimos la famosa película El Cardenal.

El cine lo acaban de cerrar en diciembre de 2003. Junto con Los Ángeles, el otro cine en el centro de Santander. 

 

El 4 de abril el Ayuntamiento se pronuncio en contra de que se cambiara el nombre de la provincia de Santander por el de Cantabria.

 

El 20 José Vidal de la Peña, gran amigo de mi padre, inauguro en Torrelavega la Agencia Renault.

 

El 1 de mayo se entregaron los premios provinciales de natalidad.

 

El 14 de mayo celebro sus bodas de oro el equipo de fútbol de Santander, el Racing.

21 de julio, se impone la Medalla de Oro de la provincia a José Pérez Bustamante. Era presidente de la Diputación.

El 4 de septiembre, Conchita Quintana fue seleccionada para la Operación Plus Ultra. Salvó a su madre de morir aplastada por la pared de la cabaña en que vivían, tras derrumbarse después de una tormenta.

El 5 de marzo, se inauguro en Madrid el salón de sorteos del nuevo edificio de la Lotería Nacional.

El juego de la lotería ya existía en España desde el reinado de Carlos III, quien estableció en 1763 una lotería primitiva.

Este tipo de sorteo siguió vigente hasta su supresión por Real Orden de 1867 y fue sustituido por la lotería moderna, creada en 1811 por la junta de Cádiz.

En 1937, se fundo la Lotería Nacional, de cuyos pagos era responsable el Estado, y en 1957 se prohibió en todo el territorio nacional cualquier tipo de sorteo de interés particular o colectivo, con lo cual la lotería se convirtió en monopolio del Estado.

 

El 9 de marzo se inauguro el Museo Picaso de Barcelona, aunque no pudo llamarse así oficialmente por la filiación política del artista.

 

El 27 de Marzo, empiezan a emitirse por la televisión las series del famoso Perry Mason.

 

EL 13 de agosto un consejo de guerra condeno a muerte a Francisco Granados y a Joaquín Delgado, anarquistas acusados de realizar los atentados registrados en España el 29 de julio.

 

En octubre comenzó a publicarse en Madrid “Cuadernos para el dialogo”, con el objetivo de “facilitar las comunicaciones de ideas entre hombres de distintas generaciones, creencias y actitudes vitales en torno a las concretas realidades y a los incidentes religiosos, culturales, económicos, sociales, políticos de nuestra cambiante coyuntura histórica”, “según se recogía en el primer numero”.

Viví muchos años en Madrid al lado de su redacción, en la calle Jarama de la colonia de El Viso.

 

El 7 de diciembre se establece en Santander una Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.

A ella vendría desde Madrid, años más tarde, mi amigo Rafa Izquierdo a dar clases, dos veces por semana. Merece un capítulo aparte en “La horma de mi zapato”.

 

También el 15 de diciembre celebro Bodas de Oro la Cámara de Comercio e Industria de Torrelavega.

En el resto del mundo, Elia Kazan filmó “América, América”.

 

Se hicieron los primeros trasplantes de hígado en el hombre..., Fue lanzada al espacio la primera mujer, desde la Urss. Y..., empezaron  las cámaras Instamatic y los cassettes a salir al mercado.

 

El Concilio Vaticano II empezado por Juan XXIII, seguía su curso. Acabó en 1965, con Pablo VI.

 

En 1965 era Presidente de Francia el General. Degaulle.

 

Pablo VI, que había sustituido a Juan XXIII, pues apenas duro su Pontificado tres meses, visitó la ONU, y publicó otros Documentos: Le Encíclica Misterium” Fidei”. La Constitución Gaudim et Spes”. Además de reformar el Santo Oficio.

 

La guerra del Vietnan se cobro muchas victimas: Los americanos no sabían por qué morían. Merece otro capítulo aparte en el libro dicho.

 

En otro orden de cosas nace la minifalda y la moda Courreges.

 

El de junio, fallece en Roma el Papa Juan XXIII. Le sucede Pablo VI. Conocí a los dos. También al antecesor de Juan XXIII, Pio XII. Hemos conocido seis Papas: 

 

Pio XII

Juan XXIII

Pablo VI

Juan Pablo I

Juan Pablo II

Benedicto XVI

 

Fundadores, uno:

San Josemaría Escrivá de Balaguer y Albas y Blanc, Marques de Peralta. Sacerdote. Santo.

El 2 de diciembre nace en Madrid la primogénita de los Reyes de España. Le ponen por nombre: Elena, Maria Isabel, Dominica de Silos de Borbón y Grecia.

Empezamos a conocer a Mafalda, una figura dibujada en viñetas que gustaba a los mayores, y a los pequeños. Es una defensora de los derechos humanos pero odia la injusticia y sobre todo la sopa.

 

El tenis y los toros venían representados por Santana y Manuel Benítez, el Cordobés.

 

Empezamos en el año 1.957 a ver los toros en la televisión, aunque la estrenamos para ver la boda de Fabiola de Mora y Aragón. En fin que mamá no podía ver una corrida sin ambiente. Sacaba unos finos y el mantón de Manila, para ponerle en el respaldo del sillón.

 

Volviendo al principio de lo que me gusta el cine, en 65 se estrenó la película: “Sonrisas y lágrimas”, basada en un hecho real.

Mi padre copió lo del capitán y tocaba el silbato en Tagle, para que subieran a comer, la abuela y Álvaro que estaban cogiendo lapas, y eran como un regimiento.

 

Llegaron Los Beatles en la Plaza de toros fue su concierto, por el que cobraron, un millón quinientas mil pesetas. La entrada costaba en las gradas, setecientas cincuenta pesetas, y en la arena, quinientas cincuenta.

 

 

El veintiuno de septiembre de 1965, se abrió al público la Iglesia de la Virgen Grande; después de tantos esfuerzos. Fue el arquitecto diseñador Luis Moya, y el empeño del párroco Don Teodosio Herrera, quien lo movió todo. 

Llama la atención su cúpula ovalada y la falta de columnas.

Murió Don Teodosio en 2.006, unos días después que Don Amable. Los dos fueron enterrados en la nave. Don Amable que no quería separarse de él, al lado del confesionario, donde pasó tantas horas. Don Teodosio en la hornacina donde estuvo la polémica Virgen Dolorosa.

El funeral imponente. No cabía un alfiler. Les recibió un aplauso interminable y las lágrimas incontenibles de los hombres.

Jamás he visto las tumbas sin flores, ni sin alguien rezándoles.

 

El santo Padre Juan XXIII, publico la Encíclica “Pacen in Terris”, y murió el 3 de junio en Roma. Ha sido Beatificado por Pablo II muy recientemente, ahora no tengo a mano la fecha.

 

Se celebro el Centenario de La Cruz Roja.

 

El 14 de noviembre el Abad de Montserrat, Aureli Maria Escarré, hace unas declaraciones al diario francés Le Monde en las que critica duramente el régimen franquista. Escarré señala:

 

-“En gran mayoría, los catalanes no somos separatistas. Cataluña es una nación entre las nacionalidades españolas. Tenemos derecho a nuestra cultura, a nuestra historia, a nuestras costumbres...

Somos españoles, no castellanos”. Por lo que respecta a la realidad española, señala que:

 

-“No vivimos 25 años de paz, sino 25 años de victoria... España sigue dividida en dos partidos, y los vencedores, incluida la Iglesia, no han hecho nada para acabar la división”.

 

El 19 de noviembre muere la famosa bailarina Carmen Amaya. La habíamos visto en los festivales de verano de la Plaza Porticada, tenía una grave insuficiencia renal.

Este año 1963, concedieron el Premio Planeta a Luis Romero por su obra “El Cacique”.

 

España renovó por cinco años sus “Acuerdos con los Estados Unidos”, por lo que los submarinos nucleares estratégicos, dotados con misiles balísticas, seguirían utilizando la base gaditana de Rota.

 

***

 

De todas formas, si el amor es el motor de la vida, yo todo el “motor” lo empleé en querer.

De aquellos amigos que ahora viven, pocos..., aunque no nos hayamos vuelto a ver, si nos encontramos de repente, es un:

 

-“Como decíamos entonces”..., y es.

 

1963 Asesinato de Kennedy

 

 

   Un día le pregunté la lección del Parvulito a mi hermano Álvaro. Los hombres primitivos:

 

-Vivían en cuevas, o en chofas...

 

-¿En qué?

 

-En chofas.

 

-¡En chozas!

 

-Pues, en mi libro ponía chofas, y además señorita hermana, (aquí con “pucheros”)  ayer no pude estudiar porque nos fuimos a Tagle.

 

   ¡Fue siempre tan responsable! Siempre. Estamos hablando de sus tres, a cinco años.

 

Solía venir el panadero del Horno San José a media mañana. Al que salía a recoger el pan, le regalaba unos palillos. Tenía, -tiene- un corazón, que no le cabe en el pecho:

 

-Mamá ¿me das dinero para comprar un poco de pan “pa” mí,  y “pa” éstos?

   A las cinco, limpiaba la clase:

 

-¿Me ayudas?

 

-Ahora ya no eres mi señorita hermana, ahora eres Blancamelia. No.

Y se iba a jugar al fútbol.

 

Bárbara hace muchos años que es Azafata.

 

   Otro día, Tote me contó que había soñado con un incendio: y que, él, me salvaba. Era tan potente que se cayó por las escaleras, -sería deslizándose por la barandilla- de su casa, y se reventó un riñón.

   Otra vez, en clase: se me quedó colgado de uno de los famosos ganchos para las carteras. Como un jamón. Apenas se hizo nada. Además eran hembrillas grandotas, no ganchos.

Quino, siempre con catarro: Es Farmacéutico.

Al pobre Santy, yo le pegaba...

 

Lo primero autoridad

  

A mí, también me pegaron en el colegio, y no me pasó nada.

¡Menuda, si no me llegan a bajar los humos!

 

Una mañana oí a Don Jesús Urteaga decir en la televisión:

 

-Si es necesario romper una regla cada día en la mesa, se rompe.

¡La de reglas que me cargué! La Presidenta actual, del Congreso de Diputados usa un abrecartas..., fue famosa la maza de Trillo...

Hasta que encontré una de aluminio: Un solo golpe en la mesa. Se asustan y me miran:

Una sonrisa:

 

-Es que, ¡tenéis una potencia! También ellos sonríen. Nadie está enfadado, no pasa nada.

 

Efemérides

(Me gusta ponerlas por lo que escribí en Memorias de niña, “La huerta de guisantes”... Ver.)

Murió Neru en 1964. Y a Martín Luter King, le dieron el Premio Novel de la Paz.

Este año empezaron a sonar los ritmos frenéticos de los Beatles, aunque a España llegaron algo después. Las chicas se desmayaban en los conciertos.

La ciencia también: se aplico por primera vez el “rayo Láser”.

Renunció al Novel de literatura J. P. Sartre. Nacido en Paris (1905-1980) filósofo y escritor. Fue el más destacado defensor del existencialismo definido en su obra filosófica: “Las moscas”.

Próximo políticamente al marxismo y sobre todo a la interpretación marxista de la historia. Ha insistido, no obstante, en la utilidad para aquella doctrina de la vocación humana, antropológica en suma, de la filosofa existencialista.

Entre sus obras se encuentran: El existencialismo, y crítica de la razón dialéctica, en teatro.

“A puerta cerrada”, y “Las manos sucias”.

“Los caminos de la libertad”, y “La Nausea”.

 

Trasmitieron los Juegos Olímpicos de Tokio por televisión.

***

 

Marga le preparó para hacer la Primera Comunión

 

Sobre el mes de mayo de 1965, empezó a bajar a casa de Marga, para prepararse. Llamaba al timbre:

 

-¡Álvaro!, -besos y achuchones-, con siete años, seguía riquísimo, sus ojos nuevos, su interés por todo:

-¿Quieres merendar?

 -Dice mamá, que yo ya he merendao.

 

En casa de Marga siempre había tarta, dulces. Muchos de los pacientes pagaban a Pepe -médico de Medicina interna y Forense-, en especies-.

 

El tan esperado día llegó. Un poco antes de salir para la Misa mamá le encontró con unas tijeras intentando cortarse el pantalón, que era de marinero, y se lo había hecho Adela, con tela de cruzadillo. Al verlo:

 

-¿Pero... qué haces?

 

-Si, con esta calzonada voy a ir yo.

 

Le dio la Comunión Don Amancio que aún vive cuando escribo ésto, y lo celebramos en casa.

 

La abuela se enfado porque no la habían llevado en el primer coche, y, cuando llegamos: Nos recibió con un delantal diciéndonos:

 

-Yo aquí con delantal, porque soy menos que la criada.

Me recuerda otra anécdota de la abuela de Cristy. Le preguntaba su hija si quería postre..., y ella:

 

-Bueno, dame una naranjita de esas pequeñas...

Y Curra, -la madre de Cristy:

 

-Madre, si quieres postre lo tomas y si no, no ¡pero no me desprestigies la fruta! Yo creí que esta anécdota era de mi abuela, pero pensándolo me parece que fue como digo.

 

De todas formas mi madre también tenía la costumbre de cantar las cuarenta:

 

-Esa chuleta que te estás comiendo vale 200 pesetas... O, las pesetas que fueran. Y mi padre:

 

-¿Si?

 

Y no me parece mal, que a veces no se enteran de nada. Todos. No solo los padres...

 

En peligro su identidad

 

¡Si salimos normales porque Dios quiere! Cuando yo me fui de casa, Álvaro, paso a ocupar mi habitación.

Aún recuerda, 35 años después, casado, con dos hijos, y Teniente Coronel, además de Profesor Universitario; cómo mamá le metió a ocupar aquella habitación rosa que yo dejé. Con la cabecera pintada de rayas rosas y blancas.

 

-Debió de inspirarse:

¡En alguna habitación del Palacio Monaguesco! -dice-:

 

-Y (...) tus muebles: la coqueta, la cama que tenía un cabezal que parecía una peineta.

A punto estuve de perder (...) ¡Poniendo en peligro mi identidad!

Nos lo contaba anoche. 11-5-2002 en una divertidísima tertulia que tuvimos en casa de nuestra madre, después de la Primera Comunión de Inés Ávila Montes.

 

Estábamos:

Los Ávila, -incluida Paula-, Ingeniero de Telecomunicación, y su hermano Angel, de 15 años. Los Berodia, con Roberto, de 14 años. Y las niñas. Patricia e Inés.

Fue una tertulia como aquellas que teníamos con los amigos de mis padres hace tantos años, y en la que entre risas, nos trasmitieron tantas “cosas”.

 

 

Nos acostamos a la una y pico de la madrugada. Felices. Ésto es lo que nos quita la tele. Todos hemos dormido “a pata suelta”, porque después de reírse, se duerme así.

 

20 de noviembre de 1963

 

El día 20 de noviembre al salir del cine me enteré que habían matado a Kennedy, presidente católico de los Estados Unidos de América. Mientras hacía una visita a Dallas; le disparó Lee Harvey, éste fue asesinado dos días más tarde por Jack Ruby; que a su vez poco después asesinó a Lee Oswual.

A Kennedy le dispararon acertándole mientras iba en coche descubierto, un Cabriolet Lincold con su mujer, que salió ilesa.

Su muerte se cubrió con un carácter mítico, a pesar de que su política exterior, no varío los planes exteriores y los derechos civiles fueron limitados.

 

El periódico de entonces cuenta que:

 

“Eran las 12,30 de la mañana. Desfilaba en su  descapotable hacia el aeropuerto, con su esposa. Fue abatido por tres disparos, y murió en el acto. Era desde el 20 de Enero de1963.

Horas más tarde era detenido Lee Harvey como autor del atentado, éste fue asesinado dos días mas tarde, por Jack Ruby, propietario de un club nocturno.

 

Las circunstancias del magnicidio eran, sin embargo, demasiado confusas, y la muerte del único sospechoso contribuyó a la forja de diversas teorías en torno a la responsabilidad del acontecimiento, rodeado desde entonces de un aura de misterio.

La comisión oficial encargada de la investigación del caso y encabezada por el Presidente de la Audiencia Federal, Earl Warren, concluiría atribuyendo a Oswald, la planificación y autoría individual del atentado.

 

El 25 de noviembre Kennedy fue enterrado en el cementerio nacional de Arlington. La muerte lo convirtió en un mito, a pesar de que su política exterior no varió la línea intervencionista de sus predecesores y de que sus logros en materia de derechos civiles fueron limitados.

El vicepresidente Lyndon B. Johnson se hizo cargo del puesto vacante”.

 

Ese mismo día tuvo un niño Mary Fely Rojas, aquellos amigos de mamá, que vivían en la Mina en 1942, cuando conoció a mi padre.